En Alemania les pusieron el apelativo de smombies —los zombis del smartphone (teléfono inteligente)— y aquí podríamos llamarlos simplemente mombis: esas almas en pena que circulan por la ciudad con la cara pegada a un móvil, ya se entiende que 'inteligente'. Esta fauna urbana —en la que confieso que me he incluido en alguna ocasión, aunque intento evitarlo— puede resultar especialmente peligrosa para el tráfico de la ciudad: el 98% de los accidentes provocados por peatones en España tuvieron como causa el uso del móvil, según la DGT.

Para evitar desgracias mayores, los responsables de tráfico en ciudades en todo el mundo diseñan estrategias que pretenden poner freno a esta tendencia, desde las señales para conductores en Estocolmo que alertan del posible cruce de mombis (tan descuidados o más que los niños de las señales análogas) a las luces de peatones incrustadas en el suelo de los pasos de cebra de Augsburgo, que brillan en verde o rojo en el campo real de visión de estos viandantes cabizbajos, pasando por la más expeditiva solución de la ciudad de Honolulu: multas de hasta 83 euros a los peatones que crucen la calle en modo mombi...

Ahora, la realidad aumentada (RA) adaptada al móvil puede contribuir a devolver parcialmente al mundo real a algunos mombis, sobre todo a los que van pegados al móvil siguiendo un mapa. Google ha anunciado que integrará la RA —que muchos aprendieron a usar gracias a Pokémon Go— en sus populares Mapas, de modo que podamos seguir las flechas e indicaciones de la ruta no en un mapa digital como hasta ahora, sino proyectadas en la imagen real de la calle/carretera recogida por el objetivo del móvil. Para ello, obviamente, los usuarios deberán apuntar el móvil hacia arriba y mirar al mundo real, aunque sea a través de la cámara.