Un museo de Países Bajos devuelve piezas de arte a herederos judíos, a pesar de existir lagunas sobre su propiedad

Museo Boijmans van Beuningen.
Museo Boijmans van Beuningen.
DAVIDH820 / WIKIMEDIA

El Museo Boijmans van Beuningen, de la ciudad neerlandesa de Róterdam, anunció este miércoles la devolución de varias piezas de arte a los descendientes de una familia judía asesinada por los nazis durante la Segunda Guerra Mundial, a pesar de las lagunas sobre la propiedad de las piezas entre 1933 y 1955.

La pinacoteca neerlandesa devolverá seis vajillas de mayólica del siglo XVI, que hasta ahora formaban parte de la colección del museo, a los herederos de la pareja judía Fritz y Louise Gutmann, una decisión que las partes han tomado de forma “conjunta” y que “busca una dimensión humana”, dada la falta de pruebas claras sobre el robo nazi.

La colección de arte de la pareja Gutmann, asesinada por el régimen nazi, incluía once platos de mayólica italiana, que pasaron a manos del museo en 1968 a través del préstamo a largo plazo de la colección de Johan Willem Frederiks, aunque no está claro ni cómo ni cuándo Frederiks adquirió esas vajillas.

“No se pueden encontrar pruebas concluyentes en relación con la propiedad de los platos entre 1933 y 1955. No está claro si hubo una pérdida involuntaria de posesión durante ese periodo”, subraya el Boijmans, que cuenta con más de 151.000 piezas en su colección.

Por este motivo, las partes han acordado la devolución de seis platos a los herederos y la permanencia de cinco piezas en el museo, aunque la historia de la colección ocupará “un lugar destacado en la interpretación de estas piezas” en la pinacoteca, junto con la información histórico-artística sobre la mayólica italiana.

El diálogo entre las partes tuvo en cuenta los Principios de Washington de 1998, en los que 44 países se comprometieron a crear un registro único de obras de arte robadas por los alemanes antes y durante la Segunda Guerra Mundial.

“Los Principios de Washington dejaron claro que se deben considerar las ambigüedades o brechas inevitables en la procedencia, dado el paso del tiempo y las circunstancias de la era del Holocausto. Este caso […] fue un ejemplo perfecto de esas lagunas y ambigüedades. Con la ayuda del Comité de Restitución se logró una solución salomónica”, subrayó Simon Goodman, heredero de la familia, que calificó la devolución de “un momento poderoso”.

Sjarel Ex, director de la pinacoteca, consideró que este acuerdo hace “justicia al deseo de encontrar una solución justa a un caso complejo” y mostró su esperanza de que esta decisión conjunta “sienta un excelente precedente” sobre cómo el diálogo entre las partes puede hacer que el proceso sea “más humano y menos legal”, a pesar de que “las circunstancias exactas de la pérdida de la posesión sigan sin estar claras”.

Los nazis invadieron y saquearon la propiedad de la familia Gutmann en la localidad neerlandesa de Heemstede, y la pareja fue después asesinada en un campo de concentración.

En marzo, Ámsterdam decidió devolver a un heredero judío un cuadro del artista ruso Vasili Kandinsky, adquirido en los años cuarenta, para “reparar una injusticia”, a pesar de que el Comité de Restituciones, que asesora en esta cuestión, no considerara probado que el propietario original hubiera vendido el cuadro bajo coacción.

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