Jorge Fernández Díaz
El exministro del Interior Jorge Fernández Díaz, en el Congreso. Ballesteros / EFE

El exministro Jorge Fernández Díaz no será presidente de la Comisión de Exteriores del Congreso de los Diputados. Tras el veto de la oposición, el PP ha optado por colocarlo en una comisión que no necesita de votaciones: la Comisión de Peticiones.

El órgano deicdió aplazar  la votación tras la petición a última hora del Partido Popular, que ha llegado a un acuerdo con el PSOE tras la polémica surgida en las últimas horas. Así lo anunció el presidente en funciones de la Mesa, Eduardo Madina, al inicio de la primera sesión.

Fernández Díaz fue reprobado en el Congreso el pasado mes de octubre por todas las fuerzas políticas, salvo la suya, por sus conversaciones —filtradas— con el director de la Oficina Antifraude de Cataluña con el fin de buscar pruebas contra dirigentes independentistas catalanes.

Por el momento, no hay una nueva fecha para la votación de la Mesa de la Comisión. Fuentes del grupo socialista aseguraron a 20minutos que el PP ha "maniobrado" para recolocar al exministro en otra Comisión, la Mixta de Relaciones con el Tribunal de Cuentas, que también ha quedado aplazada a última hora -debía constituirse a mediodía- a petición de los populares y "con el apoyo del PSOE, Ciudadanos y PNV", ha anunciado la presidenta de la Mesa en funciones.

"El PSOE no lo ha permitido", ha añadido después el grupo en un tuit. Fernández Díaz sigue siendo la primera opción del PP para presidir alguna de las comisiones parlamentarias que quedan por constituirse, pero ha abierto un "período de reflexión", en palabras del portavoz Rafael Hernando, para sopesar si retira su nombre de la lista de candidatos para cualquier presidencia.

Por su parte, Ciudadanos dice ahora que solo si el grupo popular propone otro candidato mantendrán el compromiso con el acuerdo global para el reparto de las presidencias y vicepresidencias de las comisiones parlamentarias, asegura Efe citando fuentes del partido.

"Los pactos son para cumplirlos"

Todos los portavoces de los grupos han manifestado su conformidad con el aplazamiento decidido en la comisión de Exteriores, aunque el del PP, José Ramón García, aclaró que la reprobación al exministro "no es una figura jurídica" y que la Fiscalía no ha apreciado delito en dichas conversaciones. "Los pactos son para cumplirlos", añadió, para decir que "sucumbir a las presiones antipolíticas y populistas" en cualquier ámbito del Parlamento "les hace un flaco favor a las instituciones".

Por su parte, Pablo Bustinduy, portavoz de Unidos Podemos, reveló que su grupo había registrado esta misma mañana una petición dirigida a la Mesa pidiendo el aplazamiento de la votación, una auditoría y un "informe de idoneidad" sobre el candidato popular.

Si se mantuviera el nombre de Fernández Díaz, dijo, ellos volverían a presentar una alternativa. Unidos Podemos propuso el martes al propio Bustinduy, que ha considerado una "victoria" el aplazamiento.

En cuanto al PSOE, el portavoz José Ignacio Sánchez Amor aseguró que "hay muchas formas de dinamitar un pacto" y que "en ningún caso" su grupo apoyará la candidatura de Fernández Díaz por una razón "de idoneidad, similar a la expresada por el portavoz de Podemos". El PP habría presentado la solicitud de aplazamiento, precisamente, para hacer "reflexionar" a los socialistas.

Los socialistas argumentan "sin entrar en ningún tipo de valoración personal", que el exministro mantiene un "contencioso" con el Congreso, ya que tiene pendiente una comisión de investigación. El PSOE, añadió, "va a considerar cualquier otra candidatura" que presente el PP, aunque algunas fuentes apuntan a que, si los populares no desisten, podrían presentar su propio candidato.

El exministro del Interior tenía casi asegurado el puesto debido a que PSOE y Ciudadanos se habían decantado por una papeleta en blanco.

De este modo, dado que esta votación no admite votos en contra, querían mostrar su disconformidad con la elección del PP, aunque al mismo tiempo salvaban el acuerdo global que firmaron todos los grupos para repartirse las presidencias y vicepresidencias de las comisiones parlamentarias. Hasta el día antes de la votación, los dos partidos habían defendido esta postura.

Fuentes del PP aseguran que el PSOE se puso en contacto con ellos la noche anterior para mostrarle su rechazo a Fernández Díaz y pedirles que designaran a otro candidato a presidente. Sin embargo, diputados socialistas miembros de la Comisión de Exteriores aseguran que el portavoz del grupo no comunicó a sus diputados el rechazo a Fernández Díaz hasta las 10.23 horas de este miércoles, solo siete minutos antes de la hora prevista de la votación.

El exministro 'no entiende' la polémica

El exministro del Interior dijo el martes que no comprende la polémica creada. "No le veo mucho sentido, pero respeto el derecho que tiene cada diputado y los grupos a fijar la posición que consideren oportuna, aunque yo no la comparta están en su derecho", afirmó.

Reconoció sentirse "muy honrado" por la decisión del PP de proponerlo para una comisión de "elevado perfil institucional" y garantizó la "máxima neutralidad" y la búsqueda del consenso con los grupos. Después del aplazamiento de la votación este miércoles, sin embargo, ha dicho que va a hablar con su grupo, "Estoy a lo que determine y no voy a poner problemas. Haré lo que me pida".

En declaraciones en los pasillos del Congreso, en exministro ha insistido en que está dispuesto a hacer "lo que sea más conveniente" para el PP porque él, según sus palabras, no ha pedido nada. Y ha repetido acto seguido en que no quiere ser un problema. "Yo no estoy en política para tener cargos, mi concepto de la política es servir al bien común", ha concluido.