Ciudadanos vive una de sus crisis internas más profundas. Toni Roldán y Javier Nart anunciaron este lunes sus dimisiones al censurar la estrategia del partido de no negociar la investidura de Pedro Sánchez con el PSOE. Ambos son contrarios al veto a los socialistas y formaban parte del sector crítico con Rivera por la política de pactos adoptada, sobre todo, tras las elecciones municipales y autonómicas del pasado 26 de mayo.

"La dirección del partido ha tomado una estrategia que no puedo compartir. Lo he dicho cada lunes pero no he tenido éxito. Los costes para España de la dirección elegida por Ciudadanos son demasiado altos". Con esa afirmación tan dura con el partido, Toni Roldán confirmaba su marcha. El hasta ayer diputado en el Congreso y portavoz de Economía de la formación naranja rechazaba el giro a la derecha de Cs. "¿Cómo vamos a superar la dinámica de rojos y azules si nos convertimos en azules?", sostuvo, dando a entender que hay demasiadas similitudes entre Ciudadanos y el PP.

Roldán también tuvo menciones para Vox, aunque de manera implícita. Ve a su ya antiguo partido "incapaz" de luchar contra la extrema derecha, una posición que está "en las antípodas" respecto a lo que para él es un partido liberal. Roldán es, además, partidario de levantar cualquier tipo de veto a Sánchez y negociar con los socialistas el futuro Ejecutivo. "España tiene una oportunidad histórica para un Gobierno estable, sería un gran error no aprovecharla", sentenció.

Precisamente, Ciudadanos aprovechó ayer la complicada coyuntura para reafirmarse en su "no" a Pedro Sánchez. Y eso desembocó en la segunda dimisión. La Ejecutiva del partido naranja realizó una votación urgente para repensar o no su estrategia. ¿El resultado? 24 votos a favor de evitar cualquier acercamiento con Sánchez.

Esa posición provocó la salida de Javier Nart. El eurodiputado abandona la dirección de Cs, pero mantendrá su escaño en el Parlamento Europeo –fue número cuatro en la lista del 26-M-. Nart, junto a Garicano, Igea y Maura, votó por levantar el veto. Por otro lado, Nacho Prendes, Marta Martín y Orlena de Miguel decidieron abstenerse.

Fuentes de Cs confirmaron que Nart continúa en el partido y seguirá como eurodiputado en la delegación de Cs y grupo liberal Renew Europe. La tercera dimisión fue la de Juan Vázquez. El candidato en Asturias dejó su escaño, también por mantener una posición contraria al plan de Albert Rivera.

Sobre la salida de Nart no hubo grandes reacciones, pero sí se dieron sobre Roldán. La portavoz de Cs, Inés Arrimadas, achacó a su desde ayer excompañero que "la postura del partido [respecto a los pactos y la investidura de Sánchez] se alcanzó por unanimidad, también con el voto de Toni Roldán". Arrimadas reconoció que Ciudadanos ha cambiado, pero negó el giro a la derecha. Amparada en la posición de la Ejecutiva y su "unanimidad", explicó que esa postura "está dando estabilidad y cambio".

Con poca autocrítica, Cs lanzó varios dardos hacia el propio Roldán: "Habrá que preguntarle a él por qué votó lo que votó", y dejó de lado ya lo que parecen considerar una anécdota. "Este partido sigue adelante", esgrimió la portavoz. Asimismo, negó que vayan a consultar a las bases la posición del partido.

En las últimas semanas, Rivera se ha encontrado con varias voces en contra. La primera fue la de Manuel Valls, con quien Ciudadanos rompió en el Ayuntamiento de Barcelona después de que este apoyase la investidura de Ada Colau. Ahora, con las dimisiones de Roldán y Nart la crisis se agrava para los naranjas. El líder, en ese contexto, ha decidido que Marcos de Quinto pase a formar parte de la Ejecutiva y Edmundo Bal ocupe el puesto de portavoz adjunto en el Congreso.

El sector crítico en Cs queda ahora formado por figuras como Luis Garicano, cabeza de lista de la formación en el Parlamento Europeo, o Francisco Igea, quien ha pactado con el PP en Castilla y León y será vicepresidente en el Gobierno de Fernández Mañueco.