Más flexible, seguro y humano. Así será el hospital del futuro

El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, Premio Internacional al Mejor Proyecto Sanitario del Futuro en 2012.
El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo, Premio Internacional al Mejor Proyecto Sanitario del Futuro en 2012.
Cortizo

Espacios más flexibles, que se puedan destinar a distintos usos con agilidad. Una ratio más alta de camas para enfermedades infecciosas. Métodos de detección y eliminación de patógenos... El coronavirus marcará la construcción de proyectos sanitarios más seguros y modulables, pero también impulsará la implantación del hospital líquido, aquel que presta los servicios donde son necesarios. Se trata de un modelo más humano del que hace tiempo que se habla y que ahora cobra mayor relevancia. En ese modelo la tecnología será fundamental.

"Esta pandemia nos ha traído un momento para repensar el espacio, la seguridad, el aislamiento y la independencia. En España solemos tener una o dos habitaciones por cada 30 camas para enfermedades infecciosas. Habrá que ser conscientes de que tenemos que encontrar espacios intermedios para poder atender crisis de esta naturaleza", afirma el arquitecto Luis Vidal. Su estudio es el artífice de hospitales como el Álvaro Cunqueiro de Vigo, Premio Internacional al Mejor Proyecto Sanitario del Futuro en 2012, o el Can Misses de Ibiza, construido en 2007 y que ya incluía "una espina dorsal de comunicación que permite aislar diferentes módulos con su propio núcleo".

Esta crisis sanitaria ha pillado al equipo en el diseño de una instalación en Centroamérica y les ha llevado a introducir cambios que encarecen el presupuesto un 30% pero que adecuan mejor el proyecto a lo que se le va a exigir. "Se está potenciando la incorporación de métodos que detectan y eliminan cualquier virus, como la luz ultravioleta o la nanotecnología. Esta permite incorporar nanopartículas con propiedades bactericidas en plásticos y resinas", explica Óscar Torrejón, socio de Vidal y experto en arquitectura hospitalaria. Existen igualmente materiales, como el dióxido de titanio, poco empleados hasta el momento pero que son "antivirales y autolimpiables".

Junto a una mayor desinfección se potenciará un menor contacto físico para lo que la tecnología es una gran aliada al permitir acciones como la identificación facial. "Esta dará una cantidad de información importantísima al receptor: tu identidad, pero también tu historial médico, y podrá tomarte la temperatura y monitorizarte continuamente", augura Vidal. También será posible la incorporación de la "cirugía 4.0" y de robots que lleven la telemedicina al quirófono, de manera que "un médico pueda operar desde Madrid a un paciente que está en Helsinki", continúa Torrejón. 

Se está potenciando la incorporación de métodos que detectan y eliminan virus

La presencia exponencial de la tecnología seguirá aportando máquinas cada vez más sofisticadas pero al mismo tiempo aportará otra cuestión clave: "la globalización del conocimiento". "Con la digitalización y el big data se podrán generar bases de datos con dictámenes y nuevas casuísticas que permitan diagnósticos más rápidos y certeros", señala el arquitecto.

Cristina Bescós, directora general en España del Instituto Europeo de Innovación en Salud (EIT Health Spain), destaca precisamente la digitalización como uno de los tres ejes básicos. "Hemos visto que sobre todo con enfermedades nuevas debemos construir el conocimiento muy rápido y se logra con buenos datos digitales", indica la responsable a nivel nacional de un consorcio dependiente de la UE y formado por más de 140 entidades que promueve la convergencia entre los diferentes actores para impulsar la innovación en el campo de la salud. 

Doctora en Ingeniería de Telecomunicaciones y especialista en Biomedicina, suma como claves la coordinación y la involucración de los ciudadanos en general, "porque pacientes podemos ser todos". Sobre lo primero cree que la pandemia ha puesto en valor la necesidad de poder trasladar fácilmente recursos, materiales y humanos, donde haga falta, así como el trabajo en red y que "los grandes problemas sociales no puede resolverlos un actor solo".

El hospital líquido incluye la atención domiciliaria, directa o a través de teleasistencia y seguimiento en remoto

Acerca de lo segundo, Bescós considera que la sociedad está dispuesta a asumir una responsabilidad compartida sobre su salud, punto que corrobora la Plataforma de Organizaciones de Pacientes, que pide a los hospitales que empleen la inteligencia artificial para ser "proactivos". "El hospital líquido, el que se acerca a las necesidades de la gente, incluye la atención domiciliaria, directa o a través de teleasistencia y seguimiento en remoto. Pero los sistemas de información también tienen que servir para que la historia clínica nos dé datos. Una de las carencias de esta crisis ha sido el no tener identificados a los más vulnerables. Hay que avanzar en homogeneizar esos sistemas y en que se pueda compartir la información. La interoperabilidad es fundamental", reclama la presidenta de la asociación, Carina Escobar.

