Todo sobre la 'rave' de Llinars: ¿Quién la organizó? ¿Cómo les sancionarán? ¿Por qué la policía no desalojó antes?

Varios mossos d'esquadra, frente a varios de los participantes en la ‘rave’ que se celebraba desde la noche de fin de año en Llinars del Vallès, Barcelona (España), a 2 de enero de 2021. Los Mossos d'Esquadra y Policía Local han empezado este sábado el desalojo de la 'rave' que se estaba celebrando desde la noche de fin de año en una nave abandonada de Llinars del Vallès (Barcelona) y en la que participaban al menos 150 asistentes. 2 ENERO 221;CORONAVIRUS;BARCELONA;CATALUÑA;SOCIEDAD;FIESTA;LLINARS DEL VALLÈS;CATALUNYA;RAVE;DESALOJO;MOSSOS D'ESQUADRA Lorena Sopena 2/1/2021
Agentes de Mossos d'esquadra, frente a algunos de los participantes en la ‘rave’ de Llinars del Vallès (Barcelona), a 2 de enero de 2021. 
Lorena Sopena / EP
Agentes de Mossos d'esquadra, frente a algunos de los participantes en la ‘rave’ de Llinars.

El pasado sábado 2 de enero los Mossos d’Esquadra desalojaron una multitudinaria ‘rave’ de Fin de año que se celebraba en una nave abandonada de Llinars del Vallès (Barcelona), tras más de 40 horas de fiesta y congregar al menos a 300 personas. Todo ello en plena pandemia de la Covid-19 y cuando en Catalunya no se permiten reuniones de más de 10 personas y dos grupos burbuja.

El operativo policial se saldó con dos detenidos, cinco investigados y 215 personas identificadas. Los arrestados, acusados de organizar la 'rave', han pasado este lunes a disposición del juzgado de guardia de Granollers y han quedado en libertad con cargos. 

Ambos tendrán que comparecer periódicamente en el juzgado. Los detenidos han contestado solo a las preguntas de sus abogados. Según la defensa, ellos han negado ser los organizadores de la fiesta ilegal y han denunciado que son "cabezas de turco". 

En cuanto al resto de investigados, serán citados a declarar cuando se considere oportuno a medida que avance la instrucción, según ha apuntado el TSJC en un comunicado. 

La patronal del ocio nocturno en Catalunya,Fecasarm, y la plataforma estatal de ocio nocturno y espectáculo Spain Nightlife han anunciado que se personarán como acusación popular en el proceso judicial. Según las patronales, "no se puede permitir que hechos como este queden sin el castigo más elevado que prevé la normativa".. Además, han avanzado que pedirán al Gobierno que impulse una reforma del Código Penal para tipificar como delito las conductas relacionadas con la propagación de enfermedades y epidemias. 

A continuación, respondemos algunas dudas sobre el caso de la 'rave' de Llinars.

¿En qué consistía exactamente el evento?

La ‘rave’ se celebró en una nave abandonada a las afueras de Llinars del Vallès (Barcelona). En ella se dispusieron dos escenarios, altavoces y todo el equipamiento DJ necesario para que la música no dejara de sonar. Como elemento decorativo, colocaron una gran calavera con gorro de Papá Noel.

¿Cobraron por la entrada?

No. El acceso era gratuito y cada asistente se encargaba de traer su propio alcohol, drogas y comida. Los participantes dormían en sus propios vehículos (coches, furgonetas y autocaravanas), que estaban aparcados en los alrededores de la nave. 

Asistentes a la 'rave' de Llinars junto a su vehículo.
Asistentes a la 'rave' de Llinars junto a su vehículo.
EFE

¿Dónde se anunció la fiesta?

Los Mossos están investigando cómo se realizó la convocatoria del evento. Todo apunta a que se anunció a través de panfletos o ‘flyers’ y por mensajes entre ellos. 

¿Cómo se realizó el desalojo?

En el dispositivo intervinieron 200 agentes. En total, fueron diez equipos de la Brigada Móvil de los Mossos, nueve equipos de ARRO, diez patrullas de la Unidad de Seguridad Ciudadana de Granollers, Trànsit, efectivos de Investigación, de Mediación y Comunicación, entre otros. También había efectivos del Sistema de Emergencias Médicas (SEM).

En la operación, retiraron con una excavadora las vallas de piedra que broqueaban el acceso a la nave y los agentes rodearon a los participantes de la rave y les identificaron. Los Mossos ya habían anunciado el viernes por la noche que desalojarían a los asistentes si no se marchaban por su propio pie.

El operativo finalizó con 215 personas identificadas, dos detenidos y cinco investigados.

A pesar de que se vivieron momentos de tensión, el desalojo finalizó sin ninguna incidencia destacable. "Hacemos un balance positivo", explicó el mayor de los Mossos d'Esquadra, Josep Lluís Trapero.

¿Por qué tardaron tanto en actuar?

Los Mossos recibieron el primer aviso de la ‘rave’ alrededor de las 22.00 horas del jueves 31 de diciembre, debido al colapso de turismos, furgonetas y autocaravanas en la carretera C-251 en Llinars para acceder a la nave. No obstante, el desalojo no se inició hasta el sábado 2 de enero a las 12.00 horas. Por su parte, los participantes tenían la intención de alargar la fiesta hasta el día 3 de enero. 

Josep Lluís Trapero subrayó que el contexto de pandemia hizo que se tuvieran que tener presentes otros criterios más allá del orden público y policial. Por ello, el día 1 de enero los Mossos pidieron a la Conselleria de Salud de la Generalitat un protocolo a seguir. 

Además, el dispositivo se aplazó porque no se disponía de efectivos suficientes, dado que se había activado el dispositivo extraordinario de Fin de año, y actuar antes no habría tenido “garantías” ni para los agentes ni para los asistentes, según fuentes policiales. Así mismo, tampoco se disponía de información sobre el lugar y las personas que participaban en la fiesta. 

¿Se hicieron tests de Covid-19?

Ninguno de los asistentes fue sometido a prueba PCR ni ningún otro test para detectar posibles casos de coronavirus. Tampoco había constancia de la presencia de ningún positivo en la fiesta.

El conseller de interior, Miquel Sàmper, apuntó que durante el desalojo sí se efectuaron 61 tests de alcoholemia a los conductores, antes de que abandonaran el recinto con sus vehículos. Todos dieron negativo, aunque sí hubo un positivo en el drogotest.

¿Quiénes organizaron la fiesta?

Los presuntos organizadores, que fueron detenidos y ya han pasado a disposición judicial, son una mujer de 29 años holandesa y con vecindad en Ámsterdam, y un hombre de 22 años, de nacionalidad española y con domicilio en Tarragona. 

¿Qué les puede pasar? ¿Irán a la cárcel?

A ambos se les acusa de un delito de resistencia y desobediencia a agentes de la autoridad, ya que se negaron a poner punto y final a la macrofiesta. Los dos jóvenes se exponen a una pena de prisión que puede ir de los tres meses a un año de condena, o bien a una multa económica de seis a 18 meses. 

En paralelo a la causa penal, la defensa de los dos detenidos está a la espera de que les notifiquen si también se les investiga administrativamente por haber vulnerado la normativa vinculada a las restricciones sanitarias. En este caso, se exponen a multas de hasta 600.000 euros.

Según han informado los Mossos a la agencia ACN, no se tiene constancia de antecedentes en ninguno de los dos acusados.

Imagen de uno de los detenidos por la 'rave' de Llinars del Vallès (Barcelona), saliendo de los juzgados de Granollers, este lunes 4 de enero de 2021.
Imagen de uno de los detenidos por la 'rave' de Llinars del Vallès (Barcelona), saliendo de los juzgados de Granollers, este lunes 4 de enero de 2021.
ACN

¿Multarán al resto de asistentes?

En el desalojo de la nave se identificó a 215 personas, que serán denunciadas por vulnerar la normativa vinculada a las restricciones sanitarias con sanciones de 3.000 euros. También hay cinco personas investigadas por presunto delito de desobediencia.

Entre los identificados había 100 españoles, 35 franceses, 10 italianos y 10 andorranos, además de personas procedentes de Austria, Holanda y Luxemburgo. En el caso de los extranjeros, las multas podrían no llegar a afectarles nunca. Además, la policía apunta que muchos de los participantes se podrían haber marchado antes del operativo, que se realizó cuando la fiesta llevaba 40 horas en marcha.

Los Mossos identificando a los asistentes de la 'rave' de Llinars, el 2 de enero de 2021.
Los Mossos identificando a algunos de los asistentes de la 'rave' de Llinars, el 2 de enero de 2021.
ACN

Tras el desalojo de Llinars, los participantes de la macrofiesta se fueron dispersando por otras zonas de Catalunya. Uno de los municipios elegidos fue Dosrius (Barcelona), donde el mismo sábado por la tardela Policía Local y los Mossos desalojaron 11 caravanas con asistentes de la ‘rave’ que se habían instalado en el municipio. Al día siguiente, el domingo, la Policía Local de Arenys de Mar desalojó a otra veintena de vehículos también provenientes de la fiesta ilegal y que se habían asentado en la playa de la localidad.

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