Valtteri Bottas
Valtteri Bottas, pole del GP de Austria. EFE

Lewis Hamilton no saldrá al frente de la parrilla del Gran Premio de Austria, después de una clasificación perfecta de su compañero Valtteri Bottas, en la que demostró que el circuito propiedad de Red Bull es un latifundio de lujo para Mercedes. El piloto finlandés no dio opción a sus rivales, incluido su teórico jefe de filas, que erró en el peor momento, una Q3 en la que no estuvo a la altura de lo esperado.

Tampoco lo estuvieron los Ferrari, que con Sebastian Vettel como líder dejaron la primera fila en manos de las flechas plateadas. El alemán, además, estuvo envuelto en polémica, ya que en la Q2 estorbó la vuelta buena de Carlos Sainz y los comisarios le investigaron.

Sainz fue, de nuevo, el mejor español de la parrilla. El de Renault tuvo una bonita lucha con su compañero Nico Hülkenberg para ver quién podía ser el mejor del equipo, en una pelea fratricida que se llevó el español. Saldrá 9º, una posición más que correcta para buscar los puntos.

Fernando Alonso ni siquiera intentó pasar a la Q3. Tras pasar con razonable facilidad a la Q2, en la tanda intermedia montó neumáticos blandos (el compuesto menos competitivo del fin de semana) para cumplir con la exigida vuelta. Aunque intentó dar una vuelta buena con ultrablandos, erró al final y acabó incluso rompiendo parte del alerón delantero al pisar una de las bandas amarillas de la curva 10. Partirá 13º, pese a marcar el 14º tiempo, gracias a una sanción que arrastra Charles Leclerc por sustituir la caja de cambios.