Vista exterior de la cárcel de Picassent
Vista exterior de la cárcel de Picassent. EUROPA PRESS - Archivo

El PP ha registrado este lunes en el Senado una iniciativa de reforma del Código Penal para ampliar la prisión permanente revisable a algunos casos de abuso sexual con penetración a menores de dieciséis años y varios supuestos de asesinatos por violencia de género o violencia en el ámbito familiar.

La reforma se plantea a través de una proposición de ley orgánica cuya toma en consideración debe ser aprobada en el pleno del Senado, antes de pasar al Congreso para seguir su tramitación. De esta manera, el PP hace que la decisión quede en manos de los socialistas, que tienen la llave de la mayoría en la Cámara Alta, aunque también deberán pronunciarse el resto de grupos.

Una iniciativa similar, aunque más limitada, ya fue que presentada por el PP en el Congreso en la anterior legislatura, pero decayó al adelantarse las elecciones, y ahora ha optado por el Senado para recuperarla y ampliarla. En su nueva propuesta, el PP incorpora cambios sobre el contenido de proposición de ley registrada en la Cámara Baja y también sobre lo comprometido en el programa electoral del 28-A, ya que extiende la prisión permanente revosable a siete supuestos y no cinco, como había planteado.

En la proposición registrada ahora por el PP en el Senado, los populares proponen el castigo de la prisión permanente revisable para algunos de los abusos y agresiones sexuales a menores de 16 años contemplados en el artículo 183 del Código Penal, en concreto los que consistan en "acceso carnal por vía vaginal, anal o bucal".

Además, no figura referencia explícita a la violencia de género, mientras que en su programa electoral sí proponía ampliar la máxima pena para los casos en los que esta estuviese "acreditada".

Aplicable también para asesinatos intrafamiliares

Ahora, el PP especifica que propone ampliar la prisión permanente a asesinatos cometidos por "el cónyuge, excónyuge, pareja de hecho, ex pareja de hecho o sobre persona que esté o haya estado ligada a él por una análoga relación de afectividad aun sin convivencia".

Se incluye en este extenso apartado la misma pena para los asesinatos "sobre los descendientes, ascendientes o hermanos por naturaleza, adopción o afinidad, propios o del cónyuge o conviviente, o sobre los menores o personas con discapacidad necesitadas de especial protección que con él convivan".

Y, además, "sobre persona amparada en cualquier otra relación por la que se encuentre integrada en el núcleo de su convivencia familiar".

Violadores reincidentes y muertes causadas por incendios

Otro supuesto que se añade para aplicar la prisión permanente es el de los delitos contra la vida o la libertad sexual cuyas penas sumen cien años o más, que no figuraba en el programa electoral.

El PP también pide esta pena para asesinatos tras secuestro del rehén o con ocultación de cuerpo, para violadores reincidentes y para las muertes causadas por incendios o mediante la liberación de productos químicos, biológicos, energía nuclear o elementos radiactivos.

La proposición de ley que el PP presentó la pasada legislatura en el Congreso era más limitada y solo contemplaba ampliar la prisión permanente revisable para los asesinatos tras detención ilegal o secuestro y en casos de ocultación o destrucción del cadáver.

Homicidio del jefe del Estado y genocidio

Este tipo de pena máxima fue introducido en el Código Penal por el Gobierno del PP en 2015 y actualmente se aplica para ocho supuestos, entre los que se encuentran el asesinato contra menores de 16 años, el subsiguiente a un delito contra la libertad sexual, y los asesinatos múltiples y terroristas.

Incluye además el homicidio del jefe del Estado o heredero y de jefes de Estados extranjeros, así como el genocidio o crímenes de lesa humanidad.

La prisión permanente revisable ha sido recurrida ante el Tribunal Constitucional, y el Congreso tramitó la pasada legislatura una iniciativa impulsada por el PNV para derogarla, que, al igual que la propuesta del PP para ampliarla, decayó al acabar la legislatura por el adelanto electoral.