Cartel de la desaparición de 'El Rey del cachopo'
Cartel de la desaparición del Rey del Cachopo. SOS DESPARECIDOS

El viernes 16 de noviembre fue detenido César Román Viluerta, más conocido por el sobrenombre de Rey del Cachopo, en el restaurante Gerardo del barrio de Delicias, Zaragoza, donde trabajaba. La Policía sitúa a Román Viluerta, actualmente preso en la cárcel de Soto del Real, como el principal sospechoso de la muerte de su pareja Heydi Paz Bulnes, cuyo cuerpo apareció calcinado en una de las naves que el empresario tenía en propiedad.

Estos son los aspectos que se han revelado y lo que aún continúa sin conocerse del caso que afecta al Rey del Cachopo.

Lo que se sabe del caso

  • César Román, desaparecido. El 30 de julio se perdió la pista del empresario, de 45 años, en la zona de Embajadores, donde tenía su restaurante 'A Cañada', abierto desde 2016 y especializado en cachopos. Numerosos amigos y familiares han llevado a cabo numerosos llamamientos a través de redes sociales.
  • Aparece el cadáver descuartizado en Madrid. El 13 de agosto, en torno a las 14:30 horas, los Bomberos acudieron a apagar un fuego en el Palacio del Cachopo, último negocio que emprendió el empresario antes de desaparecer. Tras determinarse que no fue provocado, varios agentes de la Policía se desplazaron hasta el lugar. En un examen del terreno, los agentes encontraron la maleta con el cuerpo de Heydi en la planta menos 1.
  • Ascenso y caída del empresario. A pesar de su rápido reconocimiento en el mundo de la empresa gastronómica, acumuló deudas con sus empleados y empalmó varios cierres de sus establecimientos. Entre 2016 y 2018 el Rey del Cachopo abrió cinco locales, alquiló varias naves, compró vehículos para realizar entregas a domicilio.
  • El cuerpo pertenece a su última pareja. El cotejo de ADN confirmó el pasado jueves que el cuerpo desaparecido es el de su mujer, de origen hondureño, Heydi Paz Bulnes. Este hecho, según fuentes policiales, ha situado a Viluerta como principal sospechoso de su muerte.
  • Detenido en Zaragoza. En la mañana del viernes 16 de noviembre fue detenido en un restaurante en el que trabajaba, situado en el barrio de Delicias (Zaragoza). La dueña del local —de nombre Raquel Contreras— dijo haberse enterado de la detención cuando se hizo pública la noticia por televisión.
  • Cómo se ocultó. Pasó desapercibido durante casi cuatro meses dado que cambió su aspecto físico: estaba más rapado, se había dejado barba, había adelgazado de manera considerable y empleaba un nombre falso (Rafael Rujano).
  • Prestará declaración en Madrid. Viluerta espera su traslado a Madrid en la cárcel de Zuera (Zaragoza). El detenido acudirá a la capital del país para prestar declaración ante el Juzgado de Instrucción 32 de plaza de Castilla a las 14 horas. Dicha declaración no pudo realizarse en Zaragoza, donde fue detenido, por constar un auto donde se ordena su busca y captura y su inmediata puesta a disposición en el citado juzgado.
  • Prisión provisional. César Román se negó a prestar declaración por la muerte de su novia. El motivo, su desconocimiento de los motivos concretos de su imputación al estar bajo secreto de sumario. Antes de su ingreso en la prisión de Soto del Real (Madrid), reconoció que era "inocente", que el no había matado a "nadie".
  • Condena por maltrato. La Audiencia Provincial le condenó a 9 meses de prisión por malos tratos y transgredir la medida cautelar. La denuncia fue interpuesta por su exmujer y madre se hija. Además, según fuentes jurídicas, Román tiene aún diversos procedimientos judiciales abiertos en varios juzgados de España, siendo la mayor parte de ellos derivados de su actividad como empresario.

Lo que aún se desconoce

  • El móvil del crimen. La Policía sitúa al Rey del Cachopo como principal sospechoso después de que las pruebas de ADN determinaran que el cuerpo calcinado correspondía a Heydi Paz, su última pareja. No descartan que esto sea la consecuencia de un posible ajuste de cuentas derivado de los problemas económicos que arrastraba Viluerta. No obstante, hay varios indicios en su contra: por un lado, el testimonio de un taxisa, que dijo haberle trasladado a la nave de Usera, reconocía que el hombre llevaba una maleta muy pesada; y, por otro, el hecho de que Román desapareciaera pocos días antes del hallazgo del cadáver carbonizado.