El Centro de Predicción del Clima Espacial (SWPC) y la Agencia Espacial Europea (ESA) han alertado de la llegada de una tormenta solar que impactará sobre la Tierra los días 15,16 y 17 de mayo.

Estas tormentas pueden ser potencialmente peligrosas para nuestro planeta, según afirman los científicos de las agencias espaciales. La evaluación de riesgo actual se basa, en gran medida, en observaciones directas realizadas durante los últimos 70 años.

¿Qué es una tormenta solar?

Una tormenta solar, también llamada tormenta geomagnética, es una perturbación temporal de la magnetosfera terrestre como consecuencia de la actividad solar. En este proceso interviene la interacción del magnetismo de la tierra con el viento solar.

Existen varios fenómenos del clima espacial asociados a este tipo de tormentas, como por ejemplo, eventos de Partículas Energéticas Solares producidos por una liberación intensa de energía electromagnética o disturbios en la ionosfera que causan problemas en la radio y los radares.

La tormenta solar más grave, conocida como evento de Carrington, se produjo en el año 1859, y causó problemas electromagnéticos en todo el mundo, auroras boreales y problemas en los aparatos electromagnéticos.

¿Por qué se produce?

Las tormentas solares ocurren cuando cuando el viento solar, generado por erupciones solares y eyecciones de masa coronal, interfieren en el campo magnético de la Tierra.

En un primer momento de este fenómeno, se produce una erupción solar, durabnte la cual se libera una gran cantidad de radiación electromagnética en todo el espectro, desde rayos gamma hasta ondas de radio. En este punto, la radicación choca con la Tierra en unos 8 minutos aproximadamente.

Tras esto, ocurre una eyección de masa coronal, que es una onda hecha de radiación y viento solar que se desprende del Sol. Si llega a la Tierra, puede dañar los circuitos eléctricos, los transformadores y los sistemas de comunicación, además de reducir el campo magnético de la Tierra por un período.

¿Qué consecuencias puede tener para la Tierra?

Una tormenta solar de grandes proporciones puede interrumpir la electricidad en todo el mundo, llegando incluso a tener que cambiar el sistema de cableado para volver a tener luz.

También puede afectar a la comunicación y dañar los satélites, y causar estragos en los equipos electrónicos, además de ser portencialmente peligrosas para los astronautas en misión espacial y para los pasajeros de aviones de alto vuelo.