Abdelouahab Taib, de 29 años, no formaba parte de ninguna célula terrorista, pero eso no le impidió asaltar con un cuchillo de grandes dimensiones una comisaría de Cornellà de Llobregat. Y lo hizo al grito de "Alá es grande". Fue abatido por una mosso d'esquadra antes de que pudiera herir a nadie. Pero su nombre ya ha quedado fijado por ser el primer 'lobo solitario' que atenta en España.

Durante los últimos años, en territorio nacional sí se ha detenido a individuos que preparaban atentados, pero no llegaron a actuar. Por ejemplo, en 2016 un marroquí fue arrestado en Aranjuez cuando ya había sido radicalizado para atacar. Lo mismo sucedió este mismo mes de marzo en Navarra: un español de 27 años convertido al Islam fue detenido cuando ya estaba "preparado para atentar en solitario", tal como dijeron fuentes policiales.

Los 'lobos solitarios' son personas que cometen atentados sin tener vinculación con ningún grupo o posición. Cometen sus acciones sin ningún respaldo, más allá de que como sucede en el caso del yihadismo, Estado Islámico acabe reivindicando el atentado en cuestión.

El conseller de Interior de la Generalitat, Miquel Buch, confirmó en rueda de prensa que Taib actuó "solo" y también se descartaron más detenciones dentro del caso. Eso permite concluir que se trata del mencionado perfil de terrorista.

España ha sufrido, a lo largo de su historia, tres atentados de corte yihadista. El 11-M dejó 202 muertos mientras que el año pasado los ataques de Barcelona y Cambrils, de los que se acaba de cumplir un año, acabaron con la vida de 16 personas. Taib, por suerte, no llego siquiera a herir a nadie en su propósito. Pero inaugura la lista de terroristas que actuaron por su cuenta invocando a Alá.

Londres, Berlín o Niza

Donde sí se han dado más ejemplos de 'lobos solitarios' es en otros países de Europa. Por poner tres ejemplos, conviene quedarse con los ataques perpetrados en Londres, Berlín o Niza.

En julio de 2016, Mohamed Lahouaiej Bouhlel, de origen tunecino, mató a 86 personas arrollándolas a los mandos de un camión en el paseo marítimo de Niza. Más de 400 resultaron heridas. También disparó contra los agentes con una pistola que llevaba en el vehículo. Acabó, como Taib, abatido por los agentes desplegados en la zona.

Solo cinco meses después el terror llegó a Berlín. El 19 de diciembre, un hombre embistió a una multitud en un mercado navideño de la capital alemana. Murieron once personas y el autor de los hechos se dio a la fuga. Se trató de otro tunecino, Anis Amri, que fue abatido solo cuatro días después, en la víspera de Nochebuena, en Milán. Había jurado lealtad al Estado Islámico.

Otro 'lobo solitario' fue Khalid Masood, de 52 años, y nacido en Kent. Este hombre, con su vehículo, entró a toda velocidad por la zona de Westminster, en Londres, y atropelló a decenas de personas. Seis en total, contando al propio atacante, murieron en el atentado. Entre ellos también se encontraba un agente.

Europa se ha convertido en los últimos años en uno de los grandes objetivos del terrorismo yihadista. A pesar de que Dáesh se ha debilitado, los momentos de 'calma tensa' dentro del grupo pueden ser las épocas más peligrosas, según los expertos. De momento, las principales ciudades deben seguir protegiéndose.