Un gol de Lemar, a cinco minutos del final, dio al Atlético de Madrid la victoria en campo del Eibar, en un partido que fue de menos a más, con pocas ocasiones y fútbol en la primera parte y más emoción en la segunda.

Sin Griezmann, sancionado, Simeone apostó por Morata en punta, apoyado por Correa y Vitolo. Los primeros minutos ofrecieron una idea imprecisa de lo que estaba por llegar. Cuando sólo habían transcurrido 20 segundos, Cardona avisó con un remate cruzado que se marchó por poco.

El Atlético también avisó, primero con Correa, que falló un mano a mano ante Dmitrovic, y luego con un contragolpe de Morata que salvó in extremis Sergio Álvarez. A estos prolegómenos, sin embargo, les siguió una primera parte aburrida, con muy pocas llegadas a las áreas.

Ocasiones repartidas

El fútbol pareció reactivarse en la segunda parte, cuyo comienzo recordó al de la primera. Enrich perdonó el 1-0 al cabecear fuera una falta sacada por Jordán, y acto seguido volvió a aparecer Dmitrovic con un paradón a un disparo envenenado de Koke.

Godín, muy activo, evitó el remate de Sergi Enrich en boca de gol a pase de Cucurella desde la izquierda y sólo unos minutos después, en el área contraria, puso a prueba a Dmitrovic, que respondió con un paradón más. Poco después la tuvo Kike, también de cabeza… Pero el marcador seguía sin moverse.

A cinco del final, Morata lanzó la contra para Koke, que vio el desmarque de Lemar a la izquierda. El francés, que había entrado en la segunda parte por Correa, superó la salida de Dmitrovic y a punto estuvo de estrellarse con el poste mientras celebraba el gol.