La España 'eólica' y la que no lo es: el 80% de la población de Albacete y Zaragoza vive junto a un parque; en Madrid y Alicante no hay

Parque Eólico Cruz de Carrutero (Palencia)
Parque Eólico Cruz de Carrutero (Palencia)
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Parque Eólico Cruz de Carrutero (Palencia)

La energía eólica batió un récord en este año 2023. Con 61.069 gigavatios/h (GWh), el viento fue el origen de electricidad suficiente como para cubrir el 24% de la demanda del país y se convirtió en la primera tecnología de entre todas las que forman el mix energético. Sin embargo, estas cifras tienen una distribución muy desigual por lo que respecta a dónde se produce la energía eólica. Castilla y León es la comunidad con más parques y más generación y junto con Aragón, Galicia, Castilla-La Mancha y Andalucía concentra el 72% de los aerogeneradores y el 80% de la generación. Por el contrario, en la Comunidad de Madrid y en otras seis provincias y ciudades autónomas no hay ningún parque pero, como otras comunidades como País Vasco y Navarra, donde son poco numerosos, también tiene ingresos de la industria eólica, más ligados a la fabricación o patentes.

Distribución de los parques eólicos y del empleo asociado al sector.
Distribución de los parques eólicos y del empleo asociado al sector.
Carlos Gámez

"Hay una España eólica y otra que no lo es", afirma el presidente de la Asociación Empresarial Eólica (AEE), Juan Diego Díaz Vega, como una constatación de la situación de este sector que se refleja en el Estudio Macroeconómico sobre su impacto en España que se presentó hace unos días. Aunque añade que "la que no lo es ya no lo es tanto", la línea está claramente trazada entre dónde se produce la energía eólica y dónde no. Aunque no haya aerogeneradores, otros territorios aportan patentes y tecnología y, aunque menos, obtienen también beneficios económicos con que engrosar su PIB. Por otra parte, tampoco es totalmente lineal la correlación entre tener más parques eólicos y generar más electricidad en ellos con la aportación de esta actividad al PIB autonómico o incluso al empleo. 

51% de los municipios de Lugo tienen un parque

El informe constata que la distribución de la actividad eólica es "muy desigual". De los 8.135 municipios que hay en España, los 1.345 parques eólicos -donde funcionan 22.042 aerogeneradores- que había en 2022 se ubicaban solo en 1.053, lo que quiere decir, además, que en algunos hay más de una instalación eólica. Esta disparidad se refleja en que el 51% de los municipios de la provincia de Lugo tienen un parque eólico, como ocurre en el 47% de los de Las Palmas, el 46% de A Coruña o el 40% de las localidades de la provincia de Albacete.

Por comunidades, Castilla y León es la comunidad que más parques concentra -276-. Le siguen Aragón (187), Galicia (183), Andalucía (167) y Castilla-La Mancha (160). La presencia del "recurso", es decir, del viento, es clave en estos emplazamientos y provoca paradojas tales como que Extremadura, que es la comunidad con más potencia instalada de energía fotovoltaica, solo tenga un parque eólico, como Baleares, frente a los 114 que se emplazan en el otro archipiélago, en Canarias.

En cuanto a la población que convive con un parque eólico en su localidad, en las provincias de Zaragoza y de Albacete el 81 y 82% respectivamente de sus habitantes tiene al menos uno en su localidad. En Valladolid es el 64%; en Palencia, el 61%; en Las Palmas, el 49%; en Ávila, el 41%, o el 38% en Murcia.

En total, un 10% de los municipios españoles tiene al menos un parque eólico y convive con ellos el 11% de la población española, ya sea en localidades de mayor o menor tamaño. Por ejemplo, en Zaragoza solo el 17% de los municipios tienen parques eólicos, pero en ellos vive el 81% de la población total de la provincia, lo que indica que son de mayor tamaño. En el polo opuesto está Galicia, donde el 35% de los municipios tiene al menos un parque pero en ellos solo vive el 21% de la población.

Ni un aerogenerador

La 'España no eólica' la encabezan las provincias de Córdoba, Girona, Alicante, Badajoz y Madrid y en dos ciudades autónomas, Ceuta y Melilla, donde no hay instalado ningún aerogenerador. En Baleares hay uno y 79 en Cantabria. 