Además de abogar por acabar con los obstáculos para la consulta de datos de los pacientes entre comunidades, Escobar propone que cada ciudadano pueda acceder a su historial médico a través del móvil. "Necesitamos saber todo lo que nos pasa. Lo importante que sería eso ahora mismo", remarca. En ello trabaja ya la aplicación Hi-Card. Esta iniciativa española, actualmente en desarrollo, pretende unificar las historias clínicas de cada usuario y y permitirle llevarlas de forma segura incluso a cualquier país. 

El hospital del futuro deberá en definitiva ser capaz de adaptarse con rapidez a los imprevistos que puedan surgir y evolucionar a medida que lo haga la sociedad. "Al final se trata de trasladar a la población un sentimiento de mayor seguridad", retoma Luis Vidal: "Se trata de que la gente se sienta segura". 

"Espacios más ágiles"

Luis Vidal, fundador del estudio Luis Vidal + arquitectos

LUIS VIDAL

  • Fundador del estudio Luis Vidal + arquitectos.

¿Cómo será el hospital del futuro? Más seguro, más humano, más flexible y modular, más responsable e intentará estar concebido para un crecimiento rápido y efectivo. Va a tener una arquitectura que se adapte a espacios más ágiles. Aumentará la presencia de la tecnología y de nuevos materiales y será más contactless. La luz natural y la ventilación natural cruzada seguirán siendo elementos básicos porque contribuyen a crear un entorno más agradable y a reducir el estrés.

¿Qué otros elementos hacen el entorno más agradable? Es una amalgama de valores: la orientación intuitiva para que esté claro dónde están las consultas, las habitaciones, los laboratorios…; las texturas de los materiales, para que aunque no los toques transmitan limpieza, higiene, durabilidad, pero también confort... El uso del color también es fundamental. Unos tranquilizan más que otros.

¿Hay predisposición a los avances? El personal sanitario, posiblemente por su propia naturaleza y componente de investigación, suele ser gente, además de muy preparada, muy curiosa y con la mentalidad muy abierta. Siempre han sido muy receptivos cuando les hemos planteado soluciones para responder a un problema de una manera más eficaz.

"El futuro de la salud tiene que ir coordinado"

Directora general de EIT Health Spain.

Cristina bescós

  • Directora general de EIT Health Spain.

¿Qué ha puesto de manifiesto el coronavirus a nivel europeo? La salud no forma parte del tratado de la UE por lo que es difícil hacer cosas a gran escala. Esta crisis ha hecho ver que la coordinación ha fallado y que el futuro tiene que ir coordinado. Da igual que sea un sistema público o privado, anglosajón o germano… los problemas son comunes. La gente es mayor, tiene enfermedades crónicas... Hay elementos diferentes pero somos más parecidos de lo que creemos.

¿Cómo está España en el camino hacia la innovación sanitaria? Somos muy potentes a nivel científico pero nos cuesta dar el paso de la ciencia al ciudadano, a hacer las cosas prácticas. Ahí es donde intervenimos nosotros y creemos que hay que profesionalizar y darle valor a eso. El innovador tiene menos reconocimiento y hay que tener mucho cuidado porque hay que trabajar en la innovación seriamente.

¿Los cambios van a perdurar? Espero que sí. Primero porque la Covid no ha terminado. El aprendizaje ha sido tan rápido que creo que la gente está muy preparada. Para mí la sorpresa más positiva es que por fin se han salvado las barreras a la telemedicina. Llevo muchos años trabajando en ello y se ha demostrado que puede ser amigable y privada.

"Debemos involucrar a los pacientes"

Carina Escobar, presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes.

carina escobar

  • Presidenta de la Plataforma de Organizaciones de Pacientes (POP).

¿Cuáles son los principales cambios que hay que realizar? La eficacia y la eficiencia del sistema la lograremos con la corresponsabilidad de los ciudadanos y los pacientes con su salud y con el propio sistema. Involucrarles es fundamental. Se debe fomentar la relación con el médico y la toma de decisiones compartida. Además hay que entender para quién son los hospitales. Van a ir pacientes crónicos, mayores y muchos solos. Esa soledad va a influir en los servicios que se demanden.

¿La pandemia acelerará la transformación? Ha sido un ejemplo de cómo un hospital se transforma rápidamente de abajo arriba. Son los médicos los que transmiten las necesidades de las personas que acuden y reorganizan el hospital para darles servicio. Esa es la base. Hay que escuchar más a pacientes y sanitarios a la hora de definir el hospital del futuro.

¿En qué consiste humanizar un hospital? Hay que humanizar los protocolos, la arquitectura y los procesos. Es necesaria una atención multidiciplinar, que ayude con los temas administrativos y facilite personas de referencia, o no hacer edificios horizontales y diáfanos, que resultan agotadores. Cada vez hay más enfermos pluripatológicos para quienes el paseo por centros organizados por especialidades es tedioso.

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