El camino hacia la investidura del próximo presidente de la Junta de Andalucía se prevé pedregoso. Las negociaciones y acuerdos entre el PP y Cs marchan a buen ritmo, si bien Vox, cuyos votos son necesarios para sacar adelante un nuevo Gobierno, ya ha comenzado a marcar líneas rojas de cara a las conversaciones con los populares.   

La fuerza de extrema derecha aseguró ayer que no dará su apoyo al PP ni a la formación naranja si no eliminan de su acuerdo programático, "entre otros", el punto relativo al impulso de la ley de violencia de género. Así lo manifestó ayer Vox desde su cuenta nacional en Twitter, en referencia al punto 84 del pacto rubricado entre Juanma Moreno y Juan Marín.

Este señala que se impulsará en la región un "gran acuerdo" contra la violencia de género que "desarrolle los avances logrados con la aprobación del Pacto de Estado contra la Violencia de Género y que implemente, con la dotación presupuestaria suficiente, todas y cada una de las medidas previstas en la ley de julio de 2018, por la que se modifica la Ley de medidas de prevención y protección integral contra la violencia de género, a fin de acabar con esta lacra social". 

Medidas que, según manifestó Vox, están "dictadas por la ideología de género y las asociaciones feministas podemitas radicales". El portavoz de la formación en Andalucía, Francisco Serrano, añadió: "Esos pactos, que los suscriban con PSOE y Podemos. En política social todos siguen, con sumisión lanar, los mandamientos de la dictadura de género. ¿Dónde está el cambio?". Después, Serrano pidió que "no se manipule más. Nadie condena más que Vox las agresiones a mujeres.

Vox nunca va a pedir que acaben las ayudas a mujeres maltratadas. Lo que pedimos es que las ayudas lleguen a todas las personas que sufren violencia en el ámbito familiar, sin discriminación alguna". Y continuó: "Lo que pedimos es que no haya prejuicios, se respete la presunción de inocencia, la independencia judicial y que se acaben las subvenciones millonarias a asociaciones que fomentan el feminismo supremacista y las imposiciones ideológicas de la izquierda".

También se sumó a esta petición el secretario general de la formación, Javier Ortega Smith, que reclamó eliminar la ley andaluza contra la violencia de género ya que, en su opinión, "ha conculcado los derechos de una parte de la población, en este caso, los hombres". Y afirmó que lo que buscan es la "derogación de todas las leyes que atenten contra la libertad y contra la igualdad de los españoles".




Las reacciones a las manifestaciones de Vox por parte del resto de fuerzas llegaron en cadena. La responsable de Igualdad del PP, Marta González, ha tachado de "sinsentido" que se ponga en cuestión la necesidad de proteger a las mujeres. "Fue el PP el que estando en el Gobierno promovió el Pacto contra la Violencia de Género", añadió el presidente del PP, Pablo Casado, que dice que el compromiso del partido que dirige con lucha contra la Violencia de Género es "innegable".

El vicesecretario de Organización del partido, Javier Maroto, pidió a la formación de Santiago Abascal "altura de miras" en Andalucía y no establecer líneas rojas a la hora de negociar. "Si alguno de los tres frustra el pacto, lo pagaría en las urnas", dijo Maroto, que aclaró que "el PP no va a renunciar a la protección de las mujeres, y eso es compatible con decir que quien haga una denuncia falsa pague por ello". Aunque "siendo ambas cosas dramáticas, no se pueden comparar", aclaró

Mientras, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, aseveró que "luchar contra la violencia machista con recursos y medidas para que nadie abuse de una mujer no es una opción, es una obligación para todos", y afirmó que su partido lo seguirá haciendo en Andalucía y en el resto de comunidades. "La libertad y la igualdad no se negocian", concluyó.

Desde Cs Andalucía insistieron en que hay un acuerdo "firme y cerrado" y "a partir de ahí, cada uno tendrá que valorar sus actuaciones y decidir si permite un Gobierno de cambio o bloquear la situación".

Desde las filas socialistas tildaron lo ocurrido como "un nuevo capítulo del pacto de la vergüenza" y cuestionaron a Cs si están dispuestos a "dejar desprotegidas a las mujeres de esta tierra" para formar un nuevo Gobierno.

Por último, la líder de Adelante Andalucía, Teresa Rodríguez, señaló que las declaraciones del juez "prevaricador" Francisco Serrano y de Vox, un partido "franquista y machista", son "una clara expresión del carácter misógino, antimujeres y de su complicidad con los asesinatos vinculados a la violencia machista".