Devastación en Mati
Varios residentes y miembros de los servicios de emergencia observan el estado de varios coches calcinados en Argyra Akti, en Mati . PANTELIS SAITAS / EFE

Las imágenes de Atenas, asediada por el fuego, son verdaderamente impresionantes. Justo días antes de que empiece la gran estación turística que se esperaba fuese de récord.

Las dos zonas más castigadas por los incendios, alimentados por el viento impetuoso, se encuentran en la región de Ática. La primera está muy cerca del aeropuerto internacional, que durante horas ha interrumpido su tráfico, y la segunda entorno a Kinetta, en la autopuest que une Atenas con Corinto y Patrasso.

Un panorama realmente apocalíptico que en un primer balance, todavía no muy claro, deja al menos 74 muertos y 160 heridos.

La localidad donde se encuentra el mayor número de víctimas es Mati, una villa que se asoma al mar a menos de 40 kilómetros de la capital. Se trata de una localidad amada por los atenienses y muy frecuentada por colonias de escolares en verano, así como por grupos de ancianos de la ciudad, en busca de la paz de sus balenarios.

Pero ahora, según los testimonios de la televisión griega de Skai, la villa "ya no existe".

Tanto los residentes como los turistas de la ciudad han huido de la zona, algunos en sus vehículos y otros han sido evacuados.

Muchos han abandonado sus vehículos en llamadas a pie, corriendo hacia el mar buscando alivio en sus aguas. 26 de los fallecidos en Mati intentaron refugiarse en la playa de Agyri sin mucho éxito. Muchos de los cadáveres encontrados en este área estaban abrazados, cerca de un restaurante.

Una nube de humo cubre el cielo de Atenas y el primer ministro Altexis Tripras, de visita oficial en Bosnia, ha vuelto a su país para coordinar las labores de rescate. Tras anunciar el estado de emergencia, ha pedido de forma alarmante ayuda a los socios europeos. España ya ha mandado dos aviones anfibios.