Una lucha comercial de 17 años que llega a su fin: así ha sido la 'batalla' entra la UE y EE UU por Boeing y Airbus

La Armada de los Estados Unidos y Boeing han demostrado que el reabastecimiento en el aire es posible. Durante un vuelo de prueba, emplearon una aeronave UCAM MQ-25 T1 que extendió una manguera para transferir de manera segura combustible al avión de caza F/A-18 Super Hornet en mitad del vuelo.
Un vuelo de Boeing en EEUU

La Unión Europea y EEUU han puesto fin a la disputa comercial entre la estadounidense Boeing y la europea Airbus a través de un acuerdo por el que se amplia la suspensión de los aranceles por un periodo de cinco años, anunció este martes la representante de Comercio de Estados Unidos, Katherine Tai.

En una llamada telefónica con periodistas, Tai precisó que el acuerdo prevé extender la suspensión de los aranceles mutuos por cinco años, a partir del 11 de julio.

Aun así, la responsable estadounidense indicó que su país mantendrá la suspensión "siempre y cuando el apoyo de la UE a Airbus sea coherente con los términos del acuerdo", es decir, que no cruce ninguna "línea roja y los fabricantes de EEUU puedan competir de forma justa".

Tai explicó que ambas partes han convenido, en el marco de este pacto, ser claras sobre lo que es "un apoyo aceptable a grandes fabricantes aeronáuticos civiles" y entablar un proceso de cooperación para abordar ese respaldo.

Otro punto del arreglo entre EEUU y la UE es "superar las diferencias frente a China".

A ese respecto, ambas partes se han comprometido a colaborar de manera "significativa para confrontar las inversiones en el sector aeronáutico por parte de actores ajenos al mercado en nuestras economías", dijo Tai.

El anuncio de EEUU se produjo poco antes de que el presidente Joe Biden, que se encuentra en Bruselas, participe en una cumbre entre su país y la UE, antes de partir hacia Ginebra para reunirse mañana miércoles con su homólogo ruso, Vladímir Putin.

La disputa es una de las más largas de la historia

La disputa entre Estados Unidos y la Unión Europea por las ayudas ilegales a sus gigantes aeronáuticos, Boeing y Airbus respectivamente, en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC) se remonta a 17 años atrás y ha marcado las tensiones comerciales entre ambas partes.

En 2004, EEUU consideró que las medidas de la Comisión Europea (CE) y de varios Estados miembros (principalmente el Reino Unido, Francia, España y Alemania) en favor de Airbus constituían subsidios inconsistentes con sus obligaciones con la OMC, en concreto con el acuerdo sobre Subvenciones y Medidas Compensatorias (SCM) y el Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) de 1994.

Por su parte, la CE también denunció que ciertos incentivos fiscales de Washington a la constructora estadounidense y otras medidas, tales como el acceso a instalaciones, equipamiento y personal estatal, incumplían las normativas internacionales de comercio. Así, tanto EEUU como la CE buscaron iniciar consultas.

En 2007 se sucedieron las consultas entre las dos partes en el marco de un panel creado a ese propósito en la OMC. En 2010 es cuando la OMC declaró en un dictamen que el sistema de créditos reembolsables de la UE a Airbus es ilegal.

En 2012, la OMC consideró que las ayudas estadounidenses a Boeing habían distorsionado el mercado y perjudicado gravemente las ventas de Airbus en diversas campañas comerciales en todo el mundo.

En el año 2016 la UE apeló respecto de determinadas cuestiones de derecho e interpretaciones jurídicas y, a continuación, EEUU decidió también presentar una apelación cruzada.

En 2018 el Órgano de Apelación, la más alta instancia de la OMC, constató que la UE y sus Estados miembros no cumplieron plenamente las anteriores resoluciones del organismo por lo que se refiere a la inversión inicial reembolsable para los programas A350 y A380, lo que abría la puerta a que EEUU pudiera aplicar sanciones compensatorias.

En marzo de 2019, el Órgano de Apelación, la más alta instancia de la OMC, confirmó por otra parte que Estados Unidos no había tomado las medidas adecuadas para cumplir con las normas de la OMC en materia de subvenciones, a pesar de resoluciones anteriores, y que siguió subvencionando ilegalmente a Boeing en detrimento de Airbus y la industria aeroespacial europea.

En octubre del mismo año la OMC decidió en primer lugar sobre la cuantía de las sanciones que EEUU podía imponer a la UE, de hasta 7.500 millones de dólares.

El Gobierno del republicano Donald Trump decidió entonces el 18 de octubre imponer esos aranceles, que afectaban sobre todo a las importaciones de productos como el aceite de oliva, la aceituna de mesa, el vino o el queso procedentes de España, Francia, Alemania y Reino Unido.

La CE advirtió de que era mejor negociar que imponer unos aranceles perjudiciales para todos, ya que si Washington los imponía Europa haría lo mismo una vez contase con el fallo de la OMC que se los autorizara.

En octubre del año siguiente la OMC autorizó a continuación a la UE a imponer sanciones comerciales contra EEUU por hasta 4.000 millones de dólares para paliar las ayudas ilegales de Washington a Boeing, una decisión que llegó en plena campaña presidencial estadounidense.

La UE empezó así a imponer aranceles a varios modelos de aviones Boeing, productos agrícolas y bienes industriales.

En marzo de este año, tras una llamada telefónica entre la presidenta de la CE, Ursula von der Leyen, y del nuevo presidente estadounidense, Joe Biden, EEUU y la UE suspendieron durante cuatro meses los aranceles que se habían impuesto recíprocamente por esta disputa mientras trabajaban en una solución definitiva.

En mayo de 2021, como gesto de buena voluntad, la UE suspendió la imposición de una nueva tanda de aranceles que iba a entrar en vigor en junio y animó a EEUU a hacer lo mismo.

Por último este 15 de junio, durante la visita de Biden a Bruselas, la UE y EEUU han llegado a un acuerdo para extender la suspensión de los aranceles por cinco años, a partir del 11 de julio.

Tanta Europa
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