El viento, que puede alcanzar los 70 kilómetros por hora, dificulta en las últimas horas el control del incendio forestal que se declaró el sábado en la cumbre de Gran Canaria.

El presidente de Canarias, Ángel Víctor Torres, ha indicado en rueda de prensa este lunes que a la una de la madrugada fue necesario evacuar el municipio de Tejeda y barrios aledaños para garantizar la seguridad de la población.

Aunque al principio de la noche se pensó que el fuego se podría extender mucho más, a primera hora se pudo contener de nuevo. La superficie afectada suma ya 1.500 hectáreas.

Los bomberos están preocupados por el reinicio de algunos focos de fuego, sobre todo en la cabeza del incendio, en la zona de Tejeda, donde se ocupan los medios aéreos: trece unidades entre helicópteros e hidroaviones.

En su cuenta de Twitter, el 112 canario informaba a primera hora del lunes de fuertes rachas de viento que complicaban la situación y obligaban a "nuevas evacuaciones en distintos barrios del municipio: La Solana, El Espinillo, El Chorrillo y Los Majuelos", así como La Culata y Cuevas Caídas.

La Policía obligó a salir inmediatamente de sus viviendas a muchos vecinos. Aquellos que no tienen familiares en la isla que puedan realojarles se les condujo a un polideportivo del municipio de San Mateo.

En total, un millar de personas permanecen fuera de sus casas por el incendio que afecta a Gran Canaria. Solo durante la noche han tenido que ser desalojadas 125 personas de la localidad de Tejeda.

"Siendo un incendio muy importante se está consiguiendo controlar, aunque preocupa más la cabeza, la zona de Tejeda hacia la Aldea, donde se van a incrementar trabajos aéreos", ha indicado el presidente canario, quien confió en poder "ir controlando el frente activo con una lucha contra la adversidad del viento y pese a una insolación importante de la zona".

Tres carreteras se mantienen con cortes por el fuego, que tiene un perímetro de 23 kilómetros.

Torres ha destacado el daño al patrimonio causado "por una imprudencia y temeridad humana", al parecer pudo iniciarse por unos trabajos de soldadura en la zona de Telde, pero ha destacado que "resquebrajada el alma de los canarios" por la superficie afectada, "la mejor noticia es que a esta hora no hay que lamentar daños personales".