El presidente español, Pedro Sánchez, junto con Antonio Costa, primer ministro portugués, antes de un Consejo Europeo
El presidente español, Pedro Sánchez, junto con Antonio Costa, primer ministro portugués, antes de un Consejo Europeo. OLIVIER HOSLET / EFE

La cumbre de líderes de la Unión Europea (UE) comenzó este jueves en Bruselas marcada por la incertidumbre sobre el futuro del "brexit" y la ratificación del acuerdo de retirada en el Parlamento del Reino Unido, después de que la primera ministra británica, Theresa May, superara ayer una moción de confianza.

A su llegada a la reunión de Jefes de Estado y de Gobierno, May reconoció que no espera que los Veintisiete le concedan de forma inmediata las garantías que necesita para que el pacto sobre el "brexit" sea ratificado por la Cámara de los Comunes, pero confió en que puedan trabajar sobre ellas "tan pronto como sea posible".

La primera ministra británica decidió el lunes aplazar la votación del acuerdo de salida en la Cámara de los Comunes, que estaba prevista para el martes 11 de diciembre, con el fin de utilizar la cumbre de este jueves y viernes para intentar obtener más garantías de los Veintisiete con respecto a la salvaguarda para Irlanda del Norte.

El objetivo es evitar un eventual rechazo al texto, ya que algunos de los diputados conservadores y muchos de la oposición habían indicado que votarían en contra, sobre todo, por la salvaguarda para la frontera irlandesa.

En el potencial escenario en el que Londres y Bruselas no hayan logrado un acuerdo sobre su relación comercial para cuando concluya el periodo de transición, que en principio finaliza el 31 de diciembre de 2020, se activaría de forma automática un plan de contingencia o salvaguarda sin fecha de finalización específica.

Este plan mantendría al Reino Unido en la unión aduanera europea y alinearía únicamente a Irlanda del Norte con algunas normas del mercado único.

El primer ministro de la República de Irlanda, Leo Varadkar, se mostró dispuesto a proporcionar explicaciones y aclaraciones que ayuden a la ratificación del pacto, pero recalcó que no se puede acordar nada "que cambie el contenido del acuerdo de retirada".

Por su parte, el presidente de España, Pedro Sánchez, no atendió a la prensa a la llegada al Consejo.

La canciller alemana, Angela Merkel, consideró que el acuerdo "está muy bien negociado" y no vio que se pueda "volver a cambiar". Según Merkel, "se puede hablar de si debería haber garantías adicionales, pero en este caso los veintisiete países miembros actuarán muy conjuntamente, dejando claro, naturalmente, sus intereses".

El presidente francés, Emmanuel Macron, descartó reabrir el acuerdo y dejó claro que lo máximo que se puede hacer es tener un "debate político" para tratar de responder a las clarificaciones que pide Londres.

Al inicio de la cumbre, los líderes mantuvieron un minuto de silencio por el atentado de Estrasburgo (Francia) del pasado martes.