Representaciones objeto de polémica
De izquierda a derecha: el cantautor Javier Krahe, la obra de títeres 'La bruja y don Cristóbal', la "Procesión del santísimo coño insumiso" y el rapero Pablo Hasél. ARCHIVO

Dos titiriteros fueron detenidos el pasado viernes y enviados a prisión incondicional el sábado, acusados de un delito de enaltecimiento del terrorismo, por la representación de una controvertida función de títeres cuyo público mayoritario fueron niños y que se exhibió como parte de la programación del Carnaval de Madrid.

La obra, titulada La bruja y don Cristóbal, representaba, entre otras escenas, el ahorcamiento de un guiñol vestido de juez, el apuñalamiento de un policía o la violación de una bruja. Pero lo que más revuelo ha levantado ha sido que en un momento de la obra se mostró una pequeña pancarta en la que se podía leer Gora Alka-ETA. Los titiriteros han recurrido el auto que les mantiene en prisión.

La representación provocó una oleada de críticas hacia el consistorio que dirige Manuela Carmena, y en especial hacia la concejala de Cultura, Celia Mayer, sobre quien ha aumentado la presión política para que la edil dimita. El Ayuntamiento, por su parte, ordenó el cese del director artístico que realizó la programación del carnaval de la capital y ha anunciado que abrirá una investigación "profunda" sobre el espectáculo para analizar qué responsabilidades depurar y decidir sobre el futuro de la edil de Cultura, Celia Mayer, quien ha dicho que estudiará si retirar la demanda contra los artistas.

La alcaldesa, Manuela Carmena, ha pedido disculpas a los padres por un espectáculo "deleznable" y ha mantenido su apoyo a Mayer. Además, ha apuntado la "severidad" de las medidas judiciales contra los titiriteros aunque ha puntualizado que el Ayuntamiento respeta la decisión judicial.

El caso de los titiriteros recuerda al de otros artistas que incluso llegaron a ir a juicio y fueron condenados por llevar a cabo representaciones polémicas.

El caso de Pablo Hasél

El rapero Pablo Rivadulla, conocido como Pablo Hasél, fue condenado en abril de 2014 a dos años de cárcel por enaltecimiento del terrorismo en canciones suyas que subió al portal de YouTube.

"¡Merece que explote el coche de Patxi López!", "es un error no escuchar lo que canto, como Terra Lliure dejando vivo a Losantos", "los Grapo eran defensa propia ante el imperialismo y su crimen", "quienes manejan los hilos merecen mil kilos de amonal" o "pienso en balas que nucas de jueces nazis alcancen" son algunos ejemplos de las rimas que le llevaron a ser condenado por este delito.

El título de otras canciones son: No me da pena tu tiro en la nuca, Libertad presos políticos, Democracia su puta madre, Libertad Arenas o El hijo adoptado de Jacques Mesrine, en la que pide "que alguien clave un piolet en la cabeza de José Bono".

Su caso no quedó ahí, ya que meses después de esa condena el alcalde de Lleida le denunció por amenazas de muerte en una canción colgada en YouTube.

En marzo de 2015, el Tribunal Supremo confirmó la condena de dos años para el rapero.

Concierto de Los Chikos del Maíz

La Asociación Víctimas del Terrorismo Verde Esperanza denunció al grupo de rap Los Chikos del Maíz y solicitó la prohibición de un concierto en Sevilla por considerar ofensivas sus letras.

En su escrito remitido a la Audiencia Nacional, la asociación ponía de manifiesto la existencia de "indicios claros de la comisión de un delito de exaltación del terrorismo, de la lucha armada y, por ende, de humillación hacia las víctimas del terrorismo" en las actuaciones de este grupo. Este tipo de situaciones también las han vivido Banda Bassotti, Lendakaris muertos, Piperrak, Su Ta Gar y Berri Txarrak, entre otros.

Finalmente, el juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu decidió archivar la denuncia en abril de 2010.

