El presidente de Vox, Santiago Abascal, ha sido el encargado de poner el punto final este lunes a las intervenciones de los grupos parlamentarios en la primera jornada de la sesión de investidura y lo ha hecho reiterando su 'no' al nombramiento del candidato socialista, Pedro Sánchez. A pesar de las repetidas críticas del ultraderechista al PSOE y a la "dictadura progre", el presidente del Gobierno en funciones ha preferido ignorarlo y emplear su turno de réplica para dirigirse a PP y Ciudadanos.

En una intervención en la que Abascal ha puesto en evidencia sus profundas discrepancias con el PSOE, el líder de Vox ha agradecido al aspirante a la investidura que no le haya pedido la abstención, puesto que sus planteamientos son antagónicos y en ningún momento habría pensado en adoptar una postura semejante.

"Algunos nos han preguntado si contemplábamos una abstención patriótica, pero Vox es la formación más lejana del proyecto del PSOE. Ustedes se sentirán orgullos de ello, pero yo también", ha asegurado el presidente de la formación de ultraderecha.

En su discurso, el líder de Vox ha tenido duras palabras para Sánchez, al que ha acusado de disfrazarse de "político con sentido de estado" ávido de autoridad y sin credibilidad. "Si sale adelante la investidura, va a causar mucho daño a España y sabemos que no le importa, porque solo anhela el poder", ha agregado.

Asimismo, Abascal ha acusado al PSOE de estar apoyado por "comunistas viejos y nuevos, proetarras, chavistas y chavistas" y ha asegurado que Vox será un "obstáculo insalvable" para el proyecto socialista.

En este sentido, el político ultraderechista ha erigido a su partido como la voz que combatirá el "frente popular" que traerá, ha dicho, "miseria, enfrentamiento y ventajas e impunidad para los enemigos" y abocará a España a la "calamidad".

Abascal acusa al PSOE de perjudicar a los españoles

El líder de Vox ha reprochado al candidato a la investidura que, con las políticas del PSOE y sus socios, las clases medias se verán perjudicadas, ahogadas por los impuestos y con problemas para llegar a fin de mes. Ha añadido, además, que continuará el efecto llamada a la inmigración, habrá salarios de miseria y los catalanes estarán desprotegidos.

Además, Abascal ha recriminado a los socialistas que "pretendan blanquear" a ETA y ha censurado que Sánchez busque ser investido con los "amigos del condenado Otegi, los amigos de Junqueras y los amigos de Maduro". En esta línea, el ultraderechista se ha presentado como un firme opositor a estos deseos de los socialistas y les ha advertido de que "nunca lograrán sus objetivos políticos y criminales".

Asimismo, ha apuntado que Vox ha llegado para defender a "millones de españoles que están hartos de que les digan lo que tienen que pensar, decir y hacer", y ha criticado la pretensión que muestran algunos partidos de tutelar a los ciudadanos.

Sánchez ha preferido dirigirse a PP y Cs

Por su parte, Sánchez ha manifestado su preocupación por el discurso "cargado de intolerancia y nostalgia de épocas predemocráticas" de Abascal, cuya intervención ha calificado de "clasista" y llena de "odio" y "rabia".

No obstante, el presidente del Gobierno ha preferido dedicar sus turnos de réplica a dirigirse a los líderes de PP y Ciudadanos, Pablo Casado y Albert Rivera, a los que ha vuelto a invitar a reflexionar sobre la postura de sus partidos y a levantar el cordón sanitario que han impuesto al PSOE.

"Señor Rivera, ¿escucha? Es la ultraderecha", ha preguntado Sánchez al líder de la formación naranja en un guiño a la intervención de Rivera en el debate electoral previo a los comicios del 28A.

El secretario general del PSOE, que ha dirigido gestos en repetidas ocasiones a los presidentes de PP y Ciudadanos para invitarlos a escuchar y pensar, ha aprovechado también para animarlos a comparar sus posiciones con las de partidos homólogos a los suyos en otros países europeos.