Llega el momento clave. Cuando se cumplen 8 días de la dramática desaparición de Julen Roselló, el niño de 2 años caído por un pozo de 110 metros de profundo y apenas 23 centímetros de diámetro en una zona montañosa de Totalán, Málaga, los trabajos de rescate afrontan su recta final.

Este último empujón tiene dos fases: la primera, un túnel vertical paralelo al pozo, que se inició el sábado sobre las 14.00 horas. Este proceso tenía que durar unas 15 horas en el mejor de los casos, si no se hallaban vetas de roca dura, pero no hubo suerte y estas dificultades aparecieron. Aun así, a las 20.00 horas del domingo, se habían completado 45 metros de los 60 que se pretenden alcanzar.

La segunda fase no empezará hasta que esté el túnel vertical listo y reforzado. Esto llevará entre 7 y 9 horas: 5 ó 6 se tardará en 'encamisar' el túnel, es decir, entubarlo para evitar derrumbes. Luego se lleva a cabo un relleno del fondo que llevará otras 2 ó 3 horas. Y ya, por fin, podrá empezar la fase final.

Esta consiste en la entrada de una brigada del Servicio de Rescate de Mineros de Asturias. Estos mineros tendrán que excavar una galería horizontal de unos cuatro metros que sea la que finalmente alcance a Julen. Esos trabajos se tienen que hacer a mano (el uso de explosivos podría comprometer la seguridad del pequeño, aunque por si acaso el Tedax de la Guardia Civil está presente por si tuviera que realizar alguna microvoladura) y su duración se estima entre 20 y 24 horas.

Por lo tanto, suponiendo que el túnel vertical se acabe en la madrugada del lunes y los mineros completen la galería en el menor plazo posible, en el más optimista de los escenarios, los efectivos de rescate llegarían a Julen el martes.

El problema es que todas estas previsiones están supeditadas a los inconvenientes que se hallen durante los trabajos. El propio Ángel García Vidal, jefe y portavoz del operativo, admitía que "no sabemos qué nos vamos a encontrar en el camino".

Los detalles de la galería horizontal

Una vez acabado el túnel vertical y los trabajos preliminares, tendrá lugar la excavación de una galería horizontal que llegue hasta el tapón ubicado a unos 70 metros dentro del pozo, lugar donde creen que se encuentra Julen, operación que "también en unas condiciones favorables" puede durar unas 20 horas, explicó García Vidal. "Intentaremos de que sea el menor tiempo posible", resaltó.

"Ese trabajo que será desarrollado por el Servicio de Rescate de Mineros de Asturias también tiene por supuesto sus complejidades y se van a emplear métodos que tienen unos rendimientos menores dentro de la complejidad que conllevan. Van a ser medios mixtos, manuales, con pistolas, martillos neumáticos, pero con rendimiento mucho menores que los que utiliza la maquinaria", precisó al respecto.

Para estos trabajos se ha fabricado "un útil" (foto bajo estas líneas) por el que pueden bajar dos operarios, "aunque se baraja la posibilidad de un tercero o que esté en una cota superior de trabajo a la de los otros dos", indicó.

Ascensor

En este sentido explicó que "el objetivo principal de la perforación y de todo el trabajo que estamos haciendo es llegar a la cota menos, 71 que es donde está la tierra que creemos cubre a Julen", aunque ha señalado que "no conocemos la altura del tapón ni tan siquiera si es un tapón, es decir, la tierra sigue hasta el fondo, porque la profundidad del pozo según el maquinista que lo hizo era de 110 metros, pero el dato objetivo que tenemos en la mano es que a la menos 71 está ese tapón".

"Con la galería horizontal conseguiremos aproximadamente tres metros de acceso al pozo, porque esa galería horizontal se hará en la menos 72 y por tanto tendremos un metro por arriba; el metro aproximadamente de ventana que tendrá esa galería horizontal frente al pozo y otro metro por abajo, más cierto emboquille que podrá tener esa galería horizontal que ejecutarán los mineros", detalló.

Asimismo, apuntó que "lo de hacer segundas galerías se tendrá que evaluar conforme vamos estando allí" y que "hacer una segunda galería debajo de la primera tiene un riesgo añadido y ese riesgo habrá que evaluarlo en función de la geología".

"Ánimo extraordinario"

El técnico también resaltó que el "ánimo en el pozo es extraordinario, nuestro único objetivo es llegar a Julen cuanto antes", por lo que ha indicado que "no pesan las horas, el cansancio, no dormir" y aseguró que "tenemos la esperanza de llegar cuanto antes".

Por otro lado, al ser preguntado por los periodistas sobre si tienen constancia de críticas al trabajo del operativo afirmó que "no podemos estar en todo, lo único que puedo decir es que desde que se dejaron las labores de succión, que en otra ocasión habría tenido éxito, a partir de ese momento nosotros entramos a trabajar".

"Dejó de ser una obra de rescate y salvamento para ser una operación de ingeniería civil, llamémosla humanitaria, y desde ese momento no se ha dejado de trabajar", subrayó.

Consulta aquí más noticias de Málaga.