Hipoteca
El crédito hipotecario, un método para comprar una vivienda. GTRES

La seguridad jurídica (una de las constantes prioridades del Gobierno) de cientos de miles de ciudadanos con hipotecas corre el riesgo de quedarse en un "limbo" legal. Este 29 de abril desaparecen los índices de referencia hipotecaria IRPH de la banca y de las cajas, tal como había ordenado el Ministerio de Economía el pasado 29 de octubre de 2011, lo que obligará a todos aquellos que tienen sus préstamos hipotecarios referenciados a éstos a buscar una alternativa.

El problema es para aquellas hipotecas referenciadas a IRPH que no tengan sustitutivo o que éste esté también caducado Ha pasado más de un año desde que se publicó esta orden ministerial, pero el Gobierno no ha desarrollado una normativa que determine los nuevos índices hipotecarios. La normativa de 2011 ya contemplaba una prórroga de facto en caso de que no estuviera presentado el correspondiente régimen de transición.

Todos aquellos que en sus contratos tuvieran previsto un sustituto vigente no tendrán mayor problema que comprobar que su entidad efectivamente ha cumplido lo acordado. El problema es para aquellos miles de hipotecados que, o bien tienen un índice sustitutivo que también está caducado (por ejemplo, el de la CECA, común entre las cajas) o bien no tienen ningún índice "suplente".

"Si no hay otro sustitutivo hay que llegar a un acuerdo con el banco, que por otro lado no te puede imponer un tipo de interés determinado; debería haber un cierto consenso", explica Pau A. Montserrat, economista de iAhorro.com, quien recomiendo a los hipotecados, en especial a aquellos que sean clientes de las cajas, "estar muy pendientes" para revisar sus escrituras, porque si no "se quedan en un limbo", opina.

Tanto el IRPH de las cajas como el de los bancos eran índices frecuentemente vinculados, por ejemplo, a viviendas de protección oficial. "Te lo recomendaban porque decían que sufría menos altibajos", explica Jorge, uno de los usuarios de hipoteca afectados. Junto a la inseguridad jurídica, dice sentir "indefensión" por estar a merced de lo que le puedan imponer tanto las autoridades como su entidad financiera.

¿Cuántas personas han firmado estos contratos? No hay datos oficiales, pero fuentes del sector apuntan a un mínimo del 10% del total de hipotecas. Los expertos de iAhorro.com recomiendan a los usuarios no aceptar sin más el cambio que proponga la entidad, sino ceñirse a la escritura firmada o buscar la opción menos gravosa para el cliente.

Las alternativas

Entre los índices que sí que permanecen está el IRPF genérico para entidades de crédito (distinto a los de cajas y bancos). Sin embargo, los analistas consultados por este diario no lo recomiendan, ya que es bastante más caro que el euríbor, que actualmente está históricamente bajo. El euríbor, por ejemplo, se sitúa ahora en el 0,515%, mientras que el IRPF Entidades asciende hasta el 3,415%: casi siete veces más caro.

El euríbor es el índice menos rentable actualmente para las entidades, por lo que tenderán a ofrecer otras alternativas, advierten los expertos Y es que actualmente el euríbor (a no ser que se le añada un gran diferencial) es el índice de referencia menos rentable para las entidades, debido a los bajos tipos de interés impuestos por el Banco Central Europeo (BCE), que han hecho más barato que nunca el acceso al dinero. ¿Cómo de ventajoso es el IRPH frente al euríbor para las entidades? Para muestra un dato: Ha mantenido un diferencial de +1,5% con respecto al índice de referencia europeo, tal como publica la web bolsamania.com.

Junto a la desaparición de los IRPH, el Gobierno anunció la llegada del IRS (Interest Rate Swap), un índice que pretendía competir con el euríbor debido a su (en teoría) menor volatilidad. Fuentes del sector aseguran que las propias entidades que lo pidieron han sido las primeras en declinar su uso y no proponerlo a la hora de conceder sus préstamos hipotecarios.

El IRS, que cuando se presentó ya recibió críticas de asociaciones de usuarios de banca como Adicae, no tuvo un estreno (en noviembre de 2012) precisamente atrayente para los clientes, ya que su primera cotización fue más cara que el euríbor.