Prisión permanente para el condenado por el asesinato de Manuela Chavero: "La agonía de la víctima debió ser muy dolorosa"

Eugenio Delgado acabó con la vida de Manuela Chavero después de agredirla sexualmente y de provocarle "padecimientos innecesarios" y "una agonía que debió ser muy dolorosa, dada la multiplicidad de traumatismos innecesarios, indicativos de las torturas a las que fue sometida de forma gratuita".
Eugenio Delgado acabó con la vida de Manuela Chavero después de agredirla sexualmente y de provocarle "padecimientos innecesarios" y "una agonía que debió ser muy dolorosa, dada la multiplicidad de traumatismos innecesarios, indicativos de las torturas a las que fue sometida de forma gratuita".
Eugenio Delgado acabó con la vida de Manuela Chavero después de agredirla sexualmente y de provocarle "padecimientos innecesarios" y "una agonía que debió ser muy dolorosa, dada la multiplicidad de traumatismos innecesarios, indicativos de las torturas a las que fue sometida de forma gratuita".
El ya condenado, Eugenio Delgado, a la salida de la Audiencia Provincial de Badajoz.
EP - ATLAS

Eugenio Delgado acabó con la vida de Manuela Chavero después de agredirla sexualmente y de provocarle "padecimientos innecesarios" y "una agonía que debió ser muy dolorosa, dada la multiplicidad de traumatismos  innecesarios, indicativos de las torturas a las que fue sometida de forma gratuita". 

Así lo recoge el fallo de la Audiencia Provincial de Badajoz, al que ha tenido acceso 20minutos, y que este lunes ha condenado a Delgado a prisión permanente revisable por el asesinato de la vecina de Monesterio. A esa condena se suman además 15 años de cárcel por agresión sexual con violencia de extrema gravedad y penetración.

Después de haber sido declarado culpable de los hechos por un jurado popular el 17 de mayo, el fallo reitera lo que ya se especificó en el juicio, que Delgado engañó a la víctima con la idea de devolverle una cuna que le había prestado para que acudiera a su vivienda familiar y allí la violó y asesinó "deliberada e inhumanamente", tras propinarle una brutal paliza, que le provocó terribles lesiones.

En este sentido, la sentencia de la Audiencia Provincial añade a la condena las agravantes de alevosía, ensañamiento, evitar el descubrimiento de un delito cometido anteriormente (ocultó el cadáver durante cuatro años en una finca de su propiedad) y la comisión subsiguiente de un delito contra la libertad sexual. Tanto en este como en el delito de asesinato concurre la circunstancia agravante de género.

Asimismo, al condenado se le impone la prohibición de acudir al término municipal de Monesterio o de acercarse a menos de mil metros o comunicarse por cualquier medio con los hijos, la madre y los hermanos de la víctima en diez años. Durante ese mismo tiempo, una vez se extinga la pena de prisión, se le impone la libertad vigilada y también tendrá que abonar a los familiares de la fallecida un total de 559.460 euros en concepto de responsabilidad civil. Con respecto a esto, el informe señala que Delgado ya ha aportado 75.000 euros tras la venta de su patrimonio.

La sentencia final también incide en que, a consecuencia de los hechos probados, "los hijos, padres y hermanos de la fallecida han sufrido daños psíquicos tales como trastornos ansioso-depresivo, duelo complejo persistente o trastorno post depresivo".

Muerte por posible asfixia

Según el fallo de la Audiencia Provincial, donde se detalla que Delgado acudió a casa de Chavero el 5 de julio de 2016 sobre las 2.15 horas, el ya condenado "no solo se aprovechó de su fortaleza física, sino que despreció la condición de mujer de la víctima llevando a cabo su comportamiento en la creencia de que, en tanto hombre, ostentaba una posición de superioridad frente a ella por su naturaleza de mujer, que le permitía someter a esta a su voluntad". 

El cuerpo, que fue encontrado el 18 de septiembre de 2020 después de que Delgado confesara que la había enterrado en una madriguera de zorros dentro de una finca de su propiedad, presentaba terribles lesiones. En la sentencia se cita "traumatismo facial con fractura de varios dientes superiores y arrancamiento del incisivo central izquierdo; fractura del hueso nasal derecho; y fracturas en ambos rebordes inferiores de las órbitas de los ojos, así como rotura de varias costillas". 