A este grupo también se le prohibió en 2015 actuar en el festival Cultura Inquieta de Getafe, y este año ha vuelto la polémica por su actuación que el grupo tiene previsto dar en el marco de este festival. En concreto, el PP municipal ha criticado a la alcaldesa, la socialista Sara Hernández, por apoyar un concierto "en el que se insultará a las víctimas del terrorismo, se denigrará a los agentes de la Guardia Civil y se difamará a la casa real".

H. Kanino, "vetados en Madrid"

Ocurrió en junio de 2013. La banda de rap H. Kanino no pudo actuar en la sala Caracol de Madrid "por presión policial", según indicó la sala en un comunicado. La banda reconoció a 20minutos que estaba "vetada en Madrid" desde que formó parte del cartel Irreductibles Fest, una cita musical que tenía como fin recaudar fondos para los detenidos el 14 de noviembre de 2012 en la huelga general.

La "Procesión del santísimo coño insumiso"

En realidad fueron dos manifestaciones, realizadas el 10 de abril y 1 de mayo de 2014, y tituladas Procesión del santísimo coño insumiso y del santo entierro de los derechos socio-laborales. La Asociación de Abogados Cristianos se querelló contra la Confederación General del Trabajo (CGT) en Andalucía, la organizadora de ambas protestas, y dos miembros de la CGT fueron imputados y llevados ante el juez por un presunto delito contra los sentimientos religiosos.

El caso no se cerró ahí: el pasado 3 de febrero la jueza de instrucción citó a declarar como imputadas a tres mujeres que portaban "una vagina de plástico de un par de metros de altura a modo de Virgen" en la protesta del 1 de mayo de 2014.

¿Pornografía infantil en una película de Sitges?

La edición del Festival de Sitges de 2010 estuvo marcada por la imputación del director del evento, Ángel Sala, por haber permitido la exhibición de la película A serbian film. La denuncia partió de la Fiscalía de Cataluña por un presunto delito de utilización de menores en escenas de sexo. Concretamente, en dos pasajes de la película se muestran dos escenas simuladas en la que se observa una violación de un recién nacido y un acto sexual con un niño de 5 años.

En su declaración ante el juez, Sala negó que la película fuera pornográfica y aportó el 'making off' del filme para demostrar que no se usó a niños sino a muñecos en su realización. Finalmente, en febrero de 2012 una jueza de Barcelona archivó la causa.

Javier Krahe y "cómo cocinar un Cristo"

El cantautor fallecido Javier Krahe fue uno de los primeros músicos censurados en la televisión española de la democracia, que se negó a emitir su sátira sobre el Gobierno socialista en 1986 (la canción Cuervo Ingenuo), ayudando a consolidar su estatus de músico de culto.

Años más tarde, el Juzgado de lo Penal número 8 de Madrid absolvió en junio de 2012 al cantautor de un delito contra los sentimientos religiosos por su participación en un vídeo emitido en televisión en 2004 sobre "cómo cocinar un Cristo para dos personas".

La querella la interpuso el Centro de Estudios Jurídicos Tomás Moro por entender que el vídeo era constitutivo de un delito contra los sentimientos religiosos recogido en el artículo 525 del Código Penal. Sin embargo, el fiscal entendió que podía ser ofensivo, pero no delito. En su último disco, Krahe incluyó una canción sobre el asunto.

Injurias a la Corona en una canción

En marzo de 2012, la Audiencia Nacional condenó al pago de una multa de 900 euros por delito de injurias a la Corona a cada uno de los tres miembros del grupo Ardor de Estómago, intérpretes de una canción en la que se insultaba al rey, editada en un CD musical patrocinado por el Ayuntamiento de Segovia en 2010.

Soziedad Alkoholika, censurada en Madrid

El Ejecutivo de Ana Botella prohibió en marzo de 2015 el concierto que la banda Soziedad Alkoholika iba a dar en el Palacio de Vistalegre aludiendo al riesgo que este entrañaba para "el orden público". El Consistorio justificaba su decisión recordando que las letras de sus canciones ya habían sido objeto de "análisis por el Tribunal Supremo", señaladas por contener "opiniones con excesos verbales hirientes".