El Banco de España alerta de la "vulnerabilidad" por el déficit y la deuda y exige al Gobierno un plan "creíble"

Imagen de archivo de Nadia Calviño y Pedro Sánchez.
Imagen de archivo de Nadia Calviño y Pedro Sánchez.
Europa Press

El Banco de España exige al Gobierno un plan "creíble" para afrontar la recuperación tras la crisis de la Covid-19, y además avisa de que la economía española tiene un alto grado de "vulnerabilidad" por los altos niveles de déficit y de deuda pública. En el Informe de Estabilidad Financiera publicado este jueves el organismo apunta que la incertidumbre "sigue siendo elevada" y aboga por mantener "las políticas expansivas" hasta que la recuperación se consolide.

"Las autoridades deberían diseñar sin más demora un programa creíble y suficiente de consolidación de las finanzas públicas a lo largo de un período dilatado de tiempo", expresa en el informe. Asimismo, añade que una recuperación del déficit pasaría por un repunte "significativo" de los ingresos públicos, como consecuencia de la mejoría prevista de la actividad económica, especialmente en la segunda mitad del año, y también, explican, "del aumento en la recaudación tributaria derivado de las nuevas medidas de ingresos ya presupuestadas para 2021".

Apuesta por las políticas expansivas

En todo caso, el Banco de España advierte del riesgo de que se produzca una evolución más negativa de la pandemia de lo esperado -por ejemplo si no se acelera la vacunación-, lo que generaría, por ejemplo, "destrucción del tejido productivo", además de un aumento del desempleo y, por tanto, "en el deterioro de las rentas y de la capacidad de pago de las deudas de hogares y empresas, con el consiguiente aumento de la morosidad".

Precisamente por eso, el órgano asegura que de momento es necesario mantener las políticas que se han aplicado en 2020 y en el inicio de 2021, de acuerdo con los "impulsos" que ha dado el Banco Central Europeo. El Banco de España avisa de que "una retirada prematura de los apoyos podría agravar las vulnerabilidades de la economía y los riesgos para la estabilidad financiera".

El informe recoge la necesidad de llevar a cabo "reformas estructurales ambiciosas" y para eso ven claves los fondos de recuperación de la UE -de los que a España le corresponden 140.000 millones de euros-. Estas ayudas, dicen, "pueden ser particularmente importantes para estos objetivos y para mitigar los riesgos identificados", pero, avisan, "siempre que se diseñen priorizando los proyectos con capacidad de incrementar el crecimiento potencial de la economía".

En este sentido, esgrime el informe, el objetivo tiene que ser "apoyar aquellas empresas viables, pero que se enfrentan a dificultades financieras, y a los grupos poblacionales más afectados". En línea con este objetivo, recientemente se han adoptado distintas medidas que incluyen, entre otras, "la extensión de los plazos y período de carencia de los programas de avales, y ayudas directas para compensar la caída de facturación de empresas y autónomos en los sectores y geografías más afectados y para la recapitalización de empresas", pasos que el Banco de España ve con buenos ojos. 

No obstante, el órgano alerta de que la efectividad de estos programas "dependerá de una ejecución rápida y homogénea, y de que los mecanismos de reparto permitan focalizar selectivamente las ayudas precisamente en las empresas viables pero con problemas de solvencia". También, apuntan, es necesaria "la flexibilidad en el volumen y uso de fondos comprometidos, para adaptarse a la propia evolución de la pandemia y a la eventual materialización de los riesgos".

Riesgo para las entidades bancarias

Por otra parte, otra de las advertencias del Banco de España pasa porque, fruto de la inestabilidad, "se materialice el riesgo de crédito que impida a los bancos seguir prestando dinero", por lo que ha instado a las entidades a hacer un seguimiento continuado de los indicadores de deterioro crediticio, especialmente "en un escenario en el que, pese a que la morosidad todavía no ha aflorado, los préstamos en vigilancia especial se han incrementado un 20% en el cuarto trimestre".

En este escenario, la prioridad en el ámbito supervisor y regulador del sector bancario "debe seguir siendo la identificación y mitigación de los riesgos derivados de la crisis", anticipándose al reconocimiento de los deterioros, un fin para el que, asegura el Banco de España, pueden utilizarse los colchones de capital, que las entidades "tendrán tiempo de reconstruir".

España, con la mirada puesta en Bruselas

Estos avisos del Banco de España coinciden con la entrega del plan de recuperación por parte del Gobierno a la Comisión Europea. La vicepresidenta Nadia Calviño aseguró que el envío se produciría este viernes (justo cuando expira el plazo), después de que el Ejecutivo puliera "los últimos detalles" con Bruselas. En todo caso, las reformas concretas no se darán a conocer hasta que la propia Comisión empiece a publicar "las fichas temáticas" relativas a esas medidas.

Tres pilares fundamentales del plan español son la reforma de las pensiones, la reforma laboral y la reforma fiscal. En el primer caso, el Gobierno aboga por retrasar la edad real de jubilación y poner freno a las jubilaciones anticipadas, incluso con incentivos. 

En el plano del mercado laboral se recogen tres tipos de contrato: estable, temporal y de formación, pero faltan avances por concretar, según el propio Gobierno. En el caso de la reforma fiscal el Ejecutivo apuesta, tal como se recoge en el plan, por un impuesto al diésel, un impuesto al plástico e insiste en las tasas Tobin (a las transacciones financieras) y Google (a las compañías digitales). Además, Moncloa está tanteando la posibilidad de subir los impuestos de Donaciones, Sucesiones y Patrimonio a partir del próximo ejercicio.

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