El número de fallecidos por los incendios del pasado lunes en la costa oriental de la región griega de Atica, los más mortíferos registrados en Europa desde 1900, ha ascendido a 91, según el último informe oficial de los bomberos de este lunes.

De ese total, 87 cuerpos fueron hallados en el área de Mati, la localidad que acumuló todas las víctimas, mientras que otras cuatro de las víctimas fallecieron en hospitales. Este barrio ,de unos 800 habitantes, ha quedado totalmente calcinado y los vecinos tuvieron que refugiarse en las playas y salir de la zona en barco. La mayoría de las personas fallecidas quedaron atrapadas por las llamas en sus casas o en sus automóviles, o intentaron huir del fuego echándose al mar, pero acabaron ahogándose.

El servicio de bomberos informó además de que oficialmente hay 25 personas desaparecidas, pero añadió que hasta ahora se han podido identificar 59 cuerpos, por lo que está personas buscadas podrían encontrarse entre los 28 cadáveres pendientes de reconocer.

De los más de 180 heridos ingresados hace una semana, continúan hospitalizadas 45 personas, entre ellas un niño.

Mientras tanto, la inspección de la zona avanza a buen ritmo y se espera que concluya en breve. Además del rastreo que están realizando brigadas mixtas formadas por bomberos, militares y voluntarios en viviendas y en las calles de Mati, buzos de la guardia costera han estado haciendo numerosas inmersiones en los últimos días, sin que por ahora hayan aparecido nuevas víctimas en el mar. Muchas personas intentaron salvarse del fuego arrojándose al mar, pero no todas lograron sobrevivir y acabaron muriendo ahogadas.

Hasta ahora no ha habido una lista oficial de desaparecidos, porque entre las personas buscadas figuraban las víctimas mortales, y las autoridades no querían especular mientras no se hubieran identificado todos los cadáveres. Según informó el Ministerio de Infraestructuras, el 51 % de los 3.546 edificios inspeccionados hasta el momento están inhabitables.

El primer ministro griego, Alexis Tsipras adelantó el lunes su regreso a Grecia desde Bosnia-Herzegovina para gestionar la situación desde el Centro de Coordinación Unificado de Eleusis y expresó su deseo de que "nadie se quedará sin ayuda y nada sin respuesta", como prometió.

Mientras los incendios en la zona ya parecen estar controlados, fuertes lluvias han causado estragos en el norte de Atenas, donde los bomberos tuvieron que atender centenares de llamadas de auxilio y las calles se convirtieron en torrentes.

Sin víctimas españolas

El Gobierno no tiene constancia de que haya heridos o fallecidos españoles entre las víctimas y así lo ha reiterado a través de Twitter la embajada española en Grecia: "La Embajada confirma que no existen hospitalizados de nacionalidad española tras los incendios en los alrededores de #Atenas".

En declaraciones a la prensa, el ministro de Asuntos Exteriores, Josep Borrell, ha reiterado el ofrecimiento de ayuda española y explicó que los dos aviones anfibios preparados no han partido aún porque no ha sido necesario hasta ahora.

Borrell se reunió el pasado martes en Madrid con su colega portugués, Augusto Santos Silva, quien tampoco tienen constancia de víctimas portuguesas. Ambos lamentaron el siniestro, se solidarizaron con el Gobierno griego y mostraron una vez más la voluntad de aportar ayuda. Santos Silva recordó que los portugueses conocen por experiencia propia el drama del fuego, en alusión a la gran oleada de incendios que arrasó el país el año pasado.

Posiblemente provocados

Por su parte el ministro de Orden Público, Nikos Toskas, pidió precaución a los ciudadanos y sugirió que los incendios podrían haber sido provocados. Centenares de bomberos continuan intentando controlar los siete grandes incendios que asolan Grecia desde el mediodía del lunes, pero las tareas se ven dificultadas por los fuertes vientos de hasta fuerza siete en la escala de Beaufort.

Uno de ellos, originado a unos 50 kilómetros de Atenas, provocó la evacuación de tres pueblos donde redujo a cenizas decenas de casas y el cierre al tráfico durante diecisiete kilómetros de la autopista de Olympia, que conecta la capital con el Peloponeso, para evitar que queden conductores atrapados debido a que las llamas están muy cerca del asfalto.

Asimismo al menos 40 transformadores y tres líneas de media tensión se han visto afectadas, lo que ha provocado cortes de electricidad en las zonas cercanas al incendio, según informó la Red de Distribución Griega de Electricidad (Deddhe).

Atrapados en una playa

Otro incendio, en el este de Atica, dejó atrapados en una playa rodeados por las llamas a varios bañistas y conductores que pudieron estacionar allí a tiempo. Según confirmaron los guardacostas, desde las playas de esa zona varias personas se lanzaron al mar presas del pánico y, aunque quince ya han sido rescatadas otras siguen desaparecidas, como ocho turistas daneses que supuestamente se encuentran a la deriva en una embarcación.

Un helicóptero rescató a dos daneses que nadaban en el mar, mientras un ferry rescató primero a una familia, una pareja con tres niños, y después a otras siete personas. Según estimaciones de la Policía citadas por la televisión pública griega ERT, alrededor de 300 personas estaban atrapadas en sus casas en varios pueblos del este de Atica.

Además, los campamentos de verano para niños del ayuntamiento de Atenas, un orfanato y dos bases militares fueron evacuados. Uno de los momentos mas dramáticos de la jornada fue el hallazgo de un grupo de 24 personas, entre ellas varios niños, calcinados y abrazados unos a otros en un descampado situado entre dos complejos de viviendas en la pequeña localidad griega.

El país heleno ha recibido ofertas de ayuda y llamadas de solidaridad de toda Europa. Sin embargo, las autoridades han cancelado la petición de ayuda que habían cursado al Gobierno español para que aportara medios en la lucha contra los incendios forestales debido a la mejoría de la situación meteorológica.