Antonio Gallardo: "El cambio climático se puede combatir con información, los científicos no sabemos comunicarnos bien con la sociedad"
Imagen del pantano de Mediano (Pirineo de Huesca), afectado por la falta de lluvias. Javier Blasco / EFE

Convencido de la necesidad de una correcta divulgación, ecólogo, investigador y también profesor. Antonio Gallardo no duda en emplear su tiempo para informar y resaltar la importancia de la lucha contra el cambio climático. Algo sobre lo que sabe mucho, prueba de ello es su trayectoria y su principal línea de investigación -el impacto que tiene el cambio climático sobre los ecosistemas-.

Fuera de nuestras fronteras trabajó durante casi tres años con el que fuera el principal asesor del vicepresidente Al Gore en temas de cambio global. Actualmente es catedrático de ecología en la hispalense Universidad Pablo de Olvavide (UPO) y hasta septiembre de 2017 fue decano de la Facultad de Ciencias Experimentales.

¿Cómo influye el cambio climático en España?
En España el calentamiento es algo superior al de la media global. Mientras que la media es de 1ºC, aquí ha superado el grado. La tendencia en la cuenca del Mediterráneo es que haya menos precipitaciones. Las lluvias han disminuido y van a disminuir más en esta latitud, por ello, se puede producir un proceso de desertificación, desaparición de bosques... Además, el clima se hace más variable, cualquier evento extremo es más probable que ocurra, como tormentas muy intensas, aumento en el número de tornados o sequías más duraderas.

¿Cómo afecta el cambio climático a las especies?
Todas las especies vegetales y animales tienen que aclimatarse al cambio de temperaturas y adaptarse a una menor disponibilidad de agua en nuestro caso. De cualquier manera, son cambios en las reglas del juego del ecosistema. Las cosas cambian rápidamente y hay que ver si da tiempo o no a adaptarse a esos cambios, si no da tiempo se producen, por ejemplo, desacoples entre depredadores y presas, o entre flores y polinizadores en el caso de los insectos. El cambio climático se ve que está afectando también a las aves migradoras, a los patrones de migración.

¿Qué ejemplos concretos encontramos?
Ejemplos bien conocidos son las cigüeñas o las águilas calzadas que han optado por pasar el invierno en el sur de España. Se está produciendo una muerte masiva de encinas y alcornoques que parece tener bastante que ver con el cambio climático. No es una relación directa pero sí indirecta.
Están teniendo lugar además movimientos de latitud y altitud en las especies vegetales. Por ejemplo, en las últimas décadas algunas especies de pino se encuentran cada vez a mayor altitud en el Pirineo. Los climas semiáridos se convierten en áridos, por lo que las comunidades que tienen éxito en zonas áridas están invadiendo zonas donde antes no estaban.

¿Se notan las consecuencias del cambio climático en lugares como Doñana?
Sí, por ejemplo en la disminución del caudal de los acuíferos. Es un auténtico desastre, con graves consecuencias para la biodiversidad. Esto se debe a un clima más seco y a la extracción de agua para el regadío. Hay una laguna a la que yo acudía a coger muestras que se encuentra ya seca desde hace mucho tiempo. El agua está ahora dos metros más profunda. Los gestores del parque han creado una especie de poza, donde al menos los animales pueden ir a beber. Se trata de un remedio de emergencia para proteger a las especies.

¿Se está haciendo suficiente por frenar el cambio climático?
No. Combatir el cambio climático implica intervenir en todos los sectores económicos del país. La administración es reticente a hacerlo, porque supone un perjuicio a corto plazo. Debido a intereses económicos llevamos mucho retraso en las medidas, en ese retraso también influyen las corrientes políticas más liberales, basadas en que los gobiernos no deben intervenir en la economía del mercado. El negacionismo está alimentado por estos sectores más liberales, ya que la lucha por el cambio climático supone actuar sobre la economía de forma opuesta a lo que ellos defienden.

¿Qué busca ese negacionismo?
El movimiento negacionista busca confundir a la opinión pública. Sembrar la duda funciona muy bien, si la gente duda no se moviliza, y los gobiernos no actúan. Lleva sucediendo muchos años y explica el retraso en la lucha contra el cambio climático. En la actualidad, el negacionismo prácticamente no existe. La comunidad científica está unida a este respecto, algún científico puntual puede negarlo, pero es raro, el cambio climático está aceptado. Es algo que está aquí, lo estamos viviendo, no se puede negar. Algunos sectores lo siguen negando porque supone un desafío a lo que ellos creen, sectores cada vez más minoritarios que no tienen base científica. Incluso la petrolera ExxonMobil, que lideró el negacionismo durante años, reconoció en 2015 que el cambio climático existe y que hay que actuar, algo que antes no renocía.

¿Qué hay de Trump? ¿Qué opina del Acuerdo de París y de la salida de EEUU de este?
Trump abandera el negacionismo, pero la salida de Estados Unidos del Acuerdo no era esperada. Se trata del segundo país emisor de gases de efectos invernadero. Creo que es indignante y preocupante. El objetivo del Acuerdo de París es que la temperatura no supere los 2ºC y, a ser posible, que no llegue a subir 1,5ºC. No me parece muy ambicioso, además no hay suficientes mecanismos para controlar su cumplimiento, es solo un compromiso. Sin embargo, si se cumple claro que será positivo.

¿Por qué ese límite de 2ºC?
Porque hay que poner un límite. No se sabe muy bien cuál es el umbral, ni qué pasará, pero se piensa que puede estar en esos 2ºC. Por ejemplo, hay grandes reservas de metano en la tierra contenidas a baja temperatura en el permafrost, suelo del ártico. Son reservas relativamente superficiales que podrían liberarse con ese aumento de la temperatura, llegar a la atmósfera y multiplicar el calentamiento. Ahora no contribuyen mucho, pero si aumenta la temperatura podrían hacerlo y provocar un círculo vicioso, con enormes consecuencias. Eso es lo que se trata de evitar.

¿Cómo se puede combatir el cambio climático?
Con información. Los científicos no sabemos comunicarnos bien con la sociedad, debemos explicar más lo que está pasando y sus consecuencias. Una parte de la sociedad ya es consciente, aunque otra no. Convencer a veces es difícil, a quienes dudan es a quienes debemos dirigirnos. La concienciación es fundamental, ser consciente de que contribuyes a la contaminación y podrías ayudar a disminuirla supone un gran paso. Cuando hay un estado de conciencia clara, los gobiernos responden.

Y a nivel individual, ¿qué podemos hacer?
Todo el mundo tiene mucho que aportar. Se pueden cambiar hábitos, como dejar de lado los plásticos -que proceden del petróleo-, o emplear vehículos de motor eléctricos -que reducen enormemente las emisiones-. Hace falta un esfuerzo mayor a nivel individual, pero también es necesaria la contribución de los gobiernos, tienen que apoyar y fomentar estos cambios. No se puede pedir a la gente que compre un coche eléctrico si valen más de 10.000€. Los vertederos y la industria ganadera son grandes emisores de gases de metano. Se necesita mucha energía para producir 1kg de proteína animal, por lo que es mucho menos ecológico el consumo de carne, reducirlo y disminuir nuestros desechos también ayuda a luchar contra el cambio climático.