Sebastian Vettel y Lewis Hamilton
Sebastian Vettel y Lewis Hamilton, instantes antes del comienzo de un Gran Premio. EFE

Por mucho que los tifosi abucheasen y pitasen a Lewis Hamilton, el único responsable de que Sebastian Vettel no llegase ni al podio en Monza fue Sebastian Vettel. El alemán parece empeñado en sabotear sus propias opciones de conseguir el pentacampeonato, y ya hay muchas voces que le señalan como el único culpable de que Ferrari no pueda volver a levantar un título que se les escapa desde hace 11 años.

Nico Rosberg, campeón del mundo de 2016 y retirado nada más lograrlo, sabe bien lo que es ceder ante la presión con Hamilton. La única vez que consiguió acabar por delante de él, siendo compañeros además, acabó tan hastiado, que lo mandó todo a paseo y se retiró de la competición. Por eso, se puede permitir criticar a Vettel con conocimiento de causa. Sus frases son demoledoras. "No puedo creer que una y otra vez continúe cometiendo estos errores. Así no va a poder vencer a Lewis (Hamilton)".

Vettel tiene serios problemas para gestionar la presión. Es por ello que Hamilton le ha remontado, pese a que hubo momentos en los que parecía que el alemán tenía de su mano el Mundial. Sin contar sustos fuera de pista, como el de la exhibición en Milán donde hizo el ridículo al estrellarse (la excusa fue que tenía era el coche de Räikkönen) se pueden cifrar en cinco los fines de semana en los que, por una cosa o por otra, Vettel se ha desmoronado.

Pole a la basura en Bakú

Un inicio casi soñado. Pole en Azerbaiyán, tercera consecutiva, y el Mundial se ponía de color rojo. Pero Vettel decidió que no era buen día para ganar e, incomprensiblemente, se coló a falta de tres vueltas para el final, destrozó sus neumáticos y sus opciones de podio. Fue cuarto.

Accidente con Bottas en Francia

Vettel perdió el liderato del Mundial en el regreso a Paul Ricard de la Fórmula 1. En la primera vuelta, pese a que le valía con no perder de vista a Hamilton, se tocó con Valtteri Bottas y se vio forzado a remontar desde atrás en una de las carreras más anodinas de la temporada. Acabó quinto.

Sanción en la clasificación de Austria

Con los nervios a flor de piel, en la siguiente cita del Mundial no hubo ni que esperar a la carrera para ver otro grosero error. En la Q2 de la clasificación del GP de Austria, Vettel estorbó a Sainz y fue sancionado con tres posiciones, por lo que salió sexto. Eso le impidió aprovecharse del único doble abandono de Mercedes al día siguiente. Fue tercero y gracias.

Imperdonable accidente en Alemania

Posiblemente, el error más absurdo y que más caro le puede costar. Vettel se quedó muy cerca de ganar en Hockenheim, a unos pocos kilómetros de su Heppenheim natal, pero un despiste cuando lideraba con comodidad le privó de una victoria cantada. Las lágrimas no le valieron de nada y Hamilton ganó con autoridad. Obviamente, las críticas arreciaron sobre él.

Choque con Hamilton en Monza

Ni consiguió la pole, ni llegó al podio. Los 'tifosi' llenaron, como siempre, las gradas de Monza para esperar una victoria en Italia que se escapa desde hace demasiado tiempo. Sin embargo, Vettel echó por tierra sus propias opciones al intentar cerrar a Hamilton en la cuarta curva del circuito. Del resto del fracaso rojo se encargaron los neumáticos de Räikkönen y un Bottas en modo escudero perfecto. Ganó el británico, que llegará a Singapur con 30 puntos de ventaja.