Sin embargo, no quiere decir que queden fuera de la industria. Además de ser consumidoras de la electricidad que también se genera con energía eólica, aunque no de la forma más 'molesta', a ojos de las plataformas de conservación del territorio que protestan contra los parques. La España 'no eólica' está a la cabeza de las patentes de este sector y obtiene cifras notables en términos de empleo. El ejemplo es Madrid, sin aerogeneradores pero donde entre 2006 y 2022 se registraron 149 patentes. País Vasco alberga 319 parques y registró 212 patentes y Navarra, con 3.197, quedó en primer lugar, con 393. Por el contrario, comunidades con muchos parques como Castilla y León o Galicia solo registraron 18 y 37 patentes respectivamente; en Cataluña hay 2.450 parques y hasta 2022 fue la cuna de 104 patentes del sector eólico.

Ingresos municipales y cánones autonómicos

Que el sector eólico es más que los aerogeneradores y que su ubicación no limita los beneficios a los territorios con parque se ve también en las cifras de empleo y en la aportación del sector en el PIB de cada comunidad.

Cuando se trata de la contribución directa del sector eólico a los PIB autonómicos, Castilla y León y Galicia están casi igualadas (769,1 y 756,6 millones en 2022) y también Castilla-La Mancha saca más partido a sus parques, que le suponen ingresos de 448,5 millones frente a los de 385 millones en Andalucía. 

Aunque no tiene parques, el sector eólico aportó en 2022 15,4 millones al PIB madrileño y 256 y 202 millones respectivamente a Navarra y País Vasco, con menos parques que, por ejemplo, Cataluña, a cuyo PIB el sector eólico aportó 137,3 millones.

En lo que Castilla y León queda más relegada con respecto a otras comunidades con mucha presencia eólica es en términos de empleo. El sector dio allí trabajo a 2.274 personas frente a 3.760 en Galicia, con menos parques y menos que en lugares con muchos menos parques, como País Vasco (2.722 empleos) y Navarra (2.377). En Madrid este sector creó 1.355 empleos.

Los ingresos que sí son propios de las comunidades con parques eólicos son por los cánones que cada una fija por instalar en sus territorios aerogeneradores o por su potencia. Castilla y León, 30 millones por 4.748 aerogeneradores; Galicia, 22,2 millones por la actividad de los 4.003 que hay en su territorio y Castilla-La Mancha, 15,6 millones por 3.293 aerogeneradores de distinta potencia.

El informe de la AEE afirma que "los parques eólicos tienden a localizarse en municipios en los que la población es más baja (la España Vaciada), contribuyendo a fijar población, dado que generan actividad económica y empleo". Sin embargo, las cifras que comparan el ingreso medio de cada provincia con la renta media de los pueblos que dentro de ella tienen las localidades con parques eólicos no arrojan mucha diferencia entre ambos. Tomando el dato de 2020, la renta anual neta media por persona en España fue de 12.214 euros y en los municipios con "presencia eólica", de 12.281. El saldo fue positivo para los municipios con parques en 23 provincias pero no en 22 -otras siete no tienen- y la mayor diferencia de ingresos gracias a los aerogeneradores en lugares con parques grandes -al menos 400MW- se dio en la provincia de Teruel, de una renta media general de 12.555 euros frente a la de las localidades con parques, 13.163 euros. Incluso hay lugares, donde el saldo es negativo. En Cuenca, los municipios con parques eólicos tienen una renta anual 254 euros menor y en Navarra, de 242 euros.

Sí supone una ganancia directa clara para los propietarios de las tierras donde se ubican los parques, bajo la forma más frecuente del arrendamiento, mucho más utilizada que las "difíciles" expropiaciones o las también poco habituales compra de tierras, que solo puede hacerse cuando el propietario es una persona física pero no, por ejemplo, cuando son montes públicos. La renta del terreno sobre el que se levantan los parques eólicos se calcula en función de la potencia instalada, de la facturación o de la superficie ocupada y, según las cifras del informe de la AEE -que concuerdan con el apetito por alquilar tierras que constata una abogada especializada- es un buen negocio: el arrendamiento por megavatio es de 1,10 euros por metro cuadrado al año, mientras que la ganancia por vender el terreno es de 1,02 euros por metro cuadrado, una sola vez.

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