Los muertos no mueren

Los muertos no mueren

Sinopsis

La tranquila ciudad de Centerville está desconcertada. La luna aparece fija en el horizonte, las horas de luz cambian a placer, los animales se comportan de manera extraña y ni los científicos, ni los informativos, encuentran soluciones. Sin embargo, lo más increíble (y preocupante) es que los muertos han comenzado a salir de sus tumbas y devorar salvajemente a todo vecino que encuentran. Los supervivientes, liderados por un trío de sheriffs, tendrán que intentar detener esta terrible invasión.

El inclasificable Jim Jarmusch (Sólo los amantes sobreviven) se adentra en la comedia de terror para hacer una radiografía de los hábitos y deseos en la sociedad americana contemporánea. Con un socarrón sentido del humor que ya es una de las grandes señas de identidad del cineasta, Los muertos no mueren se alza como una delirante y espeluznante comedia donde una ciudad, en la que aparentemente nunca ocurre nada, se convertirá en epicentro de una invasión zombi donde cada muerto viviente devora víctimas indiscriminadamente mientras intenta realizar su particular obsesión. Cada una de estas criaturas se convierte, de manera extravagante, en reflejo de las adicciones del mundo moderno (como el teléfono móvil, la moda o el café), así como en metáfora del incierto panorama político actual. Los nominados al Oscar Bill Murray (Cazafantasmas), Adam Driver (Infiltrado en el KKKlan) y Chloë Sevigny (El muñeco de nieve) son los protagonistas de esta cinta, repleta de ironía y un tono melancólico y pesimista, donde coinciden rostros habituales en el universo Jarmusch como la oscarizada Tilda Swinton (Suspiria) con nuevas incorporaciones como Selena Gómez (Malditos vecinos 2), entre otros.