Francisco Álvarez Cascos
Francisco Álvarez Cascos dijo adiós a su unión con Gemma Ruiz y se dedicó a hacer vida de soltero. Hasta que apareció María Porto, una famosa galerista. Paco Campos / EFE

El exvicepresidente del Gobierno, Francisco Álvarez-Cascos, ha negado este lunes que durante su etapa al frente de la cartera de Fomento ordenase a Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA) contratar empresas de Francisco Correa, cabecilla de la trama Gürtel.

El fundador y actual presidente de Foro Asturias testificaba este lunes en la Audiencia Nacional en el juicio contra Francisco Correa, el excontable de sus empresas José Luis Izquierdo, el exdirector de Comunicación de AENA Ángel López de la Mota y al exsubordinado del último José María Gavari, para los que el Ministerio Fiscal reclama penas de entre siete y diez años de prisión.

Las fiscales anticorrupción mantienen que Correa obtuvo, entre 2001 y 2002, 22 contratos para la participación de AENA en eventos como Fitur o Expo Ocio sin que se licitase un concurso público.

Estos contratos tendrían un valor de 2.359.497 euros y le reportaron un beneficio personal de, al menos, 283.000 euros, además de los 95.363 y 166.316 que percibieron Ángel López de la Mota y José María Gavari respectivamente, en efectivo y en especie.

Según Álvarez-Cascos, como responsable de Fomento intervenía únicamente en el nombramiento del presidente de AENA porque tenía que pasar por el Consejo de Ministros pero ha asegurado que el ente público contaba con autonomía para designar al resto de cargos y adjudicar contrataciones, y ha apostillado que él "jamás recomendó contratar a nadie siendo ministro de España".

Ha aprovechado para recordar que, a su llegada al Ministerio, para impedir que se favoreciese a empresas a cambio de comisiones, modificó los pliegos de condiciones y el Tribunal de Cuentas reconoció que el nuevo sistema mejoró la concurrencia, la transparencia y el automatismo.

En anteriores sesiones de la vista, dos directivas de AENA declararon que, tras ser nombrado ministro Álvarez-Cascos, detectaron presiones en el ente público para adjudicar contratos a empresas de Correa.

Igualmente, una exempleada denunció en su declaración como testigo que en esa época comenzó a recibir presiones para tramitar contratos con empresas de Correa.

Cascos insiste en que jamás realizó "indicaciones de ningún tipo" en AENA, que afirma desconocer porqué tras su llegada al ministerio el ente público comenzó a contratar empresas de Correa y en cambió comenzó a dejar de hacerlo con otras empresas que previamente habían venido recibiendo adjudicaciones.

"Lo desconozco, y siendo yo ministro de Fomento también tocó el gordo de la Lotería en Sort dos veces", comparó, tratando de establecer alguna clase de analogía.

Cascos reconoce conocer a Correa de su etapa como secretario general del PP entre 1989 y 1999, en la que se encargó de eventos del partido; reconoce igualmente haber utilizado su empresa de viajes a título particular. También, admite conocer a De la Mota del tiempo en el que éste trabajaba en el departamento de comunicación del Partido Popular, pero ha asegurado no haber intercedido por su nombramiento en AENA.

Cascos ha reconocido también que "no se preocupó mucho" de las actividades comerciales de AENA, afirmando que sólo ha tenido conocimiento de la participación del ente en eventos que son objeto del presente juicio a raíz del propio procedimiento judicial.

El exministro de Fomento ha comparecido como testigo a petición de la acusación ejercida por la Asociación de Abogados Demócratas por Europa, cuyo letrado ha empezado por preguntarle si tiene algo que decir a lo indicado por Correa, registrado en una grabación, sobre que Álvarez-Cascos llevó unos mil millones de pesetas a la casa del extesorero del PP Luis Bárcenas y a su propia casa".

Según Cascos, se trata de una afirmación falsa, y la presidenta de la sala ha pedido al abogado que se centrase en el objeto del proceso.