¿Invertirías en Netflix, Amazon o Spotify? Tres razones para apostar por el negocio de las suscripciones

  • La pandemia ha acelerado una nueva tendencia de consumo que favorece a las empresas que apuestan por servicios de suscripción
Mima situación que con Netflix. Afortunadamente hay dos posibilidades: la primera es conectarse al Wifi lo antes posible y así no fundir los datos, la segunda, descargarse previamente los contenidos y así optar por verlos offline, con el consiguiente ahorro.
Una imagen de un móvil cargando la app de Spotify
EFE

Los confinamientos en todo el mundo han provocado un cambio sustancial en las tendencias de los consumidores. La adopción del teletrabajo ha incentivado el uso de plataformas de videoconferencia como Zoom o de nuevas suscripciones para trabajar con los servicios de la nube a través de Microsoft Office.

Pasar más tiempo en casa ha incrementado el número de usuarios de Netflix, Amazon o YouTube. También de otras alternativas de ocio, como Apple One, que incorporó a su catálogo una suscripción para acceder a diferentes videojuegos. El deporte en casa ha sido otro de los puntos fuertes durante el confinamiento y lo sigue siendo. Con ello, plataformas como Peloton, una empresa neoyorkina (todavía no disponible en España) que comercializa su propia bicicleta estática y ofrece clases de spinning en línea, han sobrepasado los 2,5 millones de socios.

Está claro que los cambios en las formas de vida y la adaptación a la nueva situación provocada por la pandemia han hecho que estas empresas sean las protagonistas en las vidas de muchos ciudadanos. Pero no solo eso, también se encuentran en el punto de mira de muchos inversores, ya que se estima que el crecimiento de estas compañías seguirá consolidándose en los próximos años.

Los motivos del auge de las suscripciones

Uno de los motivos por los que la economía de la suscripción crece a un ritmo vertiginoso tiene que ver con la digitalización. “En menos de un minuto puedes ser suscriptor de cualquier plataforma hoy en día”, explicó Nolan Hoffmeyer, gestor en Thematics AM (Natixis IM), en el último evento de inversión Best Investments Opportunities Summit (BIOS II) organizado por Finect. Según el gestor, la digitalización no solo hace las plataformas más accesibles a los usuarios, sino que el big data también permite customizar de manera más fácil lo servicios de suscripción.

Además de esto, las preferencias de los consumidores y los aspectos demográficos son clave. “En Netflix puedes ver cualquier película tantas veces como quieras, estés donde estés y a la hora que desees”, comentó el experto, quien explicó que se trata de plataformas de precios accesibles, a la que la mayor parte de la población puede acceder. Asimismo, también apuntó a las preferencias de los consumidores, ya que la propiedad en sí misma ya no tiene tanto valor como lo tenía en generaciones anteriores. “A las generaciones actuales no les apetece tener el DVD, lo único que quieren es ver o disfrutar de la película”.

En toda esta tendencia también entra otro factor importante, la sostenibilidad, ya que consumir a través de suscripciones permite tener productos durables y sostenibles. “La obsolescencia programada no tiene sentido en un modelo de suscripción porque se paga todos los meses y si el producto o servicio no funciona es responsabilidad del proveedor”, apuntó el gestor del fondo Thematics Subscription Economy.

Las empresas del presente y el futuro de las suscripciones

Estos cambios de consumo motivados tras la pandemia están cambiando nuestros extractos bancarios a final de mes, ya que cada vez se adquieren más servicios de suscripción. Sin embargo, según Hoffmeyer, estos servicios solo representan en torno al 5% del gasto total mensual de los europeos, por lo que todavía existe un gran margen de crecimiento.

Pero no solo se trata de industrias digitales, también hay empresas que no pertenecen al mundo digital pero que utilizan las suscripciones para monetizar sus servicios. Uno de los ejemplos son los gimnasios o también las industrias retail, como Amazon.

Además de Amazon, que es uno de los gigantes de la industria y que, debido a la pandemia, sus acciones se han visto beneficiadas hasta valer más de 3.100 dólares, existen otras empresas en otros sectores. Algunas de ellas son Microsoft, cuyas acciones se sitúan en los 214 dólares y es una de las compañías con mayor peso en el estadounidense S&P500, uno de los índices de bolsa más importantes del planeta.

Junto con Amazon destacan Netflix, con un precio de 480 dólares por acción (a inicios de año sus acciones valían 329 dólares) o Spotify (ha pasado de 151 dólares por acción a 273 dólares este año). También existen en el radar de los inversores otras plataformas como Costco, una cadena internacional de tiendas exclusivas para socios; Adobe Creative Cloud, un servicio de Adobe que da a los usuarios acceso a softwares de diseño gráfico, edición de vídeo, diseño web y servicios de la nube, o YouTube Premium, que pertenece a Google (Alphabet), cuyo precio por acción ha subido este año hasta los 1.585 dólares.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento