Asturias, el 'oasis' en una España barrida por la segunda ola de Covid: las claves por las que reporta tan pocos contagios

Vista de una calle del centro de Oviedo en una imagen de archivo.
Vista de una calle del centro de Oviedo en una imagen de archivo.
J. L CEREJIDO / EFE

Asturias se ha convertido, también en esta segunda ola, en una anomalía en el paisaje nacional de la pandemia. Y otra vez es para bien. Tras demostrarse como  una de las comunidades que mejor capeó la primera sacudida de la Covid (solo en dos ocasiones superó los 100 casos diarios con una población de 1 millón de habitantes y tuvo un exceso de mortalidad del 7% siendo la comunidad más envejecida del país), en este segundo envite está repitiendo su éxito.

Con una incidencia acumulada de 63,65 casos por cada 100.000 habitantes en las últimas dos semanas -un indicador que refleja lo extendido que está el virus en un determinado territorio-, el Principado es la comunidad española con menor circulación de coronavirus. Su incidencia es cuatro veces inferior a la media nacional y es la única comunidad por debajo del umbral de los 100 casos por cien mil habitantes.

Es más, mientras 13 de las 17 autonomías españolas entraban en el 'top 20' de regiones europeas con más circulación del virus la semana pasada, Asturias se encuentra incluso por debajo de la media de la Unión Europea y bastante alejada de los puestos de cabeza.

La anomalía asturiana se trasluce también en la situación en sus hospitales, donde es también la comunidad que menor presión sufre, con tan solo un 2% de ocupación de sus camas disponibles por pacientes Covid, cuando la media española está en el 8% y la de comunidades como Madrid alcanza ya el 18%.

Una hipótesis para explicar las reducidas cifras de Asturias podría ser que no se está testando lo suficiente y, por tanto, hay casos que quedan sin detectar, pero los datos lo desmienten. Al contrario, es unas claves de su éxito. El Principado es la cuarta comunidad que más PCR realiza por habitante, superando incluso el músculo de comunidades como Madrid y Cataluña y ha ocupado los primeros puestos en esta clasificación desde momentos muy tempranos de la pandemia.

"[Es una] comunidad mucho más rural, con viviendas unifamiliares, muchos desplazamientos se hacen a pie o en vehículo propio. En parte es lo que pasa en otros países del centro de Europa", explica Juan Ramón Villalví, de la junta directiva de la Sociedad Española de Salud Pública (Sespas), que cita las características sociodemográficas de la región como una de las claves.

Otro de los motivos que pueden explicar el impacto reducido de esta segunda ola son los 25 días consecutivos sin positivos que acumuló Asturias tras la desescalada, una racha que se rompió el 7 de julio. Para hacerse una idea de cuál era el contexto de la epidemia en el resto de España en aquel momento, ese mismo día la Generalitat catalana ordenaba el confinamiento de El Segrià (Lleida) tras el aumento descontrolado de los casos. 

"Cuando empezaron a salir más casos y levantarse el estado de alarma, ellos tenían una capacidad de respuesta precoz muy buena", agrega Villalví, quien señala que  "hace muchos años que en Asturias hay una muy buena conexión entre Atención Primaria y Salud Pública", lo que "seguramente contribuye a explicar" el éxito.

Mostrar comentarios

Códigos Descuento