El último gran mago

El último gran mago

Sinopsis

Edimburgo, 1926. La gira del mago Harry Houdini continúa a pesar de la reciente pérdida de su madre. Su dolor le ha hecho obsesionarse con la parapsicología, hasta el punto de ofrecer dinero al médium que descubra las últimas palabras de su progenitora. La bella Mary trabaja con su hija en un espectáculo de mentalismo trucado y, cuando se entera de la oferta, investiga la vida de Houdini para afrontar el desafío que le haga rica. Sin embargo, el amor que surge entre ellos no entiende de magia.

El año 2006 fue el año de las películas de magia con el rodaje y posterior estreno de "El ilusionista" y "El truco final". Pues bien, las historias de amor entre magos bohemios y bellas damiselas regresan este año con "El último gran mago", una producción británica llena de romanticismo que se ocupa de la idea de que "la magia existe siempre y cuando uno crea en ella". Para ello, se habla de amor entre bambalinas, creencia en la vida después de la muerte y problemas terrenales como el dinero o la ambición. Su directora es Gillian Armstrong, responsable de otros títulos de época como "Charlotte Gray" o "Mujercitas", pero la idea de incluir a Houdini en el argumento fue de los guionistas, que se interesaron por la relevancia contemporánea que aún tiene el escapista.

Para dar vida al "último gran mago" se pensó en Guy Pearce, un actor habitual del cine europeo que se ha labrado una reputación con "Memento" o "First snow". Su gran amor en la ficción es la bellísima Catherine Zeta Jones, a la que no veíamos desde la comedia romántica "Sin reservas". Les acompañan Timothy Spall (Sweeney Todd, Encantada) y la jovencísima Saoirse Ronan, nominada al Oscar por "Expiación".