Màxim Huerta
Máxim Huerta, tras la rueda de prensa de su dimisión. Rodrigo Jiménez / EFE

La dimisión de Màxim Huerta como ministro de Cultura y Deportes ha provocado diversas reacciones de líderes y partidos políticos. Para Ciudadanos es un ejemplo de "improvisación" y Podemos señala que "la ciudadanía ya no tolera estas cosas".

La portavoz de Ciudadanos, Melisa Rodríguez, ha afirmado que la dimisión es un ejemplo de la "improvisación" de un Gobierno que ha llegado al poder "a cualquier precio", "sin rumbo" y sin un proyecto.

Ciudadanos, tras conocerse que el ministro de Cultura había cometido fraude fiscal, no ha pedido su dimisión, como sí han hecho otras fueras políticas, sino que diera explicaciones en el Congreso, una manera de actuar -ha defendido la portavoz- que ha sido siempre la misma ante casos similares.

De manera parecida se ha pronunciado el presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, a través de su cuenta de Twitter, donde ha escrito que llegar al Gobierno "a cualquier precio" e improvisando para evitar unas elecciones "fue una mala decisión". Según Rivera, es justo lo contrario que se necesitaba para "dar estabilidad y generar confianza" en el futuro.

Las declaraciones de Rivera han sido contestadas inmediatamente por el alcalde de Valladolid y miembro de la dirección socialista, Óscar Puente: "Lo grave es que en más de 700 días no dimitió ningún ministro de los golfos que tú apoyabas. Tú sí quieres llegar a presidente a cualquier precio", ha escrito en esta red social.

Por su parte, el líder de Podemos, Pablo Iglesias, ha recordado que el presidente de Gobierno, Pedro Sánchez, había defendido por la mañana la continuidad de Huerta pese a las revelaciones sobre su pasado fiscal. De hecho, horas antes ya había pedido la dimisión del ministro, y ahora ha felicitado al Gobierno. "La ciudadanía ya no tolera estas cosas", ha escrito en Twitter.

Por su parte, el secretario de Organización, Pablo Echenique, dejó la puerta abierta a solicitar su reprobación en el Congreso. "A pesar de las reticencias, al final ha hecho efecto", ha destacado. En esta misma línea, la portavoz adjunta de Podemos en el Congreso, Ione Belarra, ha expresado su satisfacción de que la presión ejercida sobre el Gobierno para forzar el cese o la dimisión de Huerta haya surtido efecto al final del día.

PP y PDeCAT muestran su postura

Por un lado, el Partido Popular ha estimado que la dimisión de Máxim Huerta es el "triste ejemplo" de lo que puede esperarse del "Gobierno improvisado" de Pedro Sánchez. Lo ha hecho a través de Emilio del Río, secretario sectorial de Cultura y Participación Social del PP quien, además, ha calificado al exministro como "defraudador a Hacienda y a todos los españoles".

Por otro lado, el portavoz de Cultura del PDeCAT en el Congreso, Sergi Miquel, considera que la continuidad de Huerta como ministro era "inviable, aunque cree que su dimisión "le honra". "Nos toca reconocer y agradecer su gesto, que le honra a una persona que no viene de la política", ha asegurado Miquel en declaraciones a Efe.