11M
¿Culpables
o
inocentes?

Antonio Toro Castro era un delincuente común, viejo conocido de la Policía, que había conocido al narcotraficante y confidente de la Policía Rafá Zouhier en prisión.

Allí, Toro Castro informó a Zouhier de que él tenía la posibilidad de obtener de una manera rápida y sencilla mas de 400 kilos de Goma 2. Y no le mentía.

Con la ayuda de su cuñado -y también confidente policial-, el ex minero José Emilio Suárez Trashorras, y otros tantos, Toro encabezó la denominada 'trama asturiana', que le facilitaría el explosivo a los presuntos terroristas del 11-M.

Toro se enfrentaba a una pena de prisión de 23 años, aunque finalmente ha sido absuelto.

DECLARACIÓN ANTONIO TORO

"En Asturias no abundan los explosivos, lo único que sé que abunda en Asturias es la sidra", ha puntualizado Antonio Toro, quien se ha mantenido muy tranquilo a lo largo de toda su declaración.

Según ha declarado Toro, fue el procesado Rafá Zouhier quien le preguntó a él por los explosivos que aparecieron en una garaje en Avilés (Asturias), y no él quien se los ofreció.

"Pensaría que eran de Suárez Trashorras porque era

De este modo, Toro, quien se enfrenta a una petición del fiscal de 23 años de cárcel, corroboró en cierto modo la versión que ofreció Trashorras sobre el tráfico de explosivos.

Al igual que su ex cuñado, Trashorras había negado previamente estar involucrado en el tráfico de explosivos, y también matizó que fue Zouhier, ex confidente de la Guardia Civil, quien le preguntó por la dinamita.

Con el objeto de reforzar este argumento, Toro ha asegurado que jamás entregó ni vendió "una muestra de explosivos a Zouhier".