Los perros, ayudantes perfectos para las jóvenes con anorexia o bulimia: "Ha sido beneficioso para el 100% de las pacientes"

Animales con pacientes
Animales con pacientes
Un perro de terapia con varios pacientes.
Externos

El perro es el mejor amigo del hombre, según uno de los dichos más populares del mundo, y los profesionales de la salud del Hospital Niño de Jesús, Universidad Rey Juan Carlos I y Purina lo han confirmado a través de un estudio. Estas tres instituciones han presentado este jueves los resultados de un proyecto sobre el impacto que tienen las intervenciones asistidas con animales para adolescentes con trastornos de la conducta alimentaria.

Los protagonistas estrellas de este evento han sido Kaila y Sidra. Kaila es una golden retriever de 12 años. Está jubilada desde hace un año, pero anteriormente estaba en el proyecto y era perfecta para este tratamiento por su actitud: es muy buena, le gusta que le acaricien y que le enseñen trucos. Es un programa en el que encajaba muy bien por su comportamiento.  Sin embargo, Sidra, una caniche toy marrón, está dando sus primeros pasos en este tipo de iniciativas, ya que tiene solo 3 años. Además de ser un gran apoyo para las pacientes, también le viene muy bien en muchos aspectos, según su adiestradora.  El factor más importante en este proyecto es el bienestar del animal, es un asunto primordial para los componentes del estudio.

¿Cuál es la función de los perros en estas terapias?

La presencia del perro hace que fluya de otra manera la intervención de psicoterapia, ya que relaja el ambiente. A los pacientes les cuesta asistir a estas terapias, que se involucren o participen, pero gracias a estos animales hacen que se motiven más, según los propios investigadores. Además, uno de los aspectos más beneficioso de esta terapia es en cómo ayuda a consolidar el vínculo entre el médico y el paciente.

Aunque, es importante tener en cuenta que no todos los perros son aptos para estas terapias, ya que dependiendo de las características del peludo son seleccionados para unas actividades u otras. Por ejemplo, si un perro es muy activo y queremos que esté quieto y tranquilo no se va desempeñar bien la terapia en cuestión y el animal no va a estar a gusto.

Los integrantes del proyecto quieren recalcar que lo que cura realmente a los pacientes son los profesionales y la medicina. Los perros son un soporte de ayuda en el tratamiento, pero por desgracia, no son un antídoto.

Beneficios de la terapia

Sonia Sáez, veterinaria y responsable de comunicación de Purina, afirma que el estudio ha sido beneficioso para "el 100% de las pacientes que se han sometido a estas terapias del proyecto". Los parámetros que se han medido son la percepción del propio cuerpo, autoestima, confianza y ansiedad, y cada una de ellas ha obtenido diferentes resultados, ya que "cada una tiene su propio proceso individual, puesto que tienen diferentes patologías".

Durante la Intervención Asistida con Animales en el grupo de intervención, que fue el que recibió las terapias, se detectó una mejoría de Ansiedad-Estado después de la terapia de 6,1 puntos (medidas con la escala STAI-C, de ansiedad en población infantil), mientras que el grupo control, el cual no recibió esta intervención, mejoró 0,5 en el mismo período.

La mejoría más clara se presentó en los asuntos relacionados con la desconfianza hacia los demás, los miedos con respecto a las sensaciones sobre su propio cuerpo y el miedo a los cambios corporales. Todos estos puntos también fueron medidos a través de cuestionarios antes y después en ambos grupos.

También se identificó una mejoría en la composición corporal y peso del grupo de intervención respecto al de control, progresando un 0,6 antes y después de las sesiones.

En qué ha consistido el estudio

En esta ocasión se ha llevado a cabo con 32 mujeres adolescentes diagnosticadas con Trastorno de la Conducta Alimentaria, repartidos en dos grupos, que siguen su tratamiento en el Hospital de Día psiquiátrico del Hospital Niño Jesús.

La terapia ha constado de 24 sesiones de frecuencia semanal, llevadas a cabo entre abril y diciembre de 2021. Cada sesión, contó con la colaboración y el apoyo de un psicólogo experto en IAA (Intervención Asistida con Animales), dos técnicos en IAA y dos perros.

Las sesiones han tenido una duración de 50 minutos e incluían una bienvenida destinada a entrar en contacto con el perro durante cinco minutos, una parte principal donde los participantes aprenden nociones básicas sobre el adiestramiento canino, seguida de otra de desarrollo en la que intentan adiestrar a los perros a lo largo de 40 minutos y, la última parte se dedica a despedirse de ellos otros 5 minutos.

Las familias y las pacientes se muestran entusiasmados con la inclusión de los perros en el ritmo habitual del Hospital de Día, señalando que además esta experiencia facilita la adquisición de autonomía y responsabilidad en la etapa adolescente.

Hay que tener en cuenta que los trastornos como la anorexia o la bulimia afectan en España a más de 400.000 personas, incrementándose en un 15% el número de casos en menores de 12 años. Por ello, es muy importante el tratamiento de las personas que sufren estas enfermedades y la investigación para conseguir progresos es fundamental para una pronta y buena recuperación.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento