11M
¿Culpables
o
inocentes?

El 26 de febrero de 2004, apenas quince días de la masacre, Jamal Ahmidam "El Chino" acudió con Rafá Zouiher, Mohamed Oulad y Rachid Aglif "El Conejo" a una reunión en Morata de Tajuña (Madrid) con Suárez Trashorras.

De esa reunión debía salir la decisión de acelerar la obtención de explosivos desde la mina asturiana, y de cambiar el método de trasladarlo en autobús para pasar a trasnportarlo en coches.

Rachid Aglif, amigo de Zougam y de "El Chino" desde la infancia, tenía antecedentes por robo tres años antes de los atentados del 11-M.

Rachid Aglif, para quién pedían 21 años de prisión, ha sido condenado finalmente a 18 años de cárcel por pertenencia en banda armada y tenencia o depósito de explosivos.

DECLARACIÓN DE AGLIF

Rachid Aglif respondió a las preguntas nervioso, interrumpiendo a las partes para responder a las preguntas antes de que fueran del todo promulgadas.

El Presidente de la sala, el juez Gómez Bermúdez, le llamó varias veces la atención a Aglif, indícandole que se dirigiera con "buen tono" al fiscal, Carlos Bautista, que sustituyó a Olga Sánchez.

El trapicheo con las drogas ha estado presente durante toda la sesión, tanto que el juez le ha recordado al procesado que si reconocía haber traficado podía abrirse otra causa diferente contra él.

Durante su comparecencia ante el Tribunal, Aglif ha rechazado todas las acusaciones contra él.

Ha acusado a Rafá Zouhier de incriminarle en el tráfico de los explosivos con los que se cometieron los atentados.