El paro se reduce cinco décimas y cae hasta el 14%, pero España vuelve a ser el país de la UE con la tasa más elevada

Evolución de la tasa de desempleo en España según datos de Eurostat.
Evolución de la tasa de desempleo en España según datos de Eurostat.
Henar de Pedro

España cerró agosto con una caída de cinco décimas en su tasa de paro, que se redujo del 14,5 al 14% en términos desestacionalizados, según reflejan los datos de la encuesta de fuerza de trabajo europea hechos públicos por Eurostat este jueves. Pese a la notable bajada -la cuarta consecutiva desde abril- el país volvió a encabezar por segundo mes la lista comunitaria de desempleo tras superar por ocho décimas a Grecia, que ocupó el segundo lugar con un 13,2%.

La tasa de desempleo nacional duplicó la media de la Unión Europea, que se situó en el 6,8% tras reducirse una décima respecto al dato de julio, y también superó con creces la media de los países del euro, que se alzó en agosto hasta el 7,5%, también una décima menor a la cifra del mes previo.

La reducción de cinco décimas supone la mayor bajada mensual del paro en lo que llevamos de pandemia e iguala la registrada entre julio y junio de este año. En comparación con el resto de países del entorno europeo, el descenso en el desempleo de España es el tercero más acentuado. Solo en Chipre (ocho décimas menos) y Finlandia (seis décimas) se redujo con más intensidad.

Los resultados de la encuesta europea de agosto arrojaron una tasa que por primera vez en toda la pandemia es menor a la registrada en marzo del año pasado, cuando el desempleo ascendía al 14,5%. Sin embargo, el dato sigue todavía tres décimas por debajo del nivel de febrero, el último mes antes de que las restricciones forzadas por la pandemia hicieran acto de presencia.

El pasado agosto había 3,2 millones de desempleados en España según los datos de Eurostat, una cifra que sitúa una vez más al país como el territorio de la UE con mayor número de parados, por encima de Francia (2,38 millones), Italia (2,3 millones) y Alemania (1,5 millones), todos ellos con una población considerablemente superior a la española. Este fenómeno se ha venido repitiendo sin excepción desde enero de 2008 hasta hoy.

En total hay 14.469.000 desempleados en toda la Unión Europea, de los cuales uno de cada cinco (22%) lo aporta España. En relación a los países del euro, donde el número de parados se reduce a 12.162.000, el aporte de España es de uno de cada cuatro (26,4%).

El paro juvenil cae 1,7 puntos

Los datos de Eurostat incluyen también información específica sobre los menores de 25 años, un sector de la población en el que la tasa de paro se redujo del 34,7% de julio al 33% el pasado agosto. Solo Grecia, que registró una caída del 33,1 al 30,8% registró una bajada superior.

Al igual que ocurrió con la tasa general, el desempleo en menores de 25 años se situó en agosto en su nivel más bajo desde marzo del año pasado, aunque todavía sigue sin alcanzar el 31,8% de febrero de 2020.

Los jóvenes trabajadores han sufrido con especial fuerza los embates de la pandemia. En agosto del año pasado la tasa de paro alcanzó el 42% en este sector -el máximo de toda la crisis coronavírica- lo que supuso una diferencia de 11,2 puntos porcentuales respecto al nivel de marzo. En cambio, la tasa general, que también alcanzó un pico en ese mismo mes, se alzó hasta el 16,7%, tres puntos por encima de la cifra de marzo.

La recuperación se espera a mediados de 2022

Las últimas proyecciones macroeconómicas del Banco de España, que se vieron enturbiadas por la importante corrección que realizó el INE días más tarde, estiman que 2021 cerrará con una tasa media de desempleo del 15,1%. Sin embargo, habrá que esperar hasta "a partir de mediados de 2022", para que este indicador recupere su nivel anterior a la pandemia. Para ese año, el supervisor bancario prevé que el paro se haya reducido hasta el 14,3%.

Pese a los notables efectos de la crisis pandémica sobre el empleo, el Banco de España estima que los daños causados a nivel de destrucción de empresas y aumento de desempleo de larga duración tengan un efecto "relativamente limitado sobre la economía".

Y es que buena parte del impacto de la crisis sobre el empleo se ha mitigado gracias a los ERTE, una figura laboral a la que actualmente siguen adscritos unos 177.000 trabajadores, según datos del ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. La mayoría de ellos son trabajadores del sector de las agencias de viaje, el transporte aéreo y los alojamientos, donde la recuperación avanza más despacio. En este sentido, el Gobierno aprobó el pasado martes una prórroga de estas prestaciones hasta el 28 de febrero de 2021. 

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