Pedro Sánchez en una comparencia en el Congreso.
Pedro Sánchez en una comparencia en el Congreso. Oscar del Pozo - Europa Press

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, hará anuncios durante el discurso que dará este lunes en el Congreso como candidato a la investidura, pero no se referirá desde la tribuna de oradores al verdadero obstáculo para su reelección, es decir, la composición de Consejo de Ministros una vez que Pablo Iglesias ha renunciado a entrar en él pero exige elegir a los ministros de Unidas Podemos.

La vicepresidenta, Carmen Calvo, confirmó este sábado por la noche que las conversaciones con Podemos se mantienen "sin parar" desde el viernes, pero rechazó por "cautela" y "prudencia" precisar cuántas carteras o qué perfiles de Podemos podrían entrar en el Gobierno.

El discurso con el que Sánchez abrirá a las 12 de la mañana la sesión de investidura será genérico aunque incorporará novedades en forma de algún anuncio. En él, buscará el apoyo de los grupos del Congreso para dar continuidad a un Gobierno "progresista" que despliegue políticas "socialdemócratas" y "de izquierda", según dijo el viernes la portavoz del Ejecutivo, Isabel Celáa.

Único escollo

Sin embargo, no mencionará la cuestión de la que depende la investidura, la composición del Gobierno de coalición que Sánchez ofrece a Podemos. El viernes pasado hubo un movimiento importante con la renuncia de Iglesias a ser ministro, pero acompañó el anuncio con dos exigencias que, al menos una, el PSOE rechaza: que no haya más "vetos" y sea Unidas Podemos quien elija a sus ministros y que estos sean proporcionales en número a sus votos, lo que significa un tercio.

Poco después, el PSOE se mostró dispuesto a negociar y dijo que el presidente en funciones "escuchará" las propuestas que tenga que hacer Iglesias sobre los ministros, pero dejando claro que será Sánchez quien "decida el equipo", no Unidas Podemos. Los socialistas se han mostrado este fin de semana convencidos de que finalmente habrá acuerdo, avanzó la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, pero en las negociaciones se está trabajando primero por "los objetivos, las leyes, el trabajo y la sustancia" y "luego en las áreas de participación" del Consejo de Ministros, en las que "ellos puedan estar", indicó posteriormente Carmen Calvo.

Fuera de la tribuna de oradores, estas cuestiones se tratarán en conversaciones como la que tiene pendiente Sánchez con Iglesias y que se producirá a lo largo de la semana de la investidura. También tiene intención de hablar con Pablo Casado y Albert Rivera.

De momento, a lo más que ha llegado el PSOE es a sugerir que en el gobierno de coalición que Sánchez solo ofrecerá antes de la votación del próximo jueves quizá pueda haber pesos pesados, no solo perfiles técnicos, de Podemos. Tras dar Iglesias el paso atrás y poner nuevas condiciones, ahora el balón vuelve a estar en el tejado del presidente en funciones.

Fin del bloqueo

En su discurso, Sánchez también se volverá hacia PP y Ciudadanos, que han anunciado su voto en contra. Como al resto de formaciones, les pedirá que si no quieren apoyar su investidura, que al menos no la "bloqueen" para que el Gobierno eche a andar y ellos puedan hacer oposición. Es decir, que viren hacia una abstención que facilitaría su releección el jueves, el último día de la sesión de investidura que empieza este lunes y en la que el Congreso decidirá si reelige a Pedro Sánchez presidente del Gobierno y pone fin a tres meses de parálisis política.

La incógnita no se resolverá previsiblemente hasta el último día, en una votación por mayoría simple, en la que a Sánchez le bastará tener más 'síes' que 'noes' y en la que las abstenciones valdrán tanto como los votos afirmativos. El martes, habrá un primer voto que solo superará con mayoría absoluta, 176 de los 350 escaños. Si existen serias dudas de que vuelva a ser un presidente con plenas potestades a final de semana, más lo es que lo logre con la votación dentro de dos días.

Si sale adelante la investidura, el Gobierno dejará la situación de interinidad en la que entró tras el 28-A. Desde entonces, el Consejo de Ministros solo ha abordado cuestiones ordinarias pero no ha tomado decisiones de calado y ni siquiera ha podido nombrar las vacantes que han ido quedando en los altos puestos de la Administración, incluidos un ministro y secretario de Estado de Política Territorial o el nuevo director de los servicios secretos.

La cercanía de la sesión de investidura además ha servido de pretexto para que el PSOE y la presidenta del Congreso, Meritxell Batet, no hayan dado prioridad a poner a funcionar a la Cámara. Todavía están por constituir las comisiones parlamentarias y hasta el martes no se reunirá por primera vez la Diputación Permanente, que tendrá que esperar hasta la siguiente para entrar en materia y ver si exige que el Gobierno se someta a algún tipo de control, con comparecencias de ministros incluidas.

El triunfo de la investidura y el fin de la parálisis dependen, en concreto, del pulso entre Sánchez y Pablo Iglesias. Que se pongan de acuerdo determinará que los 42 diputados de Unidas Podemos se sumen a los exiguos 124 votos a favor con los que cuenta ahora Sánchez –123 del PSOE y uno de PRC–. Por eso, al margen de que los anuncios que lance Sánchez desde la tribuna de oradores, la investidurá se resolverá a favor o en contra en los contactos que el presidente tiene intención de volver a hacer con Iglesias y los líderes del PP y Ciudadanos, a los que debe todavía la llamada que anunció el lunes pasado.

La semana que viene será decisiva. El martes empezará a contar el plazo de dos meses para que el 23 de septiembre se disuelvan las Cortes y se convoquen de nuevo elecciones, el 10 de noviembre. Una no investidura dejará a España en el precipicio de un segundo intento en septiembre que no es seguro o, si nadie lo remedia, una nueva cita con las urnas.

Los grupos guardan sus cartas

PP,Ciudadanos, Suma Navarra y Vox. Han asegurado que votarán 'no', a pesar de la petición de Sánchez a los dos primeros para que se abstengan.
Unidas Podemos. La clave de la que dependerá la investidura. Si votan sí, sumarán con Sánchez 166 y no necesitarían más apoyos siempre que hubiera 10 abstenciones que, por ejemplo, garantizarían de sobra PNV y ERC.

ERC, JxCAT y Bildu. Los grupos independentistas suman 22 votos y no decidirán hasta escuchar el discurso de hoy de Sánchez y ver si hay acuerdo con Unidas Podemos. ERC y Bildu se debaten entre el sí y la abstención, aunque se inclinan por esta segunda. JxCAT esta entre la abstención y el 'no'.

PNV. Como ERC y Bildu, lo único que descarta es el 'no'. Compromís también ha aplazado una decisión definitiva , que será 'sí' o abstención, mientras que otro partido de diputado único, PRC, es el único 'sí' que tiene de momento Sanchez fuera del PSOE.

Coalición Canarias. En principio, solo permitiría la investidura de Sánchez si no hay ningún tipo de acuerdo con Podemos.

Calendario

22/Julio A las 12h, discurso del candidato a la investidura. Por la tarde, intervendrán los grupos de mayor a menor. A partir de las 20.30 no podrán subir ya a la tribuna.

23/Julio Los grupos que quedaran por hablar lo harán a partir de las 9h. Después, primera votación, por mayoría absoluta. Sánchez necesitará 176 votos a favor.

25/Julio Segunda votación, por mayoría simple, 48 horas después de la primera. Le bastarán más 'síes' que 'noes'.