El exdirigente de Ciudadanos Toni Roldán rescata el acuerdo con el PSOE firmado en 2016.
El exdirigente de Ciudadanos Toni Roldán rescata el acuerdo con el PSOE firmado en 2016. TWITTER / TONI ROLDÁN

El lunes, la dimisión de Toni Roldán marcó un antes y un después en Ciudadanos. Uno de los pilares del partido dejaba todos sus cargos porque "el partido ha cambiado" y, ya fuera de la formación, rechazaba sin reparo el giro a la derecha de la formación naranja. En rueda de prensa compartía públicamente lo que durante meses había reclamado sólo en privado en cada Ejecutiva sin éxito.

Fuera de la dirección y sin cargos en el partido, no ha tenido problema en defender un pacto con Pedro Sánchez como el de hace tres años. Precisamente este miércoles rescataba el acuerdo firmado entonces con los socialistas para debloquear el país.

En rueda de prensa llegó incluso a dar la razón a los que en no pocas ocasiones han acusado a Ciudadanos de ser la "marca blanca del PP": "¿Cómo vamos superar la dinámica de rojos y azules si nos convertimos en azules", apuntaba.

Confirmaba, además, las negociaciones indirectas con Vox que Ciudadanos se ha esforzado en negar pese a las evidencias: "¿Cómo vamos a construir un proyecto liberal en España si no somos capaces de confrontar con la extrema derecha?", cuestionaba. Unas palabras que bien podían haber salido de la boca de Manuel Valls, que ha incidido en estas acusaciones tras su divorcio con Ciudadanos. Él, en cambio, era un independiente, no el portavoz económico ni miembro de la Ejecutiva permanente.

Pero el suyo es solo un ejemplo y dada su situación, sus palabras no estaban expuestas a las represalias del partido. Sí lo están las del resto de díscolos que por primera vez se han levantado contra la dirección forzando incluso una votación en la Ejecutiva sobre el veto a Pedro Sánchez, pero ellos ya no callan pese a la invitación del secretario general, José Manuel Villegas, de "dar un paso al lado" si no están de acuerdo con lo votado la madrileña calle Alcalá.

El primero fue Francisco Igea. No habían pasado ni 24 horas de la Ejecutiva probablemente más tensa que se haya celebrado en Ciudadanos y el barón en Castilla y León, el único que ha ganado en primarias a un candidato del aparato, apostaba públicamente por la abstención en la investidura de Pedro Sánchez para "dar estabilidad al país".

"Dialogar en política no es rendirse"

Y lo hacía, además, mandando un mensaje a su partido, que solo un día antes había ratificado por mayoría de 24 a 4 -y tres abstenciones- su veto a Sánchez, como había prometido en campaña. "Dialogar en política no es rendirse. Pactar en política no es traicionar", sentenciaba. Y apelaba, además, a los orígenes del partido, que desde los inicios se ha sustentado en que "imposible es solo una opinión".

También Garicano, que fue precisamente quien atrajo a Roldán y a Igea a Ciudadanos, se está posicionando públicamente tras hacerlo en la Ejecutiva el mismo lunes. Como hizo entonces, apoyando una negociación con el PSOE, este miércoles el jefe de la delegación naranja en el Parlamento Europeo defendía en una entrevista en 'El Mundo' no solo sentarse con Pedro Sánchez, sino plantearle una serie de medidas que, de ser aprobadas, abrieran la puerta incluso a un gobierno de coalición.

Esto supondría la fórmula, al menos a priori, más estable de gobierno teniendo en cuenta que es la suma más potente que ofrecieron las elecciones, ya que PSOE y Ciudadanos sumarían 180 de los 350 diputados que conforman el Congreso. Una mayoría absoluta bien vista por el 42% de los votantes de Ciudadanos, según el CIS, y por el cuál no harían falta ni Podemos ni las formaciones independentistas. También por muchos militantes que no entienden la estrategia seguida.

Los ciudadanos hablaron en las urnas y mientras el partido de Albert Rivera insiste en su negativa a medida que se acerca el debate de investidura, los díscolos presionan y ya no se callan.