La mitad de las empresas cree que en el futuro necesitará trabajadores procedentes de la FP

Imagen de archivo de un alumno de Formación Profesional.
Imagen de archivo de un alumno de Formación Profesional.
JCCM / EP

Cada vez queda más lejos la imagen negativa de la Formación Profesional (FP). El cambio de paradigma en el empleo que llegó con la digitalización y el aumento de la información va despojando de ese lastre a una vía educativa que ya atrae la atención de las empresas. Los tiempos cambian, los empleos y la forma de trabajar también y, por ende, las formaciones que aspiran a sobrevivir en el tiempo van adaptándose a la demanda de la industria.

Es, además, una opción más frecuente entre los jóvenes del país. Para Lorena Sánchez, por ejemplo, ha sido el camino perfecto para estudiar informática de un modo práctico y adaptar su formación a las expectativas del momento. "No te esclaviza a estar estudiando durante cuatro años la misma temática", explica a 20minutos.

Aun así, persiste todavía un desequilibrio entre lo que pide el mercado laboral y lo que ofrece la educación. Un informe de la Cámara de Comercio advierte de que el 49% de las empresas españolas considera que en el futuro necesitarán sobre todo trabajadores técnicos y de FP, frente al 23% de las empresas que se decanta por perfiles universitarios. Pues bien, en 2021 las personas con cualificación intermedia en España apenas representaron el 25%. Es decir, la mitad de lo que marcan las previsiones para la segunda mitad de esta década. 

"Afortunadamente cada vez son más los titulados de FP, tanto de grado medio como de grado superior, que se insertan con éxito laboralmente, y eso contribuye a que también se decanten muchos más alumnos por elegir estas enseñanzas", explica a este diario Guadalupe Bragado, directora de Formación Profesional de CCC, grupo de tres centros de formación ubicado en la capital. Y es que este último curso se superó por primera vez el millón de matriculados en España, creciendo un 20% en tan solo tres años. Sucede lo mismo en el sentido contrario: si las empresas están empezando a demandar más estos perfiles es porque cada vez valoran más la formación práctica.

Alumnos de Formación Profesional (FP) en un centro de CCC.
Alumnos de Formación Profesional (FP) en un centro de CCC.
CCC

Desde el centro que dirige Bragado son conscientes de la urgencia de adaptarse a las necesidades de las empresas, y por eso cada año añaden nuevos ciclos de grado medio y superior de FP en las familias con más demanda laboral: sanidad, informática, hostelería y turismo, comercio y marketing o electricidad y electrónica. "La evolución de los perfiles de FP ha requerido de una modernización de las titulaciones. También es verdad que, por suerte, ahora ya tenemos los grupos de especialización que antes no existían, como el de ciberseguridad o inteligencia artificial y Big Data", cuenta la directora de CCC. 

La "tranquilidad" de optar por profesiones demandadas 

La primera vez que Lorena Sánchez pensó en estudiar algo relacionado con arreglar ordenadores, y "ver cómo funcionan por dentro", estaba todavía en la ESO. La idea quedó en pausa por un tiempo, pero, tras encontrarse con ciertas dificultades para terminar Bachillerato, la opción se hizo más nítida. "Hablando con mis padres, vimos la opción de iniciar un ciclo de FP y empecé a asesorarme sobre posibles estudios, tipos de centros y metodologías, salidas laborales, etc. Al final me decanté por este ciclo formativo de Sistemas Microinformáticos y Redes, porque a mí siempre me ha gustado la informática", relata la joven de 20 años a 20minutos

Sánchez apenas lleva un curso, pues empezó en septiembre de 2021, pero reconoce que el cambio que ha notado es "muy grande". "Lo noto, por ejemplo, en las notas y en lo que estoy aprendiendo", asegura, explicando que con el volumen de contenido y la rapidez con la que se imparte el Bachillerato era incapaz de entenderlo todo. "Para empezar, practicamos toda la teoría que nos enseñan a diario a través de programas informáticos, es todo mucho más práctico. Los profesores, por mi experiencia, se paran cuando no entiendes algo y lo hacen contigo para que aprendas. Eso es fundamental para que el día de mañana podamos desarrollar lo que nos pidan en un puesto de trabajo", destaca la estudiante.

Sé que encontraré trabajo porque el crecimiento de la tecnología es evidente y estudiar un ciclo con tanta demanda laboral me da tranquilidad

Para la joven, otro punto a favor es la flexibilidad que ofrece esta vía educativa. "Es una formación que no te esclaviza a estar estudiando durante cuatro años la misma temática. Mi ciclo es de dos años de duración. Si el día de mañana quiero cambiar de estudios, me es más fácil terminar lo que estoy haciendo y luego continuar con ese otro proyecto", asevera, señalando que es algo que se adapta mejor a sus expectativas. 

Por ahora, sus planes pasan por terminar el año que le queda y optar por cualquier empleo relacionado con el mantenimiento de equipos tecnológicos o con la animación 3D. "Aunque no tengo claro en qué tipo de puesto en concreto podría encajar en un futuro, tengo la confianza de que voy a encontrar un trabajo porque el crecimiento en el uso de tecnología es evidente y va a haber muchos puestos que cubrir. Saber que estoy estudiando un ciclo con tanta demanda laboral me da tranquilidad", concluye. 

"La competencia está a un clic de distancia"

Machine learning, Big Data, robótica, inteligencia artificial... son conceptos con los que cada vez se están familiarizando más las empresas más avanzadas. "Pero el desarrollo tecnológico implica a casi cualquier tipo de negocio, siendo necesarios desarrollos en los entornos de programación, visibilidad en internet, bases de datos, ciberseguridad, etc. La competencia está a un clic de distancia y nadie quiere quedarse rezagado", indica a este diario Javier Fernández, profesor de los ciclos de Desarrollo de Aplicaciones Multiplataforma (DAM) y Administración de Sistemas Informáticos en Red (ASIR) en CCC.

Que el ámbito tecnológico era imprescindible se sabía desde hace años, pero su importancia se ha puesto especialmente en relieve tras la pandemia y el confinamiento, cuando muchas compañías han tenido que adaptarse para no desaparecer. "No sabemos qué nos vamos a encontrar en el futuro, pero lo que parece claro es que la tecnología va a estar cada vez más presente en nuestras vidas", asegura Fernández. Y esa misma capacidad de aclimatarse a los cambios que lleguen es algo que también debe trasladarse a los propios estudiantes. "Deben ser conscientes de la necesidad de estar actualizados, investigar y estudiar las nuevas tendencias para no quedarse obsoletos", añade. 

Nosotros pretendemos que el alumno se convierta en un buen profesional en poco más de un curso y medio

En definitiva, el rasgo más importante de la Formación Profesional reside en su carácter práctico y enfocado a competencias muy específicas, lo que, incide Fernández, no quiere decir que los alumnos carezcan del "cimiento teórico" necesario. "Hemos tenido a alumnos que acababan de cursar hasta un tercer curso de estudios universitarios en el ámbito informático y los han abandonado para obtener un conocimiento más práctico. Cuentan con una base sólida de conocimiento, pero nos ha resultado sorprendente que carecieran de algunas nociones que consideramos importantes", reconoce el docente.

Javier Fernández no pretende con ello infravalorar el papel de la universidad, pero sí que considera que, según los objetivos del alumno, la FP puede ser la opción más efectiva. "Nosotros pretendemos que el alumno se convierta en un buen profesional en poco más de un curso y medio, ya que al final del segundo curso se va a incorporar a una empresa para hacer sus prácticas. Por eso muchas empresas los acaban contratando cuando comprueban su valía. Ese es nuestro objetivo y lo que nos aporta la satisfacción que nos empuja a seguir mejorando", concluye

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