El documento también detalla que Chavero pudo ser asfixiada tras la paliza. "A consecuencia de los golpes y lesiones, unidas a la utilización de un mecanismo de producción no exactamente determinado, presumiblemente asfíctico, el acusado causo intencionada y deliberadamente la muerte de Chavero con finalidad de ocultar su acción delictiva", reza.

La sentencia final añade que Delgado puso trabas al trabajo policial durante los cuatro años que ocultó el crimen y el cadáver. Fue llamado a declarar en dos ocasiones en calidad de testigo "no reconociendo lo ocurrido en ninguna de ellas, entorpeciendo la investigación al generar dudas en torno a donde se encontraba en la madrugada de la muerte violenta, o incluso realizando modificaciones externas en el vehículo donde trasladó su cadáver".

En concreto, el condenado limpió su coche, tintó los cristales traseros y cambió las llantas. En su objetivo de no ser atrapado por los investigadores, también dio "claves erróneas en las credenciales de acceso a sus cuentas de usuario de correo electrónico, con la intención de dilatar la extracción del contenido del terminal utilizado en las fechas coetáneas a los hechos". Todo esto, según el informe, llevó a que no se buscara a Chavero en la finca del investigado. Donde estuvo desde el principio. 

"Máximo de violencia sexual"

La sentencia de prisión permanente revisable era algo que tanto la abogada de la familia de Chavero como la Fiscalía habían reclamado desde el principio, ya que aseguraban que el crimen había sido planeado y que se había producido una violación.

A este respecto, un comandante y un sargento del equipo de Análisis del comportamiento delictivo de la Policía Judicial de la Guardia Civil dejaron claro durante el juicio que el perfil de Delgado "cumple los criterios diagnósticos de sadismo sexual". Ambos reiteraron que el hombre se excita "con el dolor físico y psicológico que viene de la humillación o del sometimiento de la mujer y que padece fantasías o deseos irrefrenables". 

Para ello se basaron en los mensajes de Whatsapp que había enviado a varias prostitutas, donde solicitaba prácticas de "sadomasoquismo, sexo extremo y doloroso con introducción de objetos, humillación...". Llegaron a hablar con el marido de una de estas mujeres, que confirmó que Delgado "quería llegar al máximo de violencia" y "comprar la virginidad anal de su esposa" para hacerle "sufrir dolor y hacerle sangre". 

Por su parte, la defensa del acusado siempre había apuntado a "una muerte accidental" y negaba de pleno la agresión sexual, por lo que pedía su "libre absolución por falta de pruebas".  En sus declaraciones, Delgado afirmaba que la mujer se había caído al ir a recoger la cuna y se había dado un golpe fatal. Después, cuando los investigadores comprobaron que la teoría no era posible al hallar restos de sangre en la habitación donde sucedió todo, dijo a los agentes que si encontraban su semen en el cuerpo de Chavero "era suyo porque habían mantenido relaciones". 

El abogado defensor aseguraba que el relato ofrecido por la acusación carecía "de sustento probatorio" y consideraba que la mujer murió como consecuencia de esa caída. Además, afirmaba que las fracturas que presentaba el cuerpo de la víctima pudieron producirse "antes de morir u horas después" debido a las condiciones en las que fue trasladado y sepultado el cadáver, ya que Delgado lo llevó hasta su finca en un coche y luego lo enterró con la pala de su tractor. Algo que, finalmente, la sentencia de este lunes ha tirado por tierra.

La condena contra Delgado llega diez días después de la sentencia del jurado popular y de un proceso de una semana en el que declararon una veintena de testigos y unos 60 peritos. En la misma, los nueve miembros del jurado, por unanimidad, sostuvieron que la agresión sexual "era el único móvil posible". 

La sentencia no es firme y contra la misma cabe interponer recurso de apelación ante la Sala Civil y Penal del Tribunal Superior de Justicia de Extremadura.

Redactora '20minutos'

Licenciada en Periodismo por la Universidad del País Vasco (UPV/EHU) y Técnico Superior en Desarrollo de Aplicaciones Informáticas. He desarrollado mi vida laboral a caballo entre la última hora digital y el periodismo local para distintos medios de prensa escrita. Entré a formar parte de la mesa digital de 20 Minutos en junio de 2023, desde donde elaboro reportajes y artículos de actualidad. Me gusta escribir sobre temas humanos y sucesos.

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