Incendios forestales en España
Incendios forestales en España. CARLOS G. KINDELÁN

Los incendios forestales han quemado 56.506 hectáreas en España en lo que va de año, en concreto hasta el pasado 4 de agosto. Ese dato, facilitado por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, es cuatro veces superior al registrado en el mismo periodo de 2018, cuando ardieron 12.955. ¿A qué se debe que se haya cuadruplicado la superficie afectada?

"La causa tiene que ver sobre todo con las condiciones climáticas. 2018 fue especialmente benigno, con muchas lluvias que hicieron que la temporada de incendios fuera corta. En 2019 la sequía está siendo muy importante, con temperaturas altísimas. El campo está seco y se inflama con mucha facilidad. El hecho de que tengamos años con mayores precipitaciones y más repartidas o con temperaturas más altas y sequías prolongadas hacen que el terreno reaccione de una forma distinta", explica Luis Suárez, responsable de Biodiversidad de WWF España. 

Ante ese impacto de la situación meteorológica, la organización prefiere comparar los datos con la media del último decenio. Esta se sitúa en 55.001 hectáreas calcinadas, lo que pone de manifiesto un aumento del 2,6%, incremento frente al que Suárez pide "cautela". "Las cifras no son buenas y es preocupante, porque si se cumplen las previsiones este año va a ser malo, pero es pronto para sacar conclusiones. Ya no es como antes, cuando a mediados de septiembre podíamos decir que lo peor había pasado. Las campañas de incendios cada vez son más largas y los datos fluctúan cada semana", señala.  

La limpieza de los montes

Con los datos conocidos hasta la fecha, aún provisionales, en 2019 los Grandes Incendios Forestales (GIF), aquellos que superan las 500 hectáreas, han sido once. Esta cifra se equipara a la media del último decenio, pero contrasta con los dos que se produjeron el año pasado.

Entre ellos se encuentra el que sufre actualmente Gran Canaria, donde las llamas han arrasado hasta el momento 1.500 hectáreas. Algunos de los 125 vecinos de Tejera y Artenara que tuvieron que ser desalojados por el riesgo que corrían echan en falta una mayor limpieza del monte. Así lo han declarado a Efe algunas de las personas que permanecen en el albergue del municipio de San Mateo. "Hoy vive aquí menos gente que antes, pero hay más incendios porque no se limpia", lamentaba Rafael Quintana. "Las autoridades competentes podrían dar trabajo a desempleados de la isla para que ayuden a limpiar el campo", coincidía su paisano Francisco José Rodríguez.

"Es un problema generalizado", asegura el responsable de Biodiversidad de WWF, quien advierte no obstante de que "el hecho de que haya matorrales no significa que el monte esté descuidado o sucio". "Lo grave es cuando tenemos grandes extensiones, todas iguales, con árboles de la misma edad y de la misma especie, a veces no naturales y que propagan rápidamente el fuego, sin interrupciones en esas masas forestales que puedan ralentizar las llamas", agrega.

Principales incendios forestales en España

Escasa inversión en prevención

En ese punto es donde la prevención resulta clave, una asignatura en la que España sigue en desventaja. Luis Suárez destaca que, aunque hubo "oscilaciones" durante la crisis, la inversión en medios de extinción se mantiene y pone el acento en su eficacia. Esto hace posible que la mayor parte de los incendios se queden en conato y puedan apagarse pronto. De hecho, de los 8.048 siniestros de este año, 5.178 no han superado la hectárea afectada.

"El problema son esos grandes incendios forestales, pocos pero que generan mucho daño", continúa, incendios contra los que, advierte, hay que "cambiar el modelo". "Debemos invertir más en prevención, sin desatender la extinción. El 80% de los esfuerzos económicos y de los medios se van a lo segundo y solo un 20% a lo primero", lamenta. El secretario general de Agricultura y Alimentación, Fernando Miranda, destacó en junio que entre todas las Administraciones, la central y las autonómicas, el país gastaba unos 600 millones de euros anuales en apagar fuegos

Desde WWF alertan de la existencia de los denominados megaincendios de sexta generación, a los que España está cada vez más expuesta, con potentes condiciones de combustión, que se propagan a gran velocidad y que desbordan las líneas de defensa de los medios de extinción: "O hacemos el terreno más resistente al fuego o va a dar igual los efectivos que tengamos".

Suárez propone invertir en una mejor gestión del monte y hacer frente a esas grandes extensiones homogéneas, en muchos casos abandonadas. "Hay zonas importantes de bosque formadas por multipropiedades y poner en marcha una gestión de grandes lotes es complicado. Pero hay una falta de interés político en poner esos montes en valor. Hay que buscar bosques más autóctonos y resistentes", plantea.

En el marco del Mediterráneo, España es el segundo país, solo por detrás de Portugal, con más incendios forestales cada año, con 12.000 siniestros y cerca de 100.000 hectáreas de media calcinadas, según el informe Arde el Mediterráneo, publicado por la organización ecologista. Con un paisaje altamente inflamable, que se está convirtiendo "en un polvorín" por la crisis climática, registró en el periodo 2009-2018 un 23% del total de los siniestros ocurridos en los países mediterráneos, con una superficie quemada que ascendió al 26% del total.