Los otros estragos de la pandemia: 2020 cerró con récords históricos de muertes por diabetes, hipertensión o suicidios

Entierro de una víctima del coronavirus en Vicálvaro, Madrid.
Entierro de una víctima del coronavirus en Vicálvaro, Madrid.
EFE/J.J. Guillen

El coronavirus ha llevado la mortalidad española a máximos sin precedentes desde la posguerra, pero no todo el daño que ha causado la pandemia lo ha causado directamente el virus. Una parte nada desdeñable de los fallecimientos que se produjeron el año pasado respondieron a causas diferentes a la Covid, algunas de ellas relacionadas con el shock que supuso el coronavirus sobre el sistema sanitario y la vida cotidiana de millones de personas.

El Instituto Nacional de Estadística (INE) publicó el miércoles su estadística de mortalidad por todas las causas del año 2020, unos datos que permiten dibujar una radiografía detallada de los estragos que ha causado la pandemia. Las cifras del INE reflejan que en 2020 se produjeron 75.073 muertes más por todas las causas que en 2019, un incremento del 18%.

El grueso del repunte en la mortalidad correspondió a personas que fallecieron por Covid o con sospecha de padecerla, que en total supusieron 74.839 defunciones, una cifra bastante similar al incremento en la mortalidad observado. Sin embargo, hay que tener en cuenta que las muertes en otros apartados también se redujeron. Este es el caso de las dolencias respiratorias (el coronavirus está catalogado como enfermedad infecciosa), los paros cardíacos o los accidentes de tráfico, un fenómeno que a simple vista podría enmascarar aumentos en la mortalidad por otras causas.

Récord en 23 causas de muerte

El primer año de la pandemia se registraron máximos sin precedentes en las muertes provocadas por 23 causas diferentes. Nunca antes desde que el INE ofrece datos se habían registrado tantos fallecimientos por enfermedades hipertensivas, diabetes, enfermedades del riñón, cáncer de páncreas y de mama, suicidios y autolesiones, sobredosis o caídas accidentales.

Entre estas más de 20 causas de fallecimiento no en todas es posible identificar un posible efecto indirecto de la pandemia. Algunas dolencias presentan cifras tan pequeñas de mortalidad que resulta difícil sacar conclusiones, mientras que en otras las variaciones interanuales son pequeñas y parecen estar más relacionadas con tendencias anteriores a la Covid, como el envejecimiento natural de la población.

Hipertensión

Quizá la causa de muerte que más llama la atención por su abrupto aumento respecto a la tendencia histórica es el de las enfermedades hipertensivas, que en 2020 mataron a 2.417 personas más que en 2019 -un incremento del 20,4%- y una cifra sin precedentes en toda la serie histórica. Para Miriam Sandín, vocal de la Asociación de Riesgo Vascular y Rehabilitación Cardíaca en la Sociedad Española de Cardiología (SEC), este fenómeno tiene una doble explicación.

"Tiene mucho que ver con la pandemia. Se ha controlado peor a los pacientes y ha habido gente que ha dejado de tomarse los tratamientos crónicos. Se ha perdido un poco la asistencia ambulatoria, el control", explica la doctora Sandín a este diario. Sin embargo, la facultativa añade que hay que tener en cuenta que en los últimos años la obesidad y la diabetes ha aumentado mucho, en línea con los estilos de vida cada vez más sedentarios.

Asimismo, y aunque no lo reflejen los datos del INE, Sandín cree que los infartos también se han disparado durante la pandemia. "Cuando salga el dato de 2021 o el de 2022 vamos a ver cómo se ha disparado mucho la mortalidad por infarto", defiende. " [Los infartos] No se han diagnosticado, la gente no iba al hospital. Mucha gente ha pasado infartos silentes y los estamos viendo ahora", concluye.

Diabetes

Los decesos que tuvieron como causa la diabetes también repuntaron de forma anómala el año pasado. De 9.644 en 2019 se pasó a 11.297 en 2020, un incremento del 17,1%. En este sentido José Antonio Sanz, miembro de la junta directiva de la Federación Española de Diabetes (FEDE) explica que este repunte podría deberse a varias causas. 

Entre ellas cita el retraso de las revisiones periódicas tanto de la diabetes como de otras patologías derivadas con ella. "Durante los primeros meses de la pandemia no había acceso al sistema sanitario, con lo que, durante muchos meses, algunos diabéticos no tuvieron ningún tipo de control", cuenta. También señala que el cambio de hábitos que supuso el confinamiento para algunos diabéticos, combinado con la falta de atención sanitaria, dificultó reequilibrar los tratamientos. "A una persona [diabética] que habitualmente sale a pasear la dejas parada en casa y tiene que saber ajustar la alimentación y la medicación", agrega.

Alzhéimer

Aunque no alcanzaron cifras récord, los fallecimientos por alzhéimer repuntaron el año pasado un 6,4% en términos interanuales, lo que supuso 937 muertes adicionales. Para Guillermo García, portavoz de la Sociedad Española de Neurología (SEN), "lo más probable" es que algunas de las muertes atribuidas directamente al alzhéimer "fueran realmente por patología Covid". No obstante, señala que estos dos años han sido "trágicos" para estos enfermos. "Muchos han fallecido por no salir durante el confinamiento. Ha habido muchos fallecimientos en casa, muertes colaterales como consecuencia del confinamiento. No han podido ir a centros de día y sus familias no se han podido hacer cargo de ellos", comenta.

Suicidios y sobredosis

Entre las causas no naturales de mortalidad, el primer año de la pandemia ha visto dispararse las cifras de suicidios y envenenamientos accidentales por psicofármacos y drogas (sobredosis) a niveles sin precedentes. La Fundación Española para la Prevención del Suicidio sostiene que las 3.941 muertes por suicidio notificadas por el INE en 2020 no tienen precedentes desde el año 1906. En una nota, la sociedad advierte de que, aunque se esperaba que los suicidios disminuyeran por el efecto del confinamiento, en los meses posteriores se produjo un 'efecto rebote'.

Menos muertes por enfermedades respiratorias y por accidentes de tráfico

En el otro lado del espectro, hay 14 causas de muerte que el año pasado alcanzaron niveles históricamente bajos. Es el caso, por ejemplo, de los fallecimientos por SIDA, tuberculosis, meningitis o hepatitis, enfermedades que han retrocedido mucho en los últimos años con el avance de la medicina. 

Sin embargo, también se han reducido las muertes por causas como los accidentes de tráfico, que han pasado de 1.842 en 2019 a 1.463 el año pasado (un descenso del 20,6%) o las enfermedades respiratorias, donde la mortalidad ha disminuido un 11%. Por ejemplo, las defunciones a causa de la gripe se han reducido un 38,9%, las neumonías no Covid un 6,6% y las enfermedades crómicas de las vías respiratorias inferiores un 8%. 

Sin embargo, Germán Peces-Barba, vicepresidente de Neumología en la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica, atribuye estos descensos más al sistema de clasificación que emplea el INE que al efecto positivo que haya podido tener la mascarilla sobre otras patologías respiratorias. 

"No es que [las muertes por enfermedades respiratorias] hayan bajado, sino que todo lo que ha sido neumonía Covid se ha descontado", explica. Además, agrega que las bajadas experimentadas en los otros apartados no se salen "de la variabilidad que ha existido otros años". En cualquier caso, sí cree que "todo lo que no es coronavirus ha tenido menos mortalidad porque el paciente se ha protegido o no ha salido", concluye.

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