Después del 'crack' por la Covid, el 'boom': el alza en los precios de las materias primas lastran la recuperación

La planta de Stellantis Vigo (antes PSA) suspende su producción "hasta nuevo aviso" por la 'crisis de los microchips'
La planta de Stellantis Vigo (antes PSA) suspende su producción "hasta nuevo aviso" por la 'crisis de los microchips'
Victor Cameselle

De un año a otro, el mundo ha pasado por culpa del coronavirus de uno de los parones más severos en su historia, con desplomes históricos en las cifras de producción, a una reactivación de la economía que ha hecho que las cadenas de distribución se atraganten con la subida de pedidos. Un reinicio que ha causado escasez y subidas de precio en las materias primas que lastran la recuperación en muchos países, entre ellos España.

Uno de los ejemplos más emblemáticos es la crisis de los microchips, que ha causado a lo largo de estos meses plantas de Ford, Seat y Volkswagen detengan su producción y abran expedientes de regulación temporal de empleo (ERTE) a su plantilla por la falta de estos componentes. Hay pedidos, hay trabajadores dispuestos, hay vehículos casi montados por completo, pero faltan esas pequeñas piezas de semiconductores sin las cuales le producto no está terminado.

¿Dónde están esos microchips? En China: Asia fue la primera región del mundo que entró en la crisis de la Covid-19, y la primera que ha salido. Ahora que Occidente comienza a ver la luz al final del túnel y a reanimarse, nuestros vecinos asiáticos llevan meses recuperados y con las fábricas trabajando a rendimiento completo. Y se han llevado primero todas las materias primas que necesitaban. 

Subidas en petróleo, metales...

El informe de perspectivas del FMI ratifica esa recuperación. Entre agosto de 2020, cuando en Europa terminó la primera ola (y comenzó la segunda), y febrero de 2021, los precios de las materias primas aumentaron un 29%. 

El petróleo, que en abril de 2020 sufrió un histórico batacazo (el barril de Texas cotizó a -37 dólares; por primera vez en la historia, los vendedores tuvieron que pagar a los compradores en contratos futuros) aumentó un 39% entre agosto y febrero. En el mismo periodo, los metales básicos aumentaron un 30%. Y todo ello gracias en gran parte al resurgimiento de las economías asiáticas.

Cristian Castillo, profesor de estudios económicos y empresariales y experto en Logística y Producción de la Universitat Oberta de Catalunya,

Cristian Castillo

  • Profesor de Estudios Económicos y Empresariales y experto en Logística y Producción de la Universitat Oberta de Catalunya,

Cristian Castillo, profesor de estudios económicos y empresariales y experto en Logística y Producción de la Universitat Oberta de Catalunya, explica que de 5.200 productos que la UE importa, un 6% son materias primas críticas. En algunos casos se pueden encontrar otras alternativas, pero hay un 0,6% de difícil sustitución. La mitad de esos materiales tiene origen asiático, principalmente de China.

"Cuellos de botella"

Así, la deslocalización y la pandemia son las claves de esta crisis. El hecho de que la mayor parte de la producción se haya ido a Asia se ha juntado con el rebote económico por la pandemia, organizando "cuellos de botella" en la producción.

"El problema es que no se dan abasto. Las principales fábricas se encuentran fuera y tienen que abastecer prácticamente a todo el mundo"

"La pandemia lo ha trastocado todo", señala Castillo. "Hemos tenido fábricas y producciones detenidas, sobre todo en el sector automovilístico, y cuando hemos vuelto a intentar recuperar esa fabricación, lo que hemos hecho ha sido colapsar las fábricas, que han pasado de que se parase la producción a que ahora se incrementen los pedidos, y el problema es que no se dan abasto. Las principales fábricas se encuentran fuera y tienen que abastecer prácticamente a todo el mundo".

El confinamiento por coronavirus también ha cambiado los hábitos de consumo; uno de los principales, el teletrabajo. "Hasta ahora el empleado iba a su trabajo y tenía ahí su ordenador; ahora se ha tenido que dotar de dispositivos a muchas personas que han teletrabajado desde su casa, y eso ha incrementado el consumo de este tipo de componentes".

"Y a su vez ha hecho que ciertas materias primas que estaban destinadas, por ejemplo, al sector de la automoción, como los famosos semiconductores, se hayan destinado a la fabricación de electrónica de consumo", agrega.

"La deslocalización hace que China tenga absoluto poder y control sobre estas materias y cierta ventaja"

La gran demanda de estas materias primas hace que su precio suba: el que tiene más dinero se lleva el stock. "La deslocalización hace que un país como China tenga absoluto poder y control sobre estas materias y cierta ventaja, no sé si para especular, pero sí elegir con cierto carácter estratégico a nivel comercial: decide cuándo se abre el suministro y cuándo no", considera Castillo. 

Bola de nieve

¿Pasará la crisis una vez que se normalice la producción? Aunque algunos de los expertos consultados por 20minutos esperan que las cosas vuelvan a su cauce "en unos meses", Castillo advierte de que el problema puede llegar a convertirse en una "bola de nieve".

"En el corto plazo va a ser difícil de estabilizar, porque va a ser una bola de nieve en las que cada vez habrá más solicitudes de pedidos cuando aún no habremos acabado de entregar los anteriores y será el pez que se muerde la cola", considera.

"Hay varias estimaciones de que hasta entrado el segundo trimestre del 2022 quizás no comencemos a ver que algunos de estos sectores se estabilizan, como el de los semiconductores. Pero a corto plazo no se vislumbran soluciones", agrega.

Eso en el corto plazo. En el largo, todo dependerá de una estrategia que sepa gestionar la deslocalización. "Si no queremos volver a padecer de estos problemas a nivel europeo y español, se debería empezar ya a tomar medidas inmediatas para fabricar esos componentes estratégicos en territorio europeo", señala. 

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