¿Cómo celebrar Fin de Año con ómicron disparando los contagios de covid? ¿Con cuántos amigos y dónde es más seguro?

Esta mañana se han celebrado las preuvas de nochevieja en la céntrica Plaza del Sol de Madrid. Los asistentes han podido celebrar las célebres campanadas un día antes de fin de año en una celebración donde no han faltado las uvas, cotillón y mucho humor.
Un grupo de personas celebra las 'preuvas' de Nochevieja en la Puerta del Sol de Madrid, en diciembre de 2019. 

Las celebraciones públicas de Fin de Año están siendo canceladas en cascada ante la expansión de la variante ómicron, que está llevando a España a registrar su récord de contagios por coronavirus desde el inicio de la pandemia. Madrid y Sevilla son las únicas ciudades (de las diez más pobladas del país) que mantienen sus celebraciones para tomar las uvas y estrenar el nuevo año al compás de las 12 campanadas. Pero además, ya son nueve las Comunidades que han establecido restricciones como el toque de queda o el cierre de la hostelería a medianoche o hasta las tres de la madrugada como tarde. El virus será, un año más, la carroza convertida en calabaza que mande a muchos de vuelta a casa.

Sin embargo, en otros territorios como Madrid, Comunitat Valenciana, Castilla y León, Extrenadura o Castilla-La Mancha sí sigue siendo posible pasar la Nochevieja en una discoteca. Para los expertos consultados por este periódico, esta opción sería "la más arriesgada" y recomiendan, en cambio, optar por reuniones en entornos privados con el grupo de amigos con los que se queda habitualmente y se ha formado una burbuja de convivencia.

Es el caso del catedrático de Biología Celular de la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla Guillermo López Lluch, que recomienda que las fiestas de Fin de Año sean en sitios abiertos. A las personas que opten por irse de fiesta, les aconseja que "eviten bajarse la mascarilla y la mantengan puesta el mayor tiempo posible".

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Asimismo, invita a los jóvenes a que "se relacionen con el grupo de amigos más estable y no cambien de grupo continuamente" y que después de la esa noche se vigilen y, si empezaran a sentir los síntomas de la nueva variante ómicron o de las anteriores, "se aíslen en sus habitaciones y eviten tener contacto con otras personas".

La mayor incidencia, en los jóvenes

En estos momentos, los datos epidemiológicos muestran que las incidencias más elevadas se concentran en los grupos de edad que representan el mayor porcentaje de clientes de una discoteca: la gente joven. Según el informe del Ministerio de Sanidad de este martes, cuando España contabilizó casi 100.000 nuevos contagios en un día -récord histórico de toda la pandemia-, la población de entre 20 y 29 años acumula la mayor incidencia, con 2.258 casos por cada 100.000 habitantes. El siguiente grupo de edad con mayor incidencia es el de 30 a 39 años, con 1.845 casos, seguido por los de 40 a 49 años, con 1.613 casos, y los menores de 11 años, con 1.466. Mientras que en esta última cohorte la vacunación ha llegado hace apenas dos semanas, los de 20 a 39 años son quienes menor porcentaje de vacunación presentan.

El doctor Miguel Ángel Martínez-González, catedrático de Medicina Preventiva y Salud Pública en la Universidad de Navarra y en la Universidad de Harvard (EE UU), se muestra tajante: "No hay nada tan dañino como irse de fiesta en Nochevieja a un local cerrado". 

El epidemiólogo argumenta sus palabras. "Un local cerrado con música y donde se baila tiene todos los requisitos para contagiarse fácilmente: es de noche, no hay radiación ultravioleta que inhiba el virus; hay que hablar fuerte porque hay música; se baila y se hace ejercicio físico, por lo que se respira más volúmenes por minuto; y la gente está absolutamente hacinada y no se lleva mascarilla; además, como está oscuro, la gente se equivoca de vaso; y el alcohol desinhibe... Todo junto es un cóctel realmente explosivo", advierte.

"La culpa no es de la restauración sino de la socialización"

Por su parte, el secretario de la Sociedad Española de Epidemiología (SEE), Federico Arribas, admite que, después de dos años de pandemia sin poder salir con normalidad, "los jóvenes están descolocados". Sin embargo, el experto desaconseja el cotillón a la antigua usanza: "Ni de locos, porque por mucho certificado covid que exijas, el virus circula igual dentro del local y todo el mundo acaba sin mascarilla. Y como pilles una cepa así [en referencia a ómicron], acaba la mitad de la discoteca contagiada. No es sensato actualmente", abunda.

Sin embargo, si se decide salir a pesar de todo, coincide con López Lluch al sugerir reuniones con "los amigos de siempre, la cuadrilla habitual". Arribas propone que la celebración se realice entre los cuatro o cinco amigos con los que se queda habitualmente "en una casa" particular o "sitio de ámbito privado". "Que no mezclen burbujas", añade.

Arribas expone que "la culpa no es de la restauración sino de la socialización. Si en una discoteca nadie se quitara la mascarilla, se podría hacer, pero eso requiere mucho control". 

Recursos del sector

En nueve Comunidades ya se ha limitado los aforos o el horario de la hostelería, que tendrá que cerrar entre medianoche y las tres de la madrugada. El sector ha reaccionado a estas medidas. 

La Asociación de Hosteleros de Vizcaya ha anunciado que recurrirá las medidas adoptadas por el Gobierno Vasco, que dejan a la hostelería en una situación "dramática". Además, la Asociación de Salas de Fiestas, Discotecas y Ocio Nocturno de La Rioja, integrada en la Federación de Empresas de La Rioja (FER), ha mostrado su "total desacuerdo sobre las medidas restrictivas que ha acordado el Gobierno de La Rioja, coincidiendo con las fechas más importantes para el sector y con más repercusión económica del año". Por ello, ha anunciado la presentación ante el Tribunal Superior de Justicia de La Rioja un recurso de solicitud de medidas cautelarísimas que "anulen las nuevas normas". 

En opinión del secretario de la Sociedad Española de Epidemiología, "por mucho que sea Nochevieja, que supone mucho dinero, a medio plazo, como todo el mundo se vaya de cotillón, la semana que viene vamos a estar muy mal. Hay hospitales que ya están estresados", advierte, al tiempo que insiste en que no se trata de buscar culpables, sino de encontrar alternativas de menor riesgo como celebraciones en exteriores o mantener la mascarilla -"mejor FFP"- bien colocada el máximo tiempo posible. "Es mejor controlar el problema pandémico para que la economía vaya mucho mejor", concluye.

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