Max Verstappen
Max Verstappen, en el GP de Austria de Fórmula 1. EFE

Max Verstappen se impuso en un Gran Premio de Austria por delante de Kimi Räikkönen y Sebastian Vettel, en el que sobrevivieron a los múltiples problemas que tuvieron sus principales rivales. El holandés se encontró en una primera posición algo inesperada, después de que primero claudicase Valtteri Bottas, el poleman, después Lewis Hamilton, por una pifia estratégica, y después su propio compañero, Daniel Ricciardo.

Los tres acabaron por sendos problemas mecánicos, en una carrera en la que los Mercedes fueron los grandes perjudicados: es su primer 'doble KO' desde el GP de España de 2016. Hamilton, además, no sólo pierde el liderato en favor de Sebastian Vettel por un punto, sino que además ve roto su récord de 33 carreras puntuando de manera consecutiva.

El británico ya tenía muy complicado ganar cuando se quedó fuera de carrera a falta de 9 vueltas del final, ya que fue uno de los grandes perjudicados por el gran enemigo de los pilotos en esta carrera: el 'blistering', esas temidas ampollas que aparecen en los neumáticos cuando la temperatura es muy alta. Los 46ºC que se registraron en el asfalto del Red Bull Ring fueron una auténtica pesadilla para todos.

Además de Verstappen, uno de los grandes ganadores fue Fernando Alonso. El piloto español llegó a desquiciarse en carrera, cuando se vio penúltimo y sin muchas opciones de remontar al principio de la prueba. Sin embargo, los sucesivos problemas de los que le precedían en pista (abandonaron seis pilotos esta carrera) y, sobre todo, su propio pundonor para buscar los puntos, le permitieron acabar 8º y conseguir unos jugosos puntos que no esperaba tras salir desde el 'pitlane'.

El otro español, Carlos Sainz, se quedó fuera de las opciones de entrar entre los diez primeros en boxes. El neumático delantero derecho del madrileño se atascó en la primera parada en boxes que realizó, y acabó hundido. Al final, entró 12º, una posición óptima visto que su compañero Nico Hülkenberg abandonó.