Los españoles enfrentan la mayor cuesta de septiembre en décadas por la elevada inflación

Un puesto de frutas y verduras de un mercado de abastos en Sevilla.
Un puesto de frutas y verduras de un mercado de abastos en Sevilla.
MARÍA JOSÉ LÓPEZ / EP
Un puesto de frutas y verduras de un mercado de abastos en Sevilla.

La vuelta de las vacaciones del primer verano prácticamente normal tras la pandemia se va a hacer especialmente dura para muchos. Con una inflación sin precedentes en 38 años y unos sueldos que crecen casi cuatro veces más despacio que los precios, los españoles afrontan un mes tradicionalmente complicado para las finanzas domésticas.

A juzgar por los datos preliminares que llegan desde la hostelería y el sector del alojamiento, el turismo ha recuperado por fin el músculo perdido durante la pandemia. En julio, los hoteles ya volvieron a niveles de ocupación propios de 2019, pero este año la facturación ha sido incluso superior por la inflación. Con este aumento del gasto vacacional, los bolsillos llegan maltrechos a las curvas de septiembre. Y quienes peor lo tienen son las familias con hijos en edad escolar. 

"La vuelta al colegio es la partida más importante y diferencial del mes de septiembre", explica a este diario Antonio Gallardo, experto de Banqmi, el comparador financiero de iAhorro. "La misma empresa para la que trabaja Gallardo estimó recientemente que cada familia se gastará este septiembre 405,7 euros por alumno en la reanudación del curso escolar, un 4,7% más que el año pasado y el mayor aumento en el gasto de los últimos cinco años. Los libros de texto o los uniformes son dos ejemplos de productos que serán notablemente más caros que en 2021. 

La vuelta a la rutina pillará a más de uno con la nevera tiritando. Y llenarla no va a ser tarea fácil. Los alimentos y las bebidas se han convertido en una de las partidas que más ha subido de precio en los últimos meses y según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE) están ya un 14,5% más caros que hace un año. Productos básicos como la harina (un 38% más cara que el año pasado), la pasta (32%), la mantequilla (26%), la leche (23%), los huevos (22,5%) o los alimentos para bebé (17,5%) han registrado subidas especialmente abruptas.

"El regreso tras las vacaciones suele elevar la cesta de la compra las primeras semanas del mes, pero el problema principal está en la tendencia de los últimos años a posponer gastos, especialmente por financiar con la tarjeta de crédito", explica Gallardo. Este especialista vaticina que el consumo se contraerá bastante a partir de septiembre. "Habrá gastos ineludibles como la vuelta al colegio, pero otros prescindibles, que caerán significativamente, incluso la cesta de la compra básica tendrá recortes importantes", agrega.

Luz más cara, gasolina más barata

El abrupto repunte en el precio del gas en los mercados europeos que se ha producido durante el mes de agosto disparará también la factura de la luz de septiembre. El mes que concluía ayer ha registrado los precios de la electricidad más elevados de la historia. En concreto, la luz en el mercado mayorista español es este jueves un 66% más cara que cuando arrancó el verano. 

Esta subida se trasladará de manera desigual a los consumidores. Quienes lo notarán más directamente serán quienes tengan tarifas contratadas en el mercado regulado (en torno al 40% de los consumidores españoles). Para un usuario promedio en el mercado regulado, la factura de la luz de agosto será un 22% más cara que la de junio con el mismo consumo energético. Sin embargo, los abonados en el mercado libre que hayan renovado su contrato a partir del 26 de abril ya están empezando a notar en su factura la compensación a las gasistas por la excepción ibérica. 

Donde sí se notará un alivio será a la hora de llenar el depósito. La caída en el precio del petróleo respecto a los máximos alcanzados tras la invasión de Ucrania. Y la bajada se ha trasladado al surtidor. Según datos recopilados en el portal dieselogasolina.com el litro de gasolina 95 se pagaba el miércoles en España a una media de 1,797 euros (sin tener en cuenta los 20 céntimos de descuento del Gobierno), un 16% más barato que cuando arrancó el verano. La bajada ha sido algo más leve en el caso del gasóleo, que actualmente se paga a 1,930 euros el litro frente a los 2,10 registrados el 21 de junio (un 8% menos).

Más presión sobre las hipotecas 

Los últimos movimientos del euríbor -el indicador al que están referenciadas la mayoría de hipotecas a tipo variable y buena parte de los préstamos al consumo- también añadirán presión a las finanzas personales. El euríbor a doce meses ha cerrado agosto en un 1,25%, la cifra más alta en una década. 

Esto afecta de lleno a las hipotecas que se revisarán a partir de septiembre. En la mayoría de los casos la cuota hipotecaria se actualiza una vez al año y se emplea el euríbor publicado el mes anterior a la revisión. Para una hipoteca media de 150.000 euros a 30 años y tipo variable y un diferencial frente al euríbor del 0,99%, una tasa del 1,25% puede suponer un aumento de 120 euros más al mes de cuota.

Los gobiernos tratan de mitigar el impacto

La elevada inflación lleva meses erosionando el bolsillo de los españoles y se ha convertido en una de las prioridades del Gobierno central y los autonómicos. Frente a la perspectiva de que la crisis energética pueda durar varios meses más, el Ejecutivo central prorrogó en julio su plan de choque contra la inflación hasta final de año, ampliando incluso algunas de las medidas originales.

La gratuidad de los abonos de Renfe, la subvención de 20 céntimos a los combustibles, la rebaja de la mayor parte de los impuestos a la factura de la luz, la ampliación del ingreso mínimo vital o la creación de dos nuevos gravámenes a las grandes empresas energéticas y financieras son algunas de las medidas más destacadas. 

Elaborar un presupuesto, revisar gastos y no tirar de tarjeta de crédito

La vuelta de las vacaciones puede ser todo un shock para el bolsillo, pero algunas prácticas pueden contribuir a hacer el trance algo más llevadero. Como elevar los ingresos resulta más complicado, los expertos apuestan por estrategias de ahorro, control del gasto y planificación.

"Hacer un presupuesto máximo para gastar es ahora más importante que nunca. Debemos revisar todos los gastos, desde los más prescindibles a los que son obligatorios, incluidas las cuotas de la hipoteca o el alquiler, que en muchos casos son susceptibles de negociación y mejora", explica Antonio Gallardo, de iAhorro. En un contexto en el que el euríbor está encareciendo las hipotecas y buena parte de los préstamos en general, puede ser un buen momento para sentarse a negociar. 

Otros gastos que también puede ser oportuno revisar son los paquetes de televisión e internet, las cuotas del seguro o la compañía eléctrica. En esto último, puede ser especialmente buena idea consultar otras ofertas, sobre todo si llevamos mucho tiempo con la misma compañía. También puede ser un buen momento para plantearse revisar la cuota del gimnasio o la suscripción a determinados servicios.

En cualquier caso, Gallardo recomienda no recurrir a productos de financiación como las tarjetas de crédito para salvar el trance porque los intereses pueden acabar por agravar el problema. Si no queda otra alternativa, el especialista aconseja controlar los gastos que se fraccionan o financias y buscar pagar la cuota más alta posible para amortizar la deuda cuanto antes.

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