Happy End

Sinopsis

Los Laurent son una familia de la alta burguesía de Calais que vive completamente ajena al problema de los refugiados que les rodea. Entre sus miembros, a cada cual más peculiar, se encuentra el patriarca, que sólo piensa en suicidarse, mientras que su nieta tendrá que aprender a convivir con el clan después de envenenar, supuestamente, a su madre. Finalmente será la tía de la niña quien se quede a su cargo, a la vez que lidia con los problemas de la empresa familiar y un hijo algo irreflexivo.

Tras abandonar el proyecto de la película Flashmob, el multipremiado director Michael Haneke (Amor) tomó prestadas algunas de sus tramas para Happy End, cinta que finalmente presentó a concurso en el pasado festival de Cannes. Aunque la incursión del realizador austriaco en el género de la comedia por primera vez es toda una novedad, la película se convierte en un compendio de toda su obra, tanto en el estilo, que despierta una sensación de incomodidad en el espectador, como en los temas recurrentes de su filmografía, tales como la violencia, el resentimiento, la hipocresía o la decadencia de las clases burguesas europeas que, en esta ocasión, encuentran en la crisis de los refugiados y la nueva era de lo digital un adecuado telón de fondo. También repiten la nominada al Oscar Isabelle Huppert (Elle), en su cuarto trabajo con Haneke, y Jean-Louis Trintignant (Un hombre y una mujer), que vuelven a interpretar a un padre y su hija como en Amor, la oscarizada película anterior de Haneke. Ambos están flanqueados por Fantine Harduin (La bruma), Mathieu Kassovitz (Valerian y la ciudad de los mil planetas) y Franz Rogowski (En tránsito), entre otros.