El Papa será enterrado en las Grutas Vaticanas, en el lugar que ocupó Juan XXIII

El Papa será enterrado a pocos metros de la tumba del apóstol Pedro, según ha anunciado el portavoz vaticano, Joaquín Navarro Valls. Con este comunicado concluyen los rumores que apuntaban que Juan Pablo II podría haber recibido sepultura en su Polonia natal.
La Curia y las autoridades italianes le rinden un primer homenaje
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Además, los cardenales han fijado los funerales por el Papa para el viernes 8 a las 10.00 horas. Es una de las decisiones que han adoptado tras permanecer reunidos toda la mañana. Según ha informado Navarro Valls, los cardenales todavía no han decidido cuando comenzará el cónclave.

Los Reyes presidirán la delegación española que acudirá a los funerales en el Vaticano, de la que también formarán parte el presidente del Gobierno Rodríguez Zapatero, el ministro de Asuntos Exteriores, Miguel Ángel Moratinos y el presidente del Partido Popular Mariano Rajoy.

La capilla ardiente del Papa se abre esta tarde a las 18.00 horas al público en la Basílica de San Pedro. En las horas previas a su apertura, son miles los fieles que toman posiciones para desfilar ante el cadáver del fallecido Pontífice.

Posiblemente, Juan Pablo II reposará en el mismo lugar donde estuvo enterrado durante 30 años el beato papa Juan XXIII, a pocos metros de la Tumba del Apóstol Pedro. Aunque en un principio no se descartó que pudiera serlo en Cracovia, en su Polonia natal, al final será en la Ciudad Eterna.

Los restos de Juan XXIII, fallecido en 1963, fueron trasladado desde las grutas el 3 de junio del año 2001 hasta la basílica, pocos meses después de ser beatificado. Juan Pablo II, su gran admirador, decidió trasladarlos al altar de San Jerónimo para permitir un mayor flujo de fieles devotos.

Eligió esa capilla porque Juan XXIII admiraba a los padres de la Iglesia y a ese santo en concreto y, de hecho, cuando entraba en San Pedro el primer sitio al que se dirigía era a ese altar. Conociendo el amor que sentía por Juan XXIII, no era de descartar que quisiera reposar en el mismo sitio donde estuvo el "Papa Bueno", como es conocido Juan XXIII.

El Vaticano expuso el domingo el cuerpo del fallecido Pontífice para que la Curia y las autoridades italianas le rindieran homenaje. En estos momentos es velado por sus allegados. La capilla ardiente se abre hoy, lunes, al público para que acudan los fieles.

La Curia y las autoridades italianas rindieron el primer homenaje a Juan Pablo II en una ceremonia presidida por el cardenal español Martínez Solano.

El Papa fue mostrado con la vestimenta que marca el protocolo vaticano desde hace cientos de años. Los fieles que permanecían en la Plaza de San Pedro pudieron verlo a través de las pantallas gigantes dispuestas al efecto. Juan Pablo II aparecía vestido de blanco con la casulla color rojo, el color del luto vaticano. Portaba también la mitra blanca sobre la cabeza y el báculo sobre el brazo izquierdo.

Altos cargos de la Iglesia, autoridades y diplomáticos acudieron a presentar sus respetos. El Sumo Pontífice estaba flanqueado por dos guardias suizos.

Los restos del Papa serán trasladados a la Basílica de San Pedro hoy, lunes, para ser expuestos al público a partir de las 17.00 horas. Por la mañana, los cardenales abrirán su testamento y se conocerá el lugar dónde será enterrado.

Muchos de los fieles presentes en San Pedro llegaron ayer por la mañana a Roma. Al conocer el fallecimiento del Papa decidieron comprar un billete de avión para poder rendirle homenaje personalmente.


Millones de personas lloran su muerte

Católicos en todo el mundo ocuparon el domingo plazas e iglesias para rezar por el alma del Papa, fallecido el sábado a los 84 años. A últimas horas del día seguían llegando a la plaza de San Pedro, en el Vaticano, oleadas de fieles, algunos con sacos de dormir para pernoctar ante las puertas de la Basílica de San Pedro, donde se instalará la capilla ardiente.

En miles de iglesias de los cinco continentes se rezó por el Santo Padre con una afluencia de fieles mayor de la habitual.

España rinde homenaje al Pontífice

En España, decenas de jóvenes cantaron al son de las guitarras y bailaron en recuerdo del Pontífice ante las puertas de la catedral de La Almudena en Madrid, que celebrará una vigilia todas las noches de esta semana. También se concentraron diversos jóvenes ante la basílica de El Pilar en Zaragoza. En Santiago de Compostela se dedicó una eucaristía al Papa y se hicieron tañer las campanas de la catedral, donde el arzobispo Julián Barrio recordó que Juan Pablo II "un día se hizo aquí peregrino".

El arzobispado de Barcelona, al igual que el de Valladolid, abrió un libro de condolencias en el que ya han firmado unas 400 personas, entre ellas el presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, y el presidente del PPC, Josep Piqué.

Todos los periódicos del mundo abrieron sus primeras páginas con la muerte del Papa, las televisiones y los medios online dieron inmediatamente la noticia.

En España el Gobierno ha decretado luto oficial para el lunes, se han suspendidos los actos electorales de algunos partidos en el País Vasco ante los próximos comicios y los estadios de fútbol han guardado un minuto de silencio al inicio de los partidos.

Una larga noche de vigilia

'Nuestro amado Santo Padre Juan Pablo ha vuelto a la Casa del Padre', dijo el arzobispo Leonardo Sandri, anunciando el fallecimiento a una enorme multitud que se había concentrado bajo las ventanas del Pontífice para rezar por una milagrosa recuperación que no llegó a producirse.

Una salva de aplausos resonó por la Plaza de San Pedro, en una señal italiana de respeto por los muertos, y después llegó el silencio. Muchos de los fieles lloraban incontroladamente.

Las 21:37

El Papa murió en su cama a las 21:37 horas, rodeado por la única familia que tenía: sus colaboradores polacos más cercanos. Los periódicos dijeron que su última palabra fue 'Amen'.

A medida que la noticia se extendía por Roma, miles de fieles acudieron al Vaticano para unirse a los que ya estaban allí, rindiendo un homenaje a un hombre que revolucionó su cargo y llevó su riguroso mensaje mucho más allá de los confines del Vaticano.

Duelo mundial

La muerte de Juan Pablo II desencadenó un torrente de duelo mundial poco común, con gente de todos los credos y de ninguno elogiando su humanidad, coraje e integridad moral.

'Damos gracias a Dios por enviarnos a un hombre así, un hijo de Polonia, que se convirtió en el obispo de Roma y en un héroe para las generaciones', dijo el presidente de EEUU, George W. Bush, desde la Casa Blanca.

La figura de Juan Pablo II ha sido glosada y alabada por los más importantes líderes mundiales con mensajes de respeto y pésame.

Apenas dos horas después de su muerte, unas 130.000 personas se habían congregado en la Plaza de San Pedro, con los cuellos estirándose hacia los ventanales aún iluminados de los apartamentos del Papa, donde acababa de expirar.

Al amanecer en las ciudades adoptivas del Papa polaco - Roma y Ciudad del Vaticano - el flujo de creyentes llegados desde muy lejos empezó a acudir en un justo tributo a un Pontífice que viajó el equivalente a 30 veces la circunferencia de la Tierra.

Decenas de miles asistieron a una Misa de Requiem por el Papa que comenzó a las 10.30 a.m. en la misma plaza.

Roma prepara la logística

La ciudad preparó trenes adicionales, suministros de agua y miles de camas para acomodar a uno .

Los últimos rumores apuntan a que el funeral podría celebrarse el viernes, en vez del jueves como estaba previsto.

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