El Real Madrid venció en casa ante el Athletic mostrando una buena imagen, pese a la ramplona primera parte, gracias a las actuaciones de Asensio, muy participativo en ataque, y de Benzema, autor de los tres goles del partido.

Los de Zidane salieron con la novedad de Valllejo como acompañante de Varane en defensa. El joven aragonés firmó un partido muy serio en el que la zaga blanca estuvo al quite con las tímidas llegadas del conjunto vasco.

Apenas un tiro lejano de Marcelo en la primera parte fue lo más destacable de un partido sin ritmo y numerosas interrupciones que hicieron de los primeros 45 minutos una siesta.

La segunda mitad comenzó frenética, con ocasiones en ambas áreas en los primeros minutos y con un Real Madrid más lanzado que hizo de la conexión Asensio-Benzema una alianza letal.

Así llegó el primer tanto madridista, de las botas de Asensio a la cabeza del '9', que firmó un cabezazo impecable para abrir el marcador.

Keylor Navas fue titular de nuevo, apenas con trabajo, a excepción de un remate de Iñaki Williams en el 87, que obligó al tico a multiplicar sus manos.

El segundo del Madrid, de nuevo, obra de un Benzema que ya lleva 29 tantos esta temporada y que ha demostrado que él sí sirve para tirar del carro, aunque sea de un carro sin rumbo.

Ya con el partido muerto, Karim Benzema firmó su tercer hat trick con la camiseta blanca. Herrerín salió a despejar al borde del área pero le salió mal la jugada y, desde lejos, el francés, a puerta vacía, mató a los leones.

Buena imagen del Real Madrid en estos partidos ya intrascendentes que más bien parecen un ensayo de cara a la próxima temporada. Los de Garitano, por su parte, no supieron mantener el balón y apenas conectaban cuatro pases antes de perderla. Ahogados en el centro del campo y desbordados especialmente en la banda de Asensio, tampoco supieron aprovechar las pocas opciones de las que gozaron.

Venía el Athletic con una dinámica ganadora y 12 puntos de los últimos 15 pero se encontró con un Real Madrid más alegre de lo que acostumbra.