Frontera en Ceuta
Imagen de la frontera entre Ceuta y Marruecos. GTRES

Una inmigrante de nacionalidad marroquí ha dado a luz un bebé en la frontera que separa Ceuta de Marruecos aunque su acceso a España iba a ser rechazado por carecer de documentación necesaria para estar en territorio nacional.

Según ha informado la Jefatura Superior de Policía en un comunicado, los hechos se produjeron minutos antes de las 22.00 horas del domingo cuando la mujer se personó en la frontera del Tarajal.

La mujer presentaba un avanzado estado de gestación y pretendía entrar en Ceuta para dar a luz en el Hospital Universitario de la ciudad.

Cuando se encontraba en los pasillos de entrada que hay antes de llegar a los filtros, y como carecía de la documentación necesaria para ello, los policías que prestaban servicio en la misma le indicaron que iban a proceder a su rechazo.

Mientras realizaban los trámites oportunos la mujer se tiró al suelo y empezó a dar a luz, por lo que tuvo que ser asistida por los allí presentes que la ayudaron en el nacimiento de un niño.

En vista de que sangraba abundantemente se dio inmediato aviso a los servicios sanitarios, que en una ambulancia trasladaron al hospital civil ceutí a la madre y al hijo que se encuentran en perfecto estado.

Menores entran a la carrera en Melilla

Entre tanto, una veintena de menores extranjeros no acompañados (Menas) ha conseguido entrar en Melilla "a la carrera" por la frontera de Beni-Enzar a primeras horas de la mañana de este lunes, según han informado fuentes policiales.

El acceso irregular se ha producido poco antes de la apertura del paso peatonal para marroquíes que acceden a Melilla a trabajar o realizar compras para su reventa en Marruecos.

Estas aglomeraciones es una circunstancia que se repite a diario, y que provoca, incluso avalanchas humanas que tienen que ser controladasLos menores aprovecharon la aglomeración de personas en la llamada tierra de nadie para entrar a la vez por el principal puesto fronterizo de la ciudad española, "logrando pasar entre 15 y 20 de ellos".

Según ha informado a los periodistas el delegado del Gobierno, Abdelmalik El Barkani, estas aglomeraciones es una circunstancia que se repite a diario, y que provoca, incluso, avalanchas humanas, que tienen que ser controladas.

El Barkani ha señalado que se están estudiando las circunstancias que han permitido la entrada de estos menores no acompañados, para evitar esta forma "inaceptable" de acceder a la ciudad se repita.

El delegado ha anunciado que se va a hacer una puesta en común con los responsables de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado, con objeto de adoptar las medidas necesarias.

Ha apuntado que, recientemente, se detectó junto a una de las puertas de la frontera un "hueco", por el que se producía la entrada irregular de estos menores no acompañados, un espacio que se ha cerrado y que puede ser la causa de que se haya buscado una nueva vía, como es la entrada "a la carrera".

Jóvenes "indisciplinados"

La mayoría de los menores extranjeros no acompañados que entran en Melilla son de origen marroquí, ha dicho el delegado, quien se ha quejado de que la legislación no permita un mayor control de los mismos, una vez están en la ciudad.

"Es imposible mantener una actitud disciplinaria con ellos. A nuestros hijos les podemos decir que a partir de las diez de la noche estén en casa, pero a estos niños no", se ha quejado el delegado, quien ha dicho que todos los días la Guardia Civil recoge de la calle a alrededor de 30 menores.

A los que han sido interceptados se les practicará la prueba osométricas para comprobar que en realidad son menores de edad y en caso de que se determinara que alguno de ello es mayor de 18 años y nacionalidad marroquí, sería repatriado "de forma inmediata".

En cambio, si son de otras nacionalidades, tendrían que ser acogidos en la ciudad "durante meses e incluso años" porque el trámite para la repatriación es mucho más largo que con Marruecos, que es prácticamente automático para mayores de edad.